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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 14/04/2026 10:17
El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó nuevas estimaciones para la economía argentina que modifican sustancialmente el panorama esperado para 2026. Entre los datos de su informe de Perspectivas Económicas Globales (WEO, por sus siglas en inglés), Argentina pasará a mostrar un crecimiento de 3,5% en el Producto Interno Bruto (PIB), medio punto porcentual menos que lo previsto en octubre, y una inflación anual esperada del 30,4%, casi el doble de la proyección anterior. La actualización se difundió en el marco de un contexto global que el propio FMI describe como atravesado por un choque de oferta negativo y un fuerte encarecimiento de los costos internacionales por el conflicto en Medio Oriente. El recorte en la expectativa de crecimiento para Argentina se produce tras seis meses en los que el organismo había anticipado una recuperación más dinámica. En octubre, el reporte situaba el avance del PIB en 4,0% para 2026, pero la nueva proyección de abril rebaja esa cifra a 3,5%. La diferencia de -0,5 puntos porcentuales responde, según el FMI, al impacto de la menor demanda global y las dificultades provocadas por la guerra y el cierre de rutas comerciales, factores que afectan de forma directa la velocidad del rebote económico. En contraste con este recorte, la proyección de inflación sufrió un salto aún más pronunciado. El informe de octubre ubicaba la suba de precios en 16,4%, pero la actualización la lleva a 30,4%. La diferencia de 14 puntos porcentuales refleja que las condiciones externas han amplificado la persistencia de la inflación en el país. El organismo atribuye este ajuste a los efectos multiplicadores de los aumentos de los costos de energía y transporte a nivel global, que en el caso argentino se potenciaron, dificultando la convergencia a tasas de un solo dígito. El informe del FMI también presenta comparaciones regionales. Las previsiones del organismo muestran que, a pesar del recorte, Argentina mantiene un crecimiento esperado por encima del promedio de América Latina. El FMI estima un aumento del 2,3% para el conjunto de América Latina y el Caribe, mientras que países como Brasil y México registrarían subas del 1,9% y 1,6%, respectivamente. Chile, por su parte, mejora su estimación a 2,4%, cuatro décimas por encima de lo proyectado en octubre. En el resto de América del Sur, las cifras evidencian matices. Perú sube levemente su expectativa a 2,8%, Ecuador pasa de 2,0% a 2,5% y Paraguay avanza de 3,7% a 4,2%. Venezuela destaca por el mayor salto, al revisar el FMI su proyección de -3,0% a 4,0%, una diferencia de siete puntos porcentuales. Por el contrario, Uruguay experimenta una baja de 0,6 puntos, y El Caribe muestra una corrección negativa de 2,5 puntos. El impacto de la revisión del FMI se percibe en el contexto de una economía global marcada por la incertidumbre. El organismo advierte sobre el efecto de los conflictos y la alteración en las cadenas logísticas, que repercuten en el comercio y en la formación de precios. En ese escenario, los países que dependen de importaciones energéticas o que enfrentan dificultades de acceso a insumos ven agravadas sus presiones inflacionarias. En el caso argentino, la combinación de un crecimiento menor y una inflación más alta reestructura los desafíos para la política económica. La perspectiva de una suba de precios que duplica la estimación previa y la persistencia de factores externos adversos alejan el objetivo de estabilización que se vislumbraba seis meses atrás. El informe señala que el nuevo escenario descarta la visión de una desinflación rápida hacia el 16%, y coloca el foco en la necesidad de adaptarse a un entorno internacional más complejo. La publicación del FMI resalta que el promedio de crecimiento estimado para América Latina y el Caribe se mantiene en 2,3%, sin cambios respecto al reporte anterior.
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