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  • Milei apuesta a que en mayo, el escándalo de Adorni haya quedado atrás

    » Clarin

    Fecha: 12/04/2026 20:45

    Probablemente la gestión de Javier Milei transite por su peor momento desde que asumió en el poder. A diferencia de la derrota en la elección bonaerense de setiembre del año pasado que derivó en una corrida cambiaria y azuzó un fracaso nacional que fue clausurado por el temor al kirchnerismo y la ayuda de Donald Trump, en esta oportunidad la percepción de un presente complejo emerge de las entrañas de la Casa Rosada. Al menos dos sondeos realizados por sendas consultoras, que no se publican porque fueron destinados a clientes del mundo empresarial, sostienen que la imagen presidencial registra una caída desde hace unos 80 días. El factor de origen es el económico, a partir del aumento de la inflación, del desempleo, y la caída del consumo en un sector importante de la sociedad, así como de los salarios y de la recaudación. El promedio es mejorado por la dinámica en el sector energético, financiero y por las exportaciones, pero no hay derrame salvo en un segmento social privilegiado. El otro factor que alerta el impacto sobre Milei es el político, terreno que parecía resuelto para el Gobierno en el inicio de año y que estrenó en marzo cuando aprobó la reforma laboral y construyó una nueva mayoría en el Congreso, en detrimento de los K. Lo que asomó con los casos de la criptoestafa LIBRA y de la agencia de discapacidad que eyectó a Diego Spagnuolo se terminó cristalizando con el Adornigate. Se trata del funcionario de más alto rango -Jefe de Gabinete- de la administración de Milei que es investigado por presuntas dádivas y enriquecimiento ilícito. Los créditos del Banco Nación para funcionarios de paso en el Estado, también contribuye al nuevo clima. La sospecha de corrupción penetró el escudo libertario ante la sociedad y se palpa en el interés que despierta el affaire. Quienes han tratado con cierta asiduidad al Presidente aseguran que su voracidad tuitera denostando a los periodistas como los responsables de todos los males del Gobierno refleja, sin filtros, su malestar y su desborde. Nada nuevo bajo el sol que ya ha sido testigo de los ataques de Néstor y Cristina Kirchner, con escraches públicos incluídos, contra los periodistas por adelantar lo que después la justicia comprobaría en las causas por corrupción que incluyen a su líder condenada y con prisión domiciliaria. Todos los días hay algo de Adorni, deslizó con fastidio un funcionario que considera hasta lógica la caída de la imagen presidencial, porque el Jefe de Gabinete es una mochila de plomo para Milei. Lo llamativo -y no tanto- es que según replican en los pasillos de la Rosada, Manuel Adorni nunca amagó con renunciar ni presentó su dimisión, al menos para que después Karina Milei o el mandatario la rechazaran. Alguno de los que conocen a la cúpula del poder libertario, afirman que el triángulo de hierro refiere -o refería- al esquema de ejecución del poder. Pero en cuanto a quienes son imprescindibles para el equilibrio de la interna que rige gran parte de las decisiones del Gobierno, hay una mesa rectangular con solo cuatro asientos: allí se ubican Milei y Karina en ambas cabeceras, y en el medio, Santiago Caputo y Adorni. A ese esquema apuntaría la decisión, aunque contraproducente, de no pedirle la renuncia al Jefe de Gabinete. Si Adorni se va, inevitablemente se tiene que ir Santiago, y eso sería muy grave, deslizan. Pasar abril, es la clave Hay que pasar abril, es la frase que se hace eco en el gabinete a partir de la explicación dada por el propio Presidente a los suyos por la llegada de los dólares de la cosecha, entre otras buenas noticias. Milei anticipó que marzo y abril iban a ser los peores meses para la economía y está convencido, respecto del Adornigate, que en mayo ya no será un tema relevante y el escándalo terminará aplacándose por la mejora de la situación económica. La actividad a partir de abril va a mejorar. Y es más, la tasa de inflación va a empezar a caer, prometió días atrás Milei en una entrevista en la TV Pública. El 15 de setiembre del 2025 el mandatario apelaba a la cadena nacional: Quiero decirles a todos los argentinos, más allá del éxito que haya tenido nuestra gestión en corregir el descalabro de décadas, entendemos que muchos aún no lo perciban en su realidad material. Quisiera destacar que por cómo fue configurado el plan de gobierno los años más duros de afrontar fueron los primeros. Y por eso podemos afirmar, como hemos hecho en tantas otras veces y pese a las turbulencias coyunturales, que lo peor ya pasó. Surge inevitable la comparación con la frustrada promesa que hacía Mauricio Macri en 2016, cuando aseguraba que la economía mejoraría a partir del segundo semestre. Si el despegue o la mejora del poder adquisitivo se concreta en mayo, es muy factible que Milei puede empezar a revertir la percepción de la sociedad. De lo contrario, el Presidente puede quedar preso de sus palabras. Sin alternativas, hasta noviembre Entre Milei y el kirchnerista Axel Kicillof, que parece haber adelantado el lanzamiento de su candidatura presidencial, no hay aún alternativas políticas, más allá de la foto del enigmático Dante Guebel desde Europa durante una reunión con amigos, haciendo planes a futuro. Nombres y especulaciones abundan. Muchas de ellas mencionan a Mauricio Macri, a Victoria Villarruel, al exgobernador Sergio Uñac, a Sergio Massa y hasta a Carlos Melconián, que viene de asegurar que está trabajando en un programa de gobierno. Sin embargo, comienza a tomar protagonismo el timming. No se trata -dicen- de esperar a cómo evolucione o involucione la gestión libertaria sino a la elección legislativa de Estados Unidos, en la que Trump juega su futuro inmediato. Varios actores de la política vernácula sostienen que una derrota del republicano dejaría sin respaldo a Milei y que eso alentaría la conformación de una o varias alternativas al margen de los polos Milei-Kicillof. Está fresco en la memoria cuando gobernadores como Maximiliano Pullaro y Martín Llaryora empujaron la conformación de un frente electoral para competir en octubre contra el Gobierno y el kirchnerismo, que bautizaron Provincias Unidas. Lo hicieron cuando La Libertad Avanza parecía sucumbir tras la elección bonaerense. Aquél apresuramiento -incluso hablaban de un candidato propio para 2027- terminó desvaneciendo ese intento y varios de los gobernadores se convirtieron en aliados claves de Mieli. Paciencia, parece ser la palabra clave. La que pidió el Presidente días atrás sobre el rumbo económico, y detrás de la que se refugian algunos de los que ambicionan sucederlo el año próximo. Mirá también Mirá también Sobre la firma Newsletter Clarín

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