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» La Nacion
Fecha: 14/04/2026 08:17
Boca, ante un doble examen: los desafíos ante Barcelona, con River en el horizonte Suele suceder en el fútbol que los partidos previos y posteriores a los clásicos se vuelvan más exigentes de lo habitual. El anterior, porque cuesta abstraerse de lo que viene; el siguiente, por lo que cuesta recomponerse física y mentalmente, y porque muchas veces termina funcionando como una medida para confirmar o corregir sensaciones. Este martes, Boca buscará salir airoso del primer tramo de esa regla no escrita: cinco días antes de visitar a River, el equipo de Claudio Ubeda recibe a Barcelona, de Guayaquil, por la segunda fecha de la Copa Libertadores, un cruce que encierra varios desafíos en uno y que impactan no solo en el presente sino también en el corto plazo. La victoria 2 a 1 ante Universidad Católica, en el estreno del equipo en la competencia, generó confianza y le permitió al entrenador tomarse un respiro en el Apertura para darle descanso a la base titular: ante Independiente hubo once cambios y el empate, pese a dejar un sabor agridulce, alcanzó para estirar a once los duelos invicto. Ahora, con la intención de no proyectarse más allá, el equipo tendrá la misión de ganar en la Bombonera para dar un nuevo paso adelante en busca de la clasificación a octavos, llegar bien perfilado al encuentro en el Monumental y, en caso de ser necesario, rotar más adelante en la Copa, privilegiando la pelea del torneo local, donde Boca no se consagra desde hace tres años. La cosecha de puntos como local, en 2026, sigue lejos de lo esperado. Si bien Boca no perdió aún en la Bombonera, suma tres victorias en ocho presentaciones, con empates ante equipos como Platense y Gimnasia de Mendoza, que se refugiaron cerca de su arco y le cerraron los caminos a Boca, un planteo que se presume repetirá Barcelona. En ese sentido, el equipo mostró una evolución en su juego y, con una base que se repite en los últimos seis partidos -a excepción del encuentro con el Rojo-, llega en alza a un pasaje bisagra, con la Libertadores ya en marcha, con el clásico en el horizonte y con los playoffs del Apertura cada vez más cerca. Todo, a 46 días de que venza el contrato del entrenador, que parecía con un pie afuera a comienzos de año y, tras una serie de buenos resultados, y una mejora colectiva cada vez más visible, logró reacomodar el escenario y volver a posicionarse ante la dirigencia, que seguirá de cerca la evolución del equipo para tomar una decisión sobre su continuidad. Desde las 21, Boca volverá a jugar por Copa en su estadio por primera vez desde la dolorosa eliminación frente a Alianza Lima, que le impidió clasificarse a la zona de grupos y marcó el final del ciclo de Fernando Gago, luego cesanteado justamente tras una derrota contra River. El antecedente anterior se remonta a 2023, en la semifinal de ida contra Palmeiras, en la que el equipo de Jorge Almirón igualó sin goles. El dato que le da tranquilidad al DT Otro aspecto que le aporta tranquilidad al técnico es el poder ofensivo que alcanzó el equipo en estas fechas: lleva nueve encuentros seguidos marcando, una racha que comenzó con el doblete de Adam Bareiro ante Gimnasia Chivilcoy, por la Copa Argentina, y se sostuvo hasta el sábado, con el penal de Milton Giménez frente a Independiente. Del otro lado estará Darío Benedetto, uno de los últimos grandes delanteros de Boca, que se fue del club por la puerta de atrás tras una segunda etapa con más frustraciones que alegrías, y que afrontará su segundo cruce ante el Xeneize desde su salida, en 2024: en octubre de 2025 ingresó en el entretiempo de la victoria 5 a 0 ante Newells. En Barcelona, donde llegó a comienzos de año, el nueve dejó atrás una sequía de 747 días sin convertir y suma tres tantos en 12 encuentros,uno de ellos ante Emelec, en el Clásico del Astillero. Mientras la Bombonera se prepara para despedir al equipo en la previa del superclásico, Ubeda también reparte la atención entre Barcelona y River. En ese sentido, si bien el técnico sostiene el discurso del partido a partido, lo cierto es que, salvo un imprevisto, su idea es presentar lo mejor disponible ante el Millonario, que desde la llegada de Eduardo Coudet acumula un invicto de seis encuentros, con cinco triunfos. Aun así, el técnico pondría lo más fuerte ante Barcelona, con Agustín Marchesin en el arco y el regreso de los diez titulares de campo, entre ellos Leandro Paredes, Lautaro Blanco, Santiago Ascacíbar, Milton Delgado y Adam Bareiro. El que podría volver a sumar minutos es Exequiel Zeballos, quien reapareció ante Independiente luego de dos meses de inactividad por un desgarro y aparece como una alternativa para el Monumental, posiblemente como carta para el segundo tiempo, aunque también como opción de arranque en caso de que se incline por modificar el esquema. Con Miguel Merentiel entre algodones, por una molestia en el pubis, la decisión pasará por evaluar a último momento si lo arriesga ante Barcelona o lo preserva para el clásico. En ese escenario, crecen las chances para Zeballos o Ángel Romero como compañero de Bareiro. Ante un rival al que ya enfrentó en las Libertadores de 2003, 2013 y 2021, y con el que en la Bombonera suma dos victorias y un empate, el clima se calentó de manera inesperada a partir de las declaraciones del delantero uruguayo Sergio Núñez, que minimizó el peso del equipo de Ubeda al afirmar ante la prensa ecuatoriana que es Boca, tampoco es el Milan. En la misma línea, recordó que Barcelona ya venció a Argentinos Juniors en La Paternal, en la Fase 2 de la Copa, y a Botafogo en Brasil, en la instancia siguiente. La exigencia para Boca pasará por sostener la concentración y el enfoque, ante un rival menor pero que plantará batalla, sin adelantarse a River, un partido que se vive como un torneo aparte, y al que no puede llegar con cuentas por saldar.
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