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Parana » AnalisisDigital
Fecha: 12/04/2026 08:40
Misiones y regulaciones. Los periodistas pueden ser los tábanos de las instituciones totales, sobre todo si no se renuevan. Fernando Ruiz En 2020 un tribunal de Gualeguay condenó a tres años de cárcel a la madre superiora de un convento de monjas carmelitas, en Nogoyá, Entre Ríos. El delito atribuido fue privación ilegítima de la libertad, doblemente calificada por el uso de violencia y amenazas y por su duración superior a un mes. Esta semana apareció el libro con la historia completa. Se llama Las torturas del convento, y lo escribió el periodista Daniel Enz, quien impactó en agosto de 2016 al revelar severos abusos en un lugar de enorme prestigio como era ese convento: entre otros, la anulación de la voluntad, la prohibición de dormir la siesta y permanencia de ese tiempo arrodillada en el oratorio, rascar la tierra con las manos, hacer la señal de la cruz con la lengua en el piso, o la opresiva insistencia en que el diablo te domina y que cuanto más dolor se autoinflige, más cerca de Jesús estaría. La investigación se basó en dos monjas que querían irse del convento, pero fueron retenidas y sufrieron sanciones y castigos. En la sentencia se expresa que el voto de obediencia implicaba acatar tal negativa, mantener el claustro y efectuarse golpes sobre las nalgas (...), en una modalidad que excede lo impuesto por las reglas y constituciones. El tribunal señaló que también se imponía la utilización de una mordaza fabricada con un trozo de madera o un tubo tipo Redoxon perforado en su extremo, que atado con un hilo, era sostenido por detrás de la cabeza de la víctima y así le imponía el voto de silencio durante lapsos que iban desde horas hasta una semana, pudiendo quitarse dicho elemento solo para comer. Se la sancionaba mediante la penitencia de pan y trabajo, consistente en mantenerla encerrada en su celda (dormitorio) durante períodos que la víctima calcula de tres o más días, en la cual mantenían las ventanas y puertas cerradas (...), lo que le impedía saber en qué momento del día se encontraba o bien cuántos días pasaba allí. Fue la investigación que más costó y también la que más dolió, por la reacción, dijo Enz. Una vez que el periodista tuvo los primeros indicios, tardó dos años en tomar contacto con las víctimas, construir confianza con ellas y publicar. Esa es una tarea profesional muy delicada. En determinado tipo de instituciones, las víctimas tienen una especial dificultad para expresarse, pero el periodista logró que pudiesen poner en palabras su situación incluso ante su propia familia. Santa Teresa de Jesús creó en Ávila el primer convento de las Carmelitas Descalzas en 1562. Es desde entonces una de las órdenes católicas más relevantes, con numerosas santas y mártires, y mantienen el ideal de la sencillez y la pobreza. El vocero del papa Karol Wojtya, Joaquín Navarro-Valls, en sus extraordinarias memorias, Mis años con Juan Pablo II, decía frente a los escándalos en el interior de la Iglesia que eran una tragedia muy dolorosa que sirve para purificar lo que hay de podrido y agregaba que parte de ese esfuerzo es soportar la arrogancia de cierta prensa. Orden, compromiso, obediencia El sociólogo Erving Goffman estudió el concepto de instituciones totales, que son las organizaciones que regulan mucho la vida de sus integrantes. Suelen tener misiones muy relevantes y por ello exigen el respeto estricto a valores como el orden, el compromiso, la obediencia o la disciplina. Pero el énfasis necesario en esos valores, si no hay suficientes contrapesos, puede anular la personalidad, degradarla, generar una estandarización y reducir severamente su privacidad, como ocurrió según la investigación en ese convento. Los centros deportivos de alto rendimiento pueden ser instituciones totales, en especial con los menores de edad. El objetivo al que se consagra la institución es el éxito deportivo. Para eso, son esenciales el orden, la disciplina, el sacrificio y la obediencia. En este caso también se pierde el control del propio cuerpo, porque es parte del objetivo de esa institución. Y en esta, como en las otras instituciones totales, se tienden a fusionar las distintas esferas de la vida (comer, trabajar, divertirse, dormir, etcétera). En estas instituciones la puerta de salida está formalmente abierta, pero la socialización del individuo es profunda y, además, la salida puede tener costos personales tan altos que son un muro invisible. Por eso, cuando las instituciones totales no revisan sus mecanismos de autocorrección interna, el periodismo puede agilizar el cambio. Dos periodistas del Indianapolis Star descubrieron que, en el principal centro de formación de gimnastas en Estados Unidos, un médico abusaba de las niñas y adolescentes deportistas. A partir de esa revelación, casi trescientas mujeres lo denunciaron. Simone Biles, ganadora de decenas de medallas olímpicas y mundiales, quien también fue víctima, dijo: No entendí la magnitud de lo que estaba sucediendo hasta que el Indianapolis Star publicó su artículo en el otoño de 2016. El tábano en la ciudad También las organizaciones militares son instituciones totales. En una batalla se necesita una ortodoxia enfocada en el objetivo militar, por lo que la libertad individual tiene límites frente a las necesidades de la misión de esa comunidad. Las misiones relevantes de cada una de esas comunidades hacen que se les dé una gran confianza a las cúpulas. Por eso, sin equilibrios internos, la disidencia con la ortodoxia puede tener costos personales altos. Esas instituciones suelen tener una especie de jurisdicción propia legal o de hecho para evaluar la conducta de sus miembros, como son los tribunales militares o religiosos, y destituir y sancionar ya sea formal o informalmente a sus díscolos. El orden, el sacrificio, el compromiso con el grupo, son valores en cualquier misión. Pero, sin mesura, son los eslabones de una opresión autoritaria, que bloquean la autocorrección interna. Cuando el historiador francés Marc Bloch analizó en su libro La extraña derrota el colapso del ejército francés ante el alemán en 1940, dice que los perdedores tenían una ortodoxia doctrinaria que bloqueó el surgimiento de nuevas ideas entre los militares sobre las nuevas formas de hacer la guerra. Es interesante que uno de los argumentos que usa Bloch para explicar la desactualización doctrinaria es que la prensa francesa era bastante peor que la alemana. Eso significa que la vitalidad de la prensa dinamiza la renovación de todos los sectores e instituciones, lo que es lo mismo que decir que si la prensa no tiene vitalidad, puede ser un estímulo para la no renovación. Como decía el lema de Crítica, el principal diario popular de Buenos Aires hace un siglo, citando a Sócrates: Dios Me Puso Sobre Vuestra Ciudad Como A Un Tábano Sobre Un Noble Caballo Para Picarlo Y Tenerlo Despierto. Las sociedades sin tábanos podrían ser menos innovadoras. (*) Esta columna de Opinión de Fernando Ruiz fue publicada originalmente en el portal de Infobae.
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