13/04/2026 00:15
13/04/2026 00:15
13/04/2026 00:15
13/04/2026 00:15
13/04/2026 00:15
13/04/2026 00:15
13/04/2026 00:15
13/04/2026 00:15
13/04/2026 00:15
13/04/2026 00:15
» La Nacion
Fecha: 12/04/2026 22:40
El saco verde le sienta bien a Rory McIlroy, bicampeón del Masters: Tal vez las cosas buenas les llegan a los que saben esperar Con una arremetida al promediar la vuelta y dos birdies en el famoso Amen Corner, sacó ventaja y luego aguantó las embestidas de Scottie Scheffler y así emular a Woods, Nicklaus y Faldo como los únicos en repetir en años consecutivos - 6 minutos de lectura' La historia dicta que el Masters se gana y se pierde el domingo en Amen Corner. El segmento de los hoyos 11, 12 y 13 no sólo reluce por su belleza, también por su grado de dificultad. Con par-birdie-birdie en ese apéndice de Augusta National, Rory McIlroy sentenció el certamen y se convirtió en tan sólo el cuarto jugador en calzarse el saco verde en años consecutivos, emulando las hazañas de Tiger Woods (el último en conseguirlo entre 2001 y 2002), Nick Faldo (1989 y 1990) y Jack Nicklaus (1965 y 1966). Si la conquista del año pasado sirvió para cortar una infame racha de 12 años sin majors que se había convertido en una pesada carga y conseguir al mismo tiempo el Grand Slam de carrera, ésta no hace más que cementar todavía más su sitial entre las leyendas del golf, todavía con una larga carrera por delante. No puedo creer que tuve que esperar 17 años para conseguir el primer saco verde y de repente recibo dos juntos, dijo Rory durante la ceremonia de premiación. Creo que toda mi perseverancia a través de los años empezó a dar sus frutos. Fue un fin de semana muy duro, jugué muy bien jueves y viernes y pude aguantar el fin de semana. No me alcanzan las palabras para expresar lo contento que estoy de haber ganado el título. El bicampeonato llegó tras una jornada muy tensa, en la que el norirlandés supo capitalizar sus momentos de inspiración y llevarlos al marcador, y luego mantenerse a flote en tres hoyos finales llenos de tensión. Ayudó, también, que cada vez que alguien amagaba con embalarse, enseguida era vencido por la situación y terminaba sucumbiendo. El único que resistió, después de esa clase de firmeza y ductilidad en Amen Corner, fue McIlroy. Al final, se impuso con una tarjeta de 71 golpes para un total de 276 (12 bajo el par) para el campeonato, uno menos que el número 1 del mundo Scottie Scheffler y con dos de ventaja sobre Cameron Young, Justin Rose, Tyrrell Hatton y Russell Henley. Además del segundo saco y el emblemático trofeo de plata con la forma del club house de Augusta National Golf Club, McIlroy embolsó un cheque de 4,5 millones de dólares. Holywood has its sequel. #themasters pic.twitter.com/L7N9el2aC3 The Masters (@TheMasters) April 12, 2026 Rory había dilapidado una ventaja de seis golpes (récord tras 36 hoyos) con un mal día el sábado, pero le alcanzó para salir en el último grupo, emparejado con Cameron Young, que fue el primero en sacar ventaja con un birdie en el hoyo 2 para llegar a -12. Sin embargo, esa línea se volvería infranqueable. McIlroy la igualó en el tres, pero un doble-bogey en el 4 y un bogey en el 6 lo retrasaron. Allí surgió, como el año pasado, Justin Rose como amenaza, que también llegó a -12. Rory quedaba a tres golpes. Ese momento fue crucial, tal como lo aceptó McIlroy más tarde: Sentí que necesitaba mirar el tablero después del mal comienzo, y después del hoyo 6 me dije: sé que tengo que volver al par de la cancha, y a partir de ahí encarar la segunda vuelta. Dos bogeys seguidos retrasaron también a Young (6 y 7) y McIlroy se recuperó con birdies en el 7 y el 8 que lo volvieron a meter en la pelea, a uno de Rose. El inglés sintió la presión, entró en un bache y subió el 11 y el 12. McIlroy olió sangre y, en Amen Corner, jugó con el saco puesto. Jugó como campeón. Un tirazo en el par-3 del 12 para dejarla dada y un recorrido perfecto en el par-5 del 13 para ser el primero en llegar a -13. El drive en el tee del 13 fue mi mejor tiro del día, aceptó McIlroy. Toda la semana me costó esa salida. Hice un swing muy comprometido y muy bueno. Haber conseguido ese tiro después del birdie del 12 fue decisivo. A esa altura la ventaja era de tres golpes, pero desde atrás aparecía la amenaza del número 1 del mundo. Con un putt kilométrico en el 15 y una salida perfecta en el par-3 del 16, Scheffler se puso a dos. Sin embargo, no pudo bajar los dos hoyos finales y se limitó a esperar como líder en el club house una debacle de Rory que nunca llegó. O casi, porque la definición no estuvo exenta de suspenso. El driver, que en esta jornada sí le funcionó a Rory, en los últimos tres hoyos le volvió a fallar como en los tres primeros días. En el 15 y en el 17 anduvo por los árboles, y en el par-3 del 16 se salvó merced a un gran putt desde afuera del green. Volvió a tomar el driver en el 18 y casi le sale caro, otra vez debiendo jugar el segundo desde la pinocha. Le alcanzó para hacer 5, la cifra que necesitaba para ganar. A skillful two-putt par for McIlroy maintains the lead at two stokes. #themasters pic.twitter.com/Rx9o3JcF7t The Masters (@TheMasters) April 12, 2026 Con el último tiro dado, mientras esperaba que Young finalizara, se arrodilló en el green del hoyo 18 y se largó a llorar. Ya no tenía la pesada mochila del año anterior, pero ganar el Masters no es algo que se vaya a conseguir fácil. Pensé que el año pasado fue tan difícil ganar porque estaba intentando conseguir el primer Masters y el Grand Slam, pero este año me di cuenta de que, simplemente, ganar el Masters ya es lo suficientemente difícil. Intenté convencerme de que eran las dos cosas, agregó Rory. Se trata del sexto major en la carrera de Rory McIlroy, que se añade al US Open de 2011, los PGA Championships de 2012 y 2014, el Open Championship de ese mismo año y el Masters de 2025. Así, se coloca 12º en la lista de máximos ganadores de torneos grandes, igualando la línea de Phil Mickelson, Lee Trevino y Faldo. El éxito también representó su 30º título del PGA Tour, con lo que escaló al puesto 16 de esa lista. Tal vez las cosas buenas les llegan a los que saben esperar, cerró Rory. Sólo hay que seguir adelante. El tablero final | Rory McIlroy, Irlanda del Norte | 67-65-73-71-276 | |---|---| Scottie Scheffler, EE.UU. | 70-74-65-68-277 | Tyrrell Hatton, Inglaterra | 74-66-72-66-278 | Russell Henley, EE.UU. | 73-71-66-68-278 | Justin Rose, Inglaterra | 70-69-69-70-278 | Cameron Young, EE.UU. | 73-67-65-73-278 | Sam Burns, EE.UU. | 67-71-68-73-279 | Collin Morikawa, EE.UU. | 74-69-68-68-279 | Max Homa, EE.UU. | 72-70-71-67-280 | Xander Schauffele, EE.UU. | 70-72-70-68-280 |
Ver noticia original