14/04/2026 20:57
14/04/2026 20:57
14/04/2026 20:55
14/04/2026 20:55
14/04/2026 20:53
14/04/2026 20:53
14/04/2026 20:53
14/04/2026 20:53
14/04/2026 20:53
14/04/2026 20:52
Concordia » Hora Digital
Fecha: 14/04/2026 18:07
En la Patagonia, la producción de carne de burro comienza a posicionarse como una alternativa frente a la crisis que afecta a la ganadería ovina y las dificultades para la cría de vacunos en zonas áridas. Bajo el nombre Burros Patagones, el proyecto ya inició una etapa piloto y trabaja para obtener las habilitaciones necesarias que permitan su comercialización a mayor escala. Julio Cittadini, productor y promotor de la iniciativa, explicó que esta idea surge a partir de un problema estructural en la región: Estamos teniendo en toda la Patagonia dificultades con la crianza del ovino, que por la acción de depredadores se ha tenido que dejar en muchísimas zonas. En este contexto, el burro aparece como un animal más adaptable a las condiciones climáticas y geográficas del sur argentino. Como la Patagonia, por sus condiciones desérticas, no es apta en muchos casos para la producción de vacunos, surgió esta posibilidad de producir burros, que se adaptan perfectamente a la zona de estepa, señaló Cittadini. El proyecto comenzó con un grupo inicial de animales y avanza en la obtención de habilitaciones sanitarias y comerciales. En este marco, se autorizó una prueba piloto con faena limitada y venta al público. Durante esta prueba, se realizó el faenamiento de algunos animales y la carne se puso a la venta como una experiencia piloto. Además, está prevista una degustación en un restaurante reconocido de la zona para medir la aceptación del público y avanzar en la comercialización formal. Según Cittadini, la carne de burro es muy interesante, de muy buen sabor y muy nutritiva. Si tenemos que compararla, es muy similar a la carne de vacuno. La respuesta inicial fue positiva: Hasta ahora lo que hemos detectado es que la gente lo ha tomado de muy buena manera. Lo que se puso a disposición del público voló de la góndola, comentó el productor. Otro aspecto destacado del proyecto es que la producción de burros puede ser más rápida y económica que la de ganado bovino. Los animales se enviarían a faena entre el año y medio y los dos años y medio, con un peso estimado de entre 120 y 130 kilos al gancho. El precio de la carne de burro también representa un atractivo importante. En la prueba piloto, el kilo se vendió a 7.500 pesos, un valor considerablemente inferior al de la carne vacuna en la región. Cittadini aseguró que seguramente el precio final no va a superar en ningún caso el 50% de lo que vale la carne de vaca. Respecto a posibles controversias, el impulsor del proyecto aclaró que no existe rechazo local: Se generó una supuesta polémica con organizaciones que rechazan este tema, pero eso es absolutamente falso. No tenemos ningún tipo de controversia. Además, destacó que la producción se realiza bajo estrictos controles sanitarios: El burro es un animal doméstico y se está trabajando en forma absolutamente controlada por Senasa. Con la degustación programada y la expectativa de nuevas habilitaciones, Burros Patagones busca consolidarse como una alternativa productiva en la Patagonia y, eventualmente, llegar a supermercados y carnicerías de todo el país.
Ver noticia original