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Chajari » actualidadadiario
Fecha: 14/04/2026 13:43
Se trata de un conjunto de herramientas que, en muchos casos, operaban como instancia de verificación independiente de las empresas sobre calidad, composición y seguridad alimentaria El Gobierno avanza con el desguace del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) a partir de la eliminación de servicios que impactan de lleno en un área sensible para la población: el control de alimentos y bebidas. La resolución oficial formaliza el retiro de una batería de ensayos y prestaciones técnicas que funcionaban como soporte para empresas, organismos de control y consumidores. Se trata de un conjunto de herramientas que, en muchos casos, operaban como instancia de verificación independiente de las empresas sobre calidad, composición y seguridad alimentaria. El texto aprobado por el Consejo Directivo del organismo dispone la cesación de la prestación por parte del INSTITUTO NACIONAL DE TECNOLOGÍA INDUSTRIAL (INTI) de los servicios sistematizados detallados en el Anexo I. La medida, según detalló el documento, se hará efectiva a partir de la publicación de la presente. El listado incluye desde análisis de aditivos, antioxidantes y edulcorantes hasta estudios de vida útil, perfil sensorial, contenido de cafeína o detección de contaminantes como micotoxinas. La amplitud de servicios alcanzados permite dimensionar el alcance de la decisión. Entre los ensayos que dejarán de prestarse figuran los vinculados a la medición de textura, color y propiedades funcionales de alimentos, así como el análisis de compuestos específicos en carnes, lácteos, aceites, bebidas y productos procesados. También se suspenden estudios de consumidores y evaluaciones sensoriales, herramientas utilizadas por la industria para validar productos antes de su salida al mercado. En paralelo, se descontinúan controles sobre sustancias como aspartamo, sucralosa o acesulfame K, además de determinaciones sobre antioxidantes y perfiles cromatográficos. En términos operativos, esto implica que una parte relevante del sistema de validación técnica queda fuera de la órbita estatal. El artículo 3 establece un marco de transición, detallando que los convenios, órdenes de trabajo y demás compromisos contractuales vigentes () serán íntegramente cumplidos hasta su finalización. Sin embargo, el alcance es acotado a los acuerdos ya firmados. Por su parte, el artículo 5 plantea una adecuación de la oferta tecnológica institucional, en línea con una estrategia que, en los hechos, reduce la presencia del organismo en áreas históricas. Desde 2024 ya se vienen registrando cierres o modificaciones de líneas de trabajo, incluyendo la pérdida de funciones en metrología legal y calibración. A eso se suma la paralización de convenios, la falta de financiamiento operativo y la imposibilidad de sostener actividades básicas como las visitas técnicas a empresas, afectadas por la falta de viáticos. En el caso de alimentos y bebidas, el impacto trasciende lo productivo. El INTI funcionaba como un actor de referencia para garantizar estándares técnicos en un mercado donde la información asimétrica es la regla. La eliminación de estos servicios abre un escenario en el que la verificación queda más concentrada en actores privados o en capacidades dispersas del sistema público.
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