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Parana » Entremediosweb
Fecha: 14/04/2026 14:02
Un caso clínico poco habitual sorprendió en una veterinaria de Paraná, donde una perra debió ser intervenida de urgencia tras detectarse que había ingerido medio kilo de plomo. Según explicó el veterinario Rubén Rodríguez, el animal presentaba síntomas de decaimiento, falta de apetito y diarrea, lo que derivó en una compleja investigación médica. Se trataba de Sasha, una perra ovejero alemán de cinco años que llevaba varios días sin comer y con signos compatibles con una infección uterina, una patología frecuente en hembras de esa edad. Sin embargo, los estudios iniciales no lograban confirmar el diagnóstico. Dificultades para el diagnóstico Según relató el veterinario, se realizaron múltiples ecografías y análisis de sangre que sugerían una posible infección, pero sin resultados concluyentes. Ante la persistencia de los síntomas y el deterioro del estado general del animal, se decidió avanzar con estudios de mayor complejidad. La tomografía fue determinante: permitió visualizar en el interior del organismo una masa extraña que, en un primer momento, parecía corresponder a otro tipo de objeto. Hallazgo inesperado en la cirugía Durante la intervención quirúrgica, los profesionales extrajeron aproximadamente 500 gramos de material metálico del estómago del animal. Tras analizarlo, confirmaron que se trataba de plomo, lo que generó un nuevo desafío: tratar la intoxicación derivada de la ingesta. El veterinario explicó que este tipo de intoxicaciones eran más comunes en el pasado, debido a la presencia de plomo en pinturas, baterías y otros elementos, pero actualmente son poco frecuentes. La perra se había comido una cañería de plomo, que había llevado el dueño para hacer plomada, confirmó Rodríguez. Evolución favorable Tras la cirugía, la perra fue sometida a un tratamiento intensivo para eliminar el tóxico del organismo. Aunque no se contaba con la medicación específica, se logró estabilizarla mediante fluidoterapia y seguimiento clínico. Sasha ya se encuentra en su hogar y evoluciona favorablemente, aunque el proceso de eliminación del plomo demandará tiempo. En la oportunidad, Rodríguez destacó la importancia de contar con equipamiento avanzado para detectar este tipo de casos complejos y remarcaron que las mascotas pueden ingerir objetos peligrosos sin que los dueños lo adviertan. (Con información de Elonce)
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