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  • Cómo es Gramado, el destino alpino en Brasil que parece salida de un cuento: chocolate artesanal, parques temáticos y montañas

    » Clarin

    Fecha: 12/04/2026 07:40

    Gramado sabe festejar. Durante un mes entero que se prolonga hasta mediados de abril, esta ciudad del sur de Brasil sorprende con figuras de conejos gigantes, huevos de Pascuas y canastas florales por doquier: a lo largo de la céntrica avenida Borges de Medeiros, en las rotondas, en las fachadas y en el interior de los negocios y restaurantes... La Pascua se festeja por temporada con Choco Páscoa y el Vía Crucis frente a la iglesia de San Pedro, del mismo modo que la decoración y desfiles navideños de Natal Luz comienzan a fines de octubre y se extienden hasta la mitad de enero. Y el calendario se completa con la Fiesta de la Colonia (celebra la cultura, gastronomía y tradiciones de los inmigrantes alemanes, italianos y portugueses), la Vendimia, Gramado in Concert y el reconocido Festival de Cine, entre otros eventos. Se trata del destino más turístico de Rio Grande do Sul, en la región de Serra Gaúcha, donde el primer impacto es visual gracias a su arquitectura de estilo alpino y las montañas tapizadas de verde. Pero al instante, se suman los demás sentidos porque, al caminar por las veredas impecables, olemos los chocolates de las fábricas artesanales o de las tiendas de aromas. En la puerta de los locales hay probadores enormes de fragancias y hasta ¡una gran fuente de perfume azul! Al estar Gramado atravesada por la inmigración italiana y alemana, cuyo legado no solo ha impactado en la arquitectura sino también en las comidas, los festejos y las costumbres de los gramadenses. Entre las cantinas especializadas en pastas y fondues y las parrillas, descubrimos gente súper amable que toma mate, bancos de madera lustrados y relojes con termómetros que funcionan a la perfección en la vía pública. Como en la Selva Negra alemana, nos encontramos en una esquina con un gran cucú, lo activamos con un billete de 2 reales y las figuras mecánicas bailan al compás de una melodía típica. La tranquilidad de Gramado es un alivio. Con 40 mil habitantes y muchos turistas brasileños y uruguayos, la ciudad ¡no tiene semáforos! El tránsito fluye sin problemas y, cuando un peatón quiere cruzar, solo tiene que poner un pie sobre la senda peatonal para que los autos se detengan. Es tan grande el contraste con nuestra realidad cotidiana que nos cuesta confiar en la conducta del otro. Y esto se vincula con otra estadística que se percibe en la calle, al llevar la cartera o sacar el celular sin estrés: según el Batallón de Vigilancia en Áreas Turísticas, en Gramado, no se registraron robos a peatones en 2025. El invierno y los colonos Con bajas temperaturas y hasta nevadas durante el invierno, Gramado se ha convertido en el destino invernal por excelencia de Brasil, al punto que en las vidrieras se ven tejidos de lana, guantes y orejeras. Se distinguen dos calles: la Rua Coberta (calle cubierta) es ideal para eventos, compras y restaurantes, mientras que la Rua Torta (calle torcida) es un homenaje a la Lombard Street de San Francisco y siempre se ven turistas posando para las fotos entre las curvas. Está junto al museo de historia José Nicoletti Filho y frente a la Plaza de las Etnias y las casas de los colonos, con ambientación de época y productos regionales a la venta. Imperdible: los Fornos de Gramado, una asociación formada por familias de agricultores que se turnan para usar el espacio, preservando las tradiciones de los colonos y vendiendo panes y pasteles calientes que salen a diario de los hornos. Nos recomiendan probar el famoso pão com linguiça (pan con chorizo) y la cuca rellena (pan con masa dulce con frutos o chocolate). Olivos y chocolates Llegamos a Olivas de Gramado por una de las principales rutas rurales de la región, entre montañas verdes y viñedos, así como casas centenarias, museos, cantinas y cafés italianos junto a propuestas que ponen el acento en las raíces coloniales que aparecen en cada curva. Desde el centro, a lo largo de 14 km vamos observando las hortensias a la vera del camino, hasta que arribamos a un lugar que supera las expectativas. Con una plantación de más de 12 mil olivos de seis variedades y un espacio de mil metros cuadrados, vemos un video inmersivo sobre la historia del aceite de oliva y realizamos una cata sensorial junto al laboratorio donde fabrican y envasan, al restaurante-bar y a la tienda con aceites originales, cosméticos a base de oliva, vajilla y otros productos relacionados. Además de aprender sobre el proceso de producción, sus usos culinarios y los beneficios para la salud, participamos de una degustación de aceites de oliva con sabor a cacao, limón-bergamota, limón siciliano, hierbas de Provenza, ajo y ahumado. En ese orden, los aceites están acompañados por pedacitos de chocolate, galletita dulce, salame, tomate, crouton y queso, respectivamente. Pensado para todas las edades, Olivas de Gramado reúne paseos al aire libre como la Oliveira centenaria (un olivo de más de 350 años), senderos ecológicos, gastronomía típica de los inmigrantes, granja, caballos, picnics, bicicletas, scooters y bikes voladoras (en realidad, son bicicletas suspendidas, sujetas por cables de acero que recorren 720 metros a una altura de 22 metros). Entonces elegimos el Expresso Olivas, un viaje en tren entre olivares que golpean las ventanas mientras suena una tarantela y observamos las panorámicas del Cañón Pedra Branca y su suelo impregnado de cristales de cuarzo. Hay paradas para sacar fotos en los miradores, descansar en asientos a cielo abierto y tomar algo. Muchos se quedan a contemplar el ocaso, completando una jornada inspiradora. Otra salida vinculada a los sabores regionales es la Ruta del Chocolate, ya que Gramado tiene más de 30 fábricas de chocolate, muchas de fabricación artesanal. En este caso, vamos a Prawer, la fábrica pionera que abre al público para catas, explicaciones sobre el proceso de producción y una gran tienda. Las similitudes entre Gramado y Bariloche -donde el chocolate tiene gran protagonismo- inspiraron a Jayme Prawer, quien instaló en 1975 la primera fábrica artesanal y cambió para siempre la historia de la ciudad", cuentan en el lugar. Con orgullo, hoy Gramado ostenta el título de Capital Nacional del Chocolate Artesanal. Los parques temáticos En Gramado hay más de 70 parques temáticos y atracciones para grandes y chicos, desde el Museo de Cera Dreamland o Mundo a Vapor (sobre la evolución de los trenes y máquinas a vapor), hasta la colección de Hollywood Dream Cars, el Museo Medieval, Paintball Adventure, Harley Motor Show, Acquamotion, Mundo Criamigos con peluches a medida y Súper Carros, con autos de lujo disponibles para probar. Con nieve real durante todo el año, el reino de Snowland ofrece esquí y snowboard, descender una montaña nevada, patinaje sobre hielo, tobogán de hielo, un pueblo nevado, desfiles y shows. Y en el límite con la vecina Canela se encuentra Space Adventure, una atracción inmersiva con casi 300 objetos originales de la NASA. Por celebrarse en Gramado el extenso festival Natal Luz , uno de los festejos de Navidad más largos del mundo, la ciudad cuenta con la Aldea de Papá Noel, que funciona todo el año e incluye un laboratorio de dulces, un taller de regalos, la oficina de Santa Clauss, un trineo volador, el Bosque Congelado, el Expreso de Navidad, el Centro de Cartas, la Máquina de Burbujas y el Medidor de Navidad. Para los fans del básquet, NBA Park es el mayor parque temático de la NBA en Brasil, cubierto y climatizado. Ofrece un museo con objetos autografiados por las leyendas de la liga (está la camiseta de Manu Ginóbili), un show con las mascotas oficiales, varios juegos de última generación (por ejemplo, tiros al aro con gafas de realidad virtual), y la gran tienda con merchandising. Después de comparar nuestras manos y pies con los de Michael Jordan y LeBron James, vamos a un parque en minitura que todos recomiendan: Mini Mundo. El punto de partida del parque es 1979, cuando el inmigrante alemán Otto Höppner construye una casa de muñecas y un ferrocarril de juguete. Entonces, comienza a levantar los primeros edificios de madera a escala 1:24, como las réplicas de los castillos de Neuschwanstein y Lichtenstein o el ayuntamiento de Frankfurt. Otto muere en 1986 y su hijo Heino sigue el legado, expandiendo este universo en miniatura, con un flamante periódico y nuevos materiales y técnicas. Hay muchos personajes de series y películas escondidos en los edificios europeos y brasileños (se destacan el Pelourinho de Salvador, Río de Janeiro y el Jardín Botánico de Curitiba) y jugamos a descubrirlos: el sillón y los seis integrantes de Friends, The Big Bang Theory, Volver al Futuro, el Chapulín Colorado, el pirata Jack Sparrow, Náufrago, ET, las princesas de Disney, Wall-E, los Cazafantasmas, los protagonistas de la Casa de Papel, Pedro Picapiedras... El tiempo vuela en Mini Mundo, un parque conmovedor. Caminos rurales y naturaleza A pocas cuadras del centro, el Lago Joaquina Rita Bier es un espejo de agua artificial con una pequeña isla en su interior y rodeado por hoteles, casas de veraneo y araucarias de más de 70 años. Es la opción más cercana para realizar una caminata, ya que el paseo natural favorito es el Lago Negro, a 2 km del centro. Si bien inicialmente se llamaba Vale do Bom Retiro, después de un incendio que arrasó con la vegetación que había en la región, Leopoldo Rosenfeldt construyó el lago y decoró el perímetro con árboles importados de la Selva Negra de Alemania. Ese fue el origen del nombre Lago Negro, que cuenta con aguas de color verde oscuro en las que se reflejan los pinos y las hortensias en el verano. El lago abarca 17.470 m2, tiene una profundidad de seis metros y propone un paseo a pie apacible en la zona, rodeado por puestos de artesanos, hoteles y restaurantes. Pero la mayor atracción son los pedalinhos, unos cisnes a pedal que se alquilan para recorrer las aguas. Otro paseo al aire libre se encuentra a 3 km de la Rua Coberta, en el Valle del Quilombo. Se trata del Garden Park Gramado, un parque privado con más de 4 km de senderos entre jardines exuberantes, caminos cultivados, bosque nativo, arroyos y cascadas. Diseñado durante tres décadas como un refugio de contemplación y renovación de energías, en cada estación del año adquiere nuevos matices. Después de traspasar el portal de entrada con dos ardillas gigantes, en el parque vemos ardillas reales y recorremos algunos de los nueve senderos con espacios singulares: se destacan el camino de los rosales, la escalera de la torre, el puente colgante y el mirador de la cascada. Además, hay áreas para picnic, un café y un restaurante con mesas en medio de la naturaleza. Para dedicarle más de medio día si se contrata con almuerzo buffet en la Casa da Vó Ivonne (antigua vivienda de los colonos alemanes, que era de la abuela Ivonne y aún conserva los pisos y el mobiliario originales), la excursión a la Cascada del Caracol se realiza en un camión safari con un guía de ecoturismo. Caminamos hasta la falda del célebre salto de agua desde un ángulo exclusivo, llegando por los senderos que recorrió Guilherme Wasem, el primer inmigrante alemán que llegó al Valle de Lageana y se asentó junto a su esposa Bárbara Flach y sus hijos. Frente a la cascada de 131 metros de alto, nos hamacamos con arneses en el Columpio Infinito, y la adrenalina y la sensación de libertad quedarán mezclados con los recuerdos, fotos y videos. Los sabores típicos Uno de los aspectos más destacados que dejó la inmigración es la gastronomía local, con platos sabrosos, recetas típicas y una decoración que cuida todos los detalles. Uno de los clásicos de Gramado es Cantina Pastasciutta. Con 45 años de tradiciones italianas, ofrece 12 tipos de pastas caseras para combinar con 20 salsas, además de cortes especiales de carne, mariscos, postres, aperitivos y vinos. Mientras un día disfrutamos de unos ñoquis de papa con queso y salsa demi-glace, acompañados de filete mignon en Soleil Casa Perini o una fondue (de queso, carne y chocolate) en Casa Lugano, una noche cenamos unos tagliatelle alla carbonara con degustación de cannoli en Cinema Paradiso, ambientado en el mundo del cine. También en el centro, Divino Gastro & Bar se inspira en la cocina contemporánea, donde los platos se elaboran con ingredientes orgánicos cultivados en el interior de Gramado y las pastas y pizzas se amasan con harina italiana. Pero además, aquí se come muy buena carne en parrillas como MLBK, donde probamos una entraña con verduras grilladas y caramelizadas. Entre las opciones temáticas, una noche vamos a Héctor, una escuela de magia con personajes y show de pizzas saladas y dulces, servidas con sistema de espeto corrido. Hui! Poke House ofrece cocina asiática y Hard Rock Café Gramado se especializa en hamburguesas con bandas en vivo. Inolvidable: un desayuno de tres pasos en el Castelo Saint Andrews, un hotel de Relais & Châteaux inspirado en los castillos escoceses, rodeado de jardines y con impresionantes vistas al Valle del Quilombo. Un lujo, como lo fue todo este viaje a Gramado. MINIGUÍA Cómo llegar - Aerolíneas Argentinas, LATAM y GOL vuelan a Porto Alegre (2 horas), desde $ 500.000. - Desde Porto Alegre a Gramado son 125 km. Dónde alojarse - Prodigy Gramado by Wish es un hotel 4 estrellas que está en el centro de la ciudad. Con desayuno abundante, las habitaciones (modernas y amplias) cuestan desde US$ 140. Moneda - Es el real brasileño. Un real equivale a 268,61 pesos argentinos según la cotización de cada día. Se puede pagar con PIX a través de varias billeteras digitales o tarjetas de crédito. Qué hacer - Olivas de Gramado abre de martes a jueves, de 10.30 a 18: degustación, 10 reales; Expresso Olivas, 19 reales. - NBA Park: desde 159 reales. - Mini Mundo: 98 reales; menores, 64. - Prawer: visita guiada con degustación, 49 reales. - Garden Park abre de 9.30 a 17.30. Entrada, desde 99,90 reales. - Tour a la Cascada del Caracol. Con Brocker Turismo, desde 148 reales. Dónde informarse Sobre la firma Newsletter Clarín

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