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  • Adrián Taverna: es el histórico sonidista de Soda Stereo, mejor amigo de Gustavo Cerati y uno de los artífices de Ecos

    » La Nacion

    Fecha: 13/04/2026 06:31

    Adrián Taverna: es el histórico sonidista de Soda Stereo, mejor amigo de Gustavo Cerati y uno de los artífices de Ecos Está detrás del sonido de la banda más importante de América Latina desde sus comienzos y también trabajó con Cerati en su trayectoria solista; orgulloso del nuevo espectáculo, dice que es su último capítulo con Soda - 12 minutos de lectura' A lo largo de la historia de Soda Stereo, Adrián Taverna fue la persona encargada de cuidar uno de los bienes más preciados del trío: su sonido. Presente en el equipo de trabajo de la banda desde sus comienzos (fue el responsable de grabar el demo con el que la banda consiguió su contrato discográfico con CBS en 1983), fue y es una parte vital en la construcción del fenómeno Soda en todas sus etapas. Taverna estuvo tras la consola en todos los conciertos de la banda, como también en toda la carrera solista de Gustavo Cerati, y su aporte fue clave en los proyectos que Charly Alberti y Zeta Bosio encararon para mantener vivo el legado de Soda Stereo tras la muerte del cantante y guitarrista, en 2014. Así, después de haber sido el encargado de la banda de sonido de SEP7IMO DÍA y de operar sonido para Gracias Totales, ahora es la persona responsable del audio de Soda Stereo Ecos. Él fue el encargado no solo de crear el andamiaje sonoro sobre el que se monta el show, sino también de operarlo todas las noches para darle al espectáculo la dinámica de un recital en vivo. Y lo que comenzó siendo una incertidumbre hoy es un éxito en taquilla que salió a recorrer el continente que debió sumar otras tres fechas a su residencia porteña para el 9 y el 14 de junio y el 12 de agosto tras agotar las diez funciones pautadas originalmente. El proyecto tiene bastante más de un año, yo me incorporé antes de que empezaran con el tema visual, que obviamente en este espectáculo es una parte muy importante, es donde se basa todo, dice sobre Ecos para poner el énfasis en la recreación digital de la presencia de Gustavo Cerati sobre el escenario. Sin embargo, a pesar de que él mismo reconoce a ese avatar como uno de los puntos de apoyo principales del espectáculo, asegura que prefiere mantener al mínimo su cuota de conocimiento sobre ese aspecto. Desde que empecé con esto no quise saber nada de la parte visual, es una decisión que tomé. Primero porque no es mi rubro ni mi métier, y segundo porque no quiero romper la magia. Necesito tener también esa cuota de sorpresa, o de poder verlo de una manera y yo seguir dedicándome a mi tarea específica, reconoce. ¿De qué manera se encaró la búsqueda del material para poder transmitir la sensación de un recital en vivo para Ecos? Dediqué bastante tiempo a revisar todo tipo de grabaciones de conciertos y de las pistas de los discos de estudio. Lo primero que me propuse fue que las canciones siguieran siendo como eran y no perdieran su esencia. No quise hacer versiones o remixes, y por ahí es muy personal esto, pero entendí que lo que la gente grande añora (y los más jóvenes también), son las ganas de vivir esa experiencia que era Soda Stereo en vivo. Entonces me lo planteé desde un principio, lo hablé con Charly y Zeta y les dije: Muchachos, en este caso tenemos que respetar lo que la gente conoció y cómo tiene incorporadas las canciones de Soda en su cabeza y en su corazón. Nos tuvimos que esforzar mucho, porque con Soda grabamos en todos los formatos existentes, y empatar eso para que sea más homogéneo es muy difícil, todavía lo estoy trabajando. La tecnología cambia tanto y tan rápido, que lo que en su momento lo escuchabas y decías Wow, qué bueno, cómo suena esto, lo escuchás ahora y te querés matar, porque las calidades se superan día a día. El armado fue complejo, entonces... El proceso de armado fue muy estresante, porque interactuamos mucho. Se le ocurrían cosas a uno o a otro hasta que lo fuimos moldeando y lo llevamos a la realidad. Fue muy estresante en todo el proceso previo, pero ahora estamos felices y disfrutando mucho de cómo lo vive la gente, y esto se retroalimenta. ¿Y de qué manera se armó el repertorio? Antes de empezar a trabajar en esto, agarramos un pizarrón con Zeta y Charly y empezamos a anotar los temas que nos parecía que tenían que ir. Obviamente caímos en por lo menos 15 lugares comunes diciendo este tiene que estar y así llegamos a 40 canciones que tenían que estar o estar. ¡Encima los temas de Soda son largos en general! Teníamos que tener mucho cuidado con eso y ser muy fieles a las versiones que conoce la gente, por eso no quise hacer ni mashups ni mezclas psicodélicas o no sé qué. La gente viene a escuchar a Soda a un buen volumen, a cantar y emocionarse, y en ese sentido creo que lo estamos logrando. Mi tarea fundamental es que la gente viva un concierto real rescatando la voz y la guitarra de Gustavo, porque para mí la voz es lo que más te identifica, es el instrumento principal para cualquier banda, porque es lo que te hace después tararear o compartir la letra y lo que dice. La voz de Gustavo es muy particular y tiene una calidad y calidez admirables, y que es lo que conoce todo el continente, entonces apunté a priorizar eso. Algunas de las canciones de Ecos están tomadas de shows, otras de su versión de estudio. ¿De qué depende esa decisión? Debo confesar que soy poco objetivo con eso. Primero me fijé en la calidad de las pistas y también en alguna cosa que haya sido especial para nosotros, y ahí me tomé algún que otro atrevimiento, pero tampoco quise caer en lugares comunes. Nosotros tuvimos hitos muy marcados en la carrera de Soda Stereo como lo fue el festival de Viña del Mar del 87, que ayudó a la llegada a toda Latinoamérica. Tuve la tentación de hacer cosas en plan en este show pasó tal cosa, pero preferí que las versiones fueran como las conoce la gente. Porque Soda tenía una particularidad y es que de acuerdo al álbum que estábamos presentando, los temas los llevábamos para ese lado. Sobredosis de TV debe ser el tema que más versiones tiene porque estuvo desde el principio hasta el último show en cada lista, es el único tema que nunca sacamos. Pasó por versiones con cuerdas, con vientos, alguna más dura, la hemos amoldado a todos los estilos de acuerdo al disco que estábamos presentando. Como son temas que en algunos casos tienen más de 40 años, yo quería ponerlos en sintonía con el mundo de hoy. Igual, creo que las canciones también trascienden más allá del audio. Teniendo normas muy clásicas, muy de otra época, hicimos este espectáculo. Ecos tiene una elección particular de canciones, hay temas poco comunes y también algunas omisiones a la lógica de grandes éxitos. Cuando hicimos esa primera lista de 40 temas, nos parecía que todos tenían que estar, así que les dije a Zeta y Charly: Muchachos, ¿están dispuestos a hacer un concierto de 5 horas? Me parece que no. Por ahí hemos cometido alguna injusticia, no lo sé. El espectáculo se llama así por el tema que abre, que es una canción de Nada personal que no tocamos mucho y que encima originalmente era un tema de Fricción. Tuvo lugar en esos shows y después no sonó más desde los 80, como también hemos tenido canciones que sonaron solo dos veces en toda la carrera de Soda, como 1990. Pensamos que había temas que merecían estar más que otros, pero es muy difícil. Soda Stereo tiene muchos temas que fueron hits radiales en todas las épocas y otros con los que uno se encariñó por algún motivo. También es muy difícil manejar las subidas y bajadas de un concierto porque si metés 6 canciones super potentes al principio, cansás a la gente por la intensidad de la música. Al ser un show pautado de antemano por el uso de pistas para el avatar digital, ¿qué margen deja ese formato para la dinámica de concierto? Muchísimo, porque mezclo todo en vivo, no tengo cosas premezcladas. Estoy hace 43 años en Soda, conozco todo de punta a punta, pero esto tiene un condimento extra por obvias razones de que no está el líder, y confieso que yo pensé que iba a ser más fácil. Hacer que suene vivo y real es bien difícil, porque usar pistas te puede generar una heladera de grandes dimensiones, por eso está bueno lo que estamos haciendo de interactuar, porque en el escenario hay dos músicos originales de la banda y que son tan Soda Stereo como Gustavo. Y es un desafío enorme para ellos también. Pensamos que lo hacíamos de taquito y cuando arrancamos con los ensayos dijimos: Epa, ¿qué pasa?. Visto de afuera puede parecer que, porque tiene pistas, es una pavada, pero te juro que no es así . Creo que es una de las cosas más difíciles que me tocó mezclar, porque no es fácil alcanzar esa calidez y esa energía. Y está también el factor emocional... Sí, pero tenemos una cosa y es que no hay golpes bajos. La gente se emociona realmente porque se siente ahí cantando las canciones de Soda como lo podría haber hecho hace 30 o 40 años, y después están los chicos, que es lo que más me sorprende. Chicos chicos que también se emocionan y están felices. Yo la verdad estoy muy contento con el resultado y eso que soy bastante desconfiado de todo. Eso me cuesta a veces muchas rispideces con mis compañeros, pero yo no me conformo con cualquier cosa. Y en este caso estoy muy contento y muy feliz con lo que estamos logrando, porque es impresionante. Soda es un fenómeno que pasará a la posteridad, no solo por la calidad de su música, sino también por lo que ha generado. En todo el continente hay bandas que se formaron después de ver a Soda Stereo y yo estoy muy orgulloso de todo lo que hemos hecho. Algunas cosas estuvimos de acuerdo, otras no. Pero estoy muy feliz con este momento, ya no esperaba una cosa así. Sentimos que estamos como cuando arrancamos, que teníamos 20 años. Obviamente tenemos cuatro décadas más encima, pero nos sentimos muy bien. Decías que no quisiste saber mucho sobre cómo se creó el avatar digital de Gustavo Cerati y que lo miraste recién al primer show. ¿A qué se debió eso? Mi expectativa tenía que ver con el audio, que es con lo que trabajé muchos meses, y no es fácil empatar el material de distintas épocas. Y como encima dije que no quería saber nada de cómo se hizo, se lo tomaron muy en serio y no me mostraron nada hasta el estreno (se ríe). Hace como diez años hubo un intento de un holograma en el interior de la provincia de Buenos Aires, una cosa rarísima hecha con Manuel Wirzt, que nunca pude entender. Acá sabía que había un montón de gente trabajando en eso con tecnología muy moderna, es otra cosa. Pero en los dos primeros shows que hicimos en el Movistar Arena, como mi puesto estaba al ras del piso, no vi casi nada, porque aparte tenía mucho laburo para hacer que eso sonara. Recién en Chile vi un poco, pero todavía me sigue importando hacerlo sonar cada vez mejor, y hay momentos donde eso cuesta bastante. Veo que la gente se emociona, cuando me vienen a saludar algunos están llorando, y son las sensaciones que le tocan a cada uno. A mí la verdad me parece que está muy bien logrado, está perfecto, aunque soy un poco escéptico con eso. Entiendo que tiene una cuota de magia y es lindo que emocione a la gente, eso es reconfortante. Calculo que en diez shows más ya voy a poder apreciarlo de otra manera. Cada vez que se encaró alguno de los proyectos anteriores se lo abordó como una despedida, que después continuó en el siguiente. ¿Creés que hay algo para Soda Stereo después de Ecos? Yo con esto me retiro, aunque quizás me voy a arrepentir de esto que estoy diciendo. Estoy muy entusiasmado, pero tengo algunas cuestiones que hacen que me cueste mucho, aunque después me contradigo al milisegundo. Lo que pasa es que no puedo saber qué va a pasar en el futuro. Quizás aparece algo para evolucionar, aunque yo ya no sé qué puede ser, y así como me convencieron de ser parte de esto... Yo no estaba muy seguro de hacerlo, me sentí muy presionado pero de buena manera. Hasta el día del show yo no había mirado nunca hacia al frente, y no tuvimos muchos ensayos, hicimos una sola prueba un mes y medio antes y el día del primer show entramos a la mañana a hacer el armado. Poner esta puesta no es fácil. Vendimos shows sin que la gente supiera qué íbamos a hacer y ahora todo el mundo quiere venir, eso me dejó impresionado para bien. Me ayudaron a decidirme y ahora pienso que menos mal que lo hice. Presentamos un formato nuevo y después de siete shows te puedo decir que le subimos mucho la calidad. Seguimos trabajando porque nos gusta, queremos mejorar hasta donde se pueda y hasta donde no se pueda también.

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