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Gualeguay » Debate Pregon
Fecha: 12/04/2026 10:41
Cómo evitar el efecto rebote tras una dieta 1ªEntrega Bajar de peso no es solo cuestión de fuerza de voluntad. Un estudio desarrollado por Valdemar Brimnes Ingemann Johansen y Christoffer Clemmensen, profesores de la Universidad de Copenhague, demuestra que el cuerpo está programado biológicamente para recuperar los kilos perdidos tras una dieta. Mecanismos cerebrales y hormonales protegen las reservas de energía y dificultan mantener la pérdida de peso, haciendo que el temido efecto rebote sea, en realidad, la respuesta natural del organismo. El cerebro y el metabolismo se diseñaron para resistir la pérdida de grasa y reaccionan ante ella como si se tratara de una amenaza para la supervivencia. En la actualidad, estos mecanismos se mantienen y el organismo responde de manera automática ante cualquier disminución significativa de reservas energéticas. El entorno moderno, lleno de alimentos ultra- procesados y opciones sedentarias, ha transformado un sistema de defensa útil en la prehistoria en una traba para la salud. Uno de los hallazgos más relevantes del equipo danés es la existencia de una memoria corporal del peso. Como resultado, al concluir una dieta, el organismo activa señales hormonales, como el aumento de la grelina, la llamada hormona del hambre, y reduce el gasto energético de forma automática. El cuerpo utiliza el peso previo como referencia y tiende a restablecerlo, lo que dificulta sostener la pérdida a largo plazo e impulsa la recuperación de los kilos perdidos incluso ante pequeños descuidos alimentarios. La obesidad es más prevalente no solo por la herencia genética, sino también por la interacción constante con el entorno. La capacidad de elegir alimentos sanos y mantener una rutina activa puede verse limitada por factores sociales, económicos y urbanísticos, lo que hace aún más complejo el desafío de controlar el peso. Los profesores de la Universidad de Copenhague insisten en que la salud no debe medirse solo en función del peso corporal. El ejercicio regular, el descanso adecuado, la alimentación basada en productos frescos y el bienestar emocional son factores decisivos para la salud cardiovascular y metabólica, más allá de los cambios en la balanza. Abandonar las dietas extremas y adoptar hábitos sostenibles permite mejores resultados a largo plazo. Priorizar el sueño, la actividad física diaria y la estabilidad emocional contribuyen a estabilizar el peso y reducir el riesgo de enfermedades crónicas asociadas. La prevención temprana, desde la infancia, ocupa un lugar central en la lucha contra la obesidad. Los hábitos adquiridos en esta etapa, desde una alimentación variada durante el embarazo y la lactancia, hasta la educación en la selección de alimentos, influyen de manera decisiva en la regulación del peso a lo largo de la vida. QUERIDOS LECTORES: Esta investigación ofrece una mirada integral sobre la obesidad, apartándose del paradigma de la fuerza de voluntad y subrayando la importancia de comprender el fenómeno para abordarlo con estrategias sociales e informadas. Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón Jorge Luis Borges
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