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Fecha: 14/04/2026 17:15
La médica residente Delfina Fini Lanusse declaró ante la Justicia y negó rotundamente las acusaciones de haber participado del presunto robo de propofol del Hospital Italiano. Nunca robé nada, soy intachable, dijo la médica ante el juez Javier Sánchez Sarmiento cuando fue citada a declaración indagatoria. También aseguró que las versiones que la involucran en el supuesto robo fue a raíz de dichos de una examiga y colega. Me ensució una examiga que está mal psiquiátricamente, detalló. Lanusse y el anestesista Hernán Boveri fueron procesados la semana pasada por el delito de administración fraudulenta. El magistrado no les dictó prisión preventiva, pero les prohibió salir del país y ordenó embargos por 100 millones de pesos. Por su parte, Boveri aseguró que los medicamentos encontrados en su departamento durante los allanamientos eran para uso veterinario, aunque no brindó detalles de cómo se administrarían. El expediente se inició por una causa paralela que investiga la muerte de Alejandro Zalazar, un anestesista de 29 años que fue encontrado muerto en su departamento el 20 de febrero. El caso sacó a la luz el robo y consumo de drogas hospitalarias en presuntas fiestas clandestinas denominadas las propofest. Previamente, en su declaración ante la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires, Lanusse admitió que consumía propofol y que tenías problemas de consumo desde hacía dos años. Sin embargo, dijo que lo hacía instigada por Boveri. Luego, el anestesiólogo reconoció que en tres o cuatro oportunidades había drogado a la joven, pero con su consentimiento y que había sido ella quien robó los medicamentos del centro de salud. Todo comenzó en febrero, cuando Alejandro Salazar, anestesiólogo de guardia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y exresidente del Hospital Rivadavia, fue encontrado muerto en su casa. La autopsia determinó que falleció por una sobredosis de propofol y fentanilo. Junto a su cuerpo, la policía encontró medicamentos y una bomba de infusión, lo que encendió las alarmas en el sistema de salud. La investigación reveló que los fármacos que usó Salazar provenían del Hospital Italiano de Buenos Aires. Allí, se identificó a Boveri y a Lanusse como presuntos responsables del robo y distribución de las drogas. Ambos ya no trabajan en la institución, que inició un sumario interno y denunció los hechos ante la Justicia. Leé también: Causa por los medicamentos robados: una residente reconoció que sacaba propofol del Hospital Rivadavia Desde la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires señalaron que la problemática del consumo de sustancias atraviesa a toda la sociedad y que trabajan en la prevención y detección temprana durante la formación profesional. Aclararon, además, que los hechos investigados habrían ocurrido en un ámbito privado.
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