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Fecha: 12/04/2026 18:21
El conservador Péter Magyar, ganador de las elecciones legislativas en Hungría con su partido Tisza y futuro primer ministro, logró canalizar el hartazgo de los húngaros con la corrupción y poner fin a 16 años de hegemonía del todopoderoso primer ministro saliente, el ultranacionalista Viktor Orbán. Este carismático jurista de 45 años, que hasta 2024 apenas era conocido, irrumpió con tal fuerza en el panorama político del país centroeuropeo que desde hace más de un año ya lideraba las encuestas de opinión. Su ascenso se apoya tanto en su conocimiento interno del sistema del partido gobernante Fidesz como en una comunicación que combina cercanía, un claro discurso anticorrupción y una imagen moderna que contrasta con la del mandatario de 62 años. Magyar se presenta como conservador, defensor de la familia, la nación y el cristianismo, aunque con una clara orientación europeísta y más abierto que Orbán. Estilo juvenil Ese perfil, modernizador en lo económico y conservador en lo social, desactivó las habituales críticas de Orbán a sus rivales, a quienes suele tildar de progresistas alejados de los valores tradicionales. Al mismo tiempo, atrajo tanto el voto desencantado del propio oficialismo como el de una oposición liberal y progresista ansiosa de un cambio tras cuatro mandatos consecutivos de cuatro años del sistema Fidesz. Su estilo juvenil y su hábil uso de las redes sociales conectó de forma especial con los más jóvenes, que, en muchos casos, solo tienen recuerdos de Orbán en el poder. La ruptura de Magyar con el oficialismo se produjo a raíz de un escándalo vinculado a un indulto a un condenado por encubrir delitos de pederastia. Este episodio desencadenó renuncias de alto nivel, entre ellas la de la entonces presidenta, Katalin Novák, y también la de su exesposa, Judit Varga, entonces ministra de Justicia y con la que tiene tres hijos. Leé también: La Inteligencia de EE.UU. asegura que China tiene un papel más activo en la guerra en Medio Oriente Tras abandonar Fidesz en febrero de 2024, Magyar lanzó su propio movimiento, que atrajo a muchos votantes descontentos. Para poder presentarse en las elecciones europeas y locales de 2024, asumió el liderazgo de un pequeño partido desconocido, el Tisza, que es el nombre del segundo río del país y la abreviatura de Tisztelet és Szabadság (Respeto y Libertad). Primer éxito en las elecciones europeas En las elecciones europeas, a pocos meses de aparecer, el partido logró casi el 30 % de los votos y siete escaños en la Eurocámara, donde se unió al Partido Popular Europeo (PPE). Desde aquellas elecciones, la popularidad de Tisza no dejó de crecer. A diferencia de otros líderes opositores en el pasado, Magyar nunca entró en cuestiones ideológicas divisivas, como la política hacia Ucrania, y se concentra en problemas concretos como la corrupción, el alto coste de vida y la mala situación de los servicios públicos, como los hospitales. En algunos asuntos, como su posición contra la inmigración ilegal, su cercanía a las ideas de Orbán resulta clara. Su rápido ascenso también generó interrogantes. Algunos lo acusan de oportunismo y populismo, al tiempo que su partido también cae en lo que critica a Orbán: un exceso de personalismo. La prensa lo tildó como el candidato de teflón ya que todos los ataques políticos de Orbán y su entorno le resbalan. Normalizar las relaciones de Hungría con la UE El mensaje más importante del líder opositor es el de poner fin al régimen más corrupto de Europa, que convirtió a Hungría en el país más pobre de la Unión Europea (UE). Hungría tiene un crecimiento anémico desde 2022, así como una inflación muy elevada, a lo que se suma la congelación de miles de millones de euros en fondos europeos por parte de Bruselas debido a preocupaciones sobre el Estado de derecho. Ante ese malestar, el discurso de Magyar centrado en limpiar las instituciones, recuperar los fondos europeos y reactivar la economía caló especialmente entre los jóvenes y las clases medias urbanas. Su promesa estrella es una ofensiva anticorrupción que incluiría la entrada inmediata de Hungría en la Fiscalía Europea, con el objetivo de investigar el uso de fondos públicos por parte del Gobierno de Orbán y recuperar recursos desviados. También se comprometió a desbloquear las ayudas europeas y a restablecer la confianza con las instituciones comunitarias, lo que supondría un giro respecto a la política de confrontación mantenida por Orbán. Nuestra patria forma parte de la comunidad europea, la OTAN y de Occidente, dijo Magyar en su último gran mitin de campaña. Frente a la cercanía de Orbán con Moscú, prometió una victoria que se verá también en el Kremlin, en alusión a los vínculos del actual gobierno con Rusia. (Con información de EFE)
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