Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Otro renombrado fabricante de ropa de prestigiosas marcas entró en concurso preventivo

    Parana » Cuestion Entrerriana

    Fecha: 12/04/2026 00:04

    Fantome Group S.A., un reconocido grupo textil que fabrica para grandes marcas y tiene más de dos décadas en el mercado, se presentó en concurso preventivo acorralado por la caída de contratos y la presión de la importación. En su escrito judicial, la firma describió que la industria enfrenta una competencia diabólica de productos importados, con precios imposibles de igualar en el mercado local, lo que terminó de golpear su estructura financiera. De un pequeño galpón a una planta de 5.500 metros cuadrados Fantome Group fue fundada en 2003 por profesionales textiles con más de 40 años de experiencia en el rubro. Comenzó en un pequeño galpón del barrio porteño de Devoto, donde fabricaba indumentaria para clientes de menor escala. En 2009, la empresa dio un salto y se mudó a una planta de 5.500 metros cuadrados en Sanabria 2039/47, donde concentró la fábrica, las oficinas y un mega local multimarca. La compañía se dedicó al proceso completo de producción de indumentaria: corte, confección, bordado, estampado, terminado y packaging. Entre sus clientes figuraron marcas como Kappa, Reebok, Cheeky, Kevingston, Yagmour, Billabong y Legacy, entre otras. En su momento de esplendor, Fantome Group llegó a fabricar 900.000 prendas anuales y a emplear a 400 personas, consolidándose como una de las textiles referentes en la fabricación de producto terminado para terceros. Marca propia, local multimarca y cambio en el negocio de sus clientes En el local pegado a la fábrica, la empresa vende indumentaria masculina y femenina sin marca y también prendas con etiquetas como Yagmour, entre otras. Además, Fantome Group lanzó su propia marca, Berta León, con la que ofrece desde bóxers hasta distintas líneas de ropa. El negocio creció durante muchos años, pero el escenario cambió cuando sus principales clientes comenzaron a reconvertirse y optaron por importar la totalidad de su producción desde el exterior. La no renovación de contratos fue un golpe directo a la estructura de la compañía. En 2020, Kevingston decidió dejar de tercerizar la producción con Fantome, una medida que impactó de lleno en las cuentas de la textil. Algo similar ocurrió cuando Distrinando dejó de trabajar con ellos en 2025. Deudas millonarias y una planta reducida al mínimo La empresa detalló en la causa que mantiene deudas con bancos por $45,6 millones y que acumula 26 cheques rechazados por más de $39,7 millones. Para intentar sostenerse, Fantome Group ajustó todos sus costos, incluida la plantilla de personal. De los 400 trabajadores que llegó a tener, hoy apenas quedan 20 empleados. En su presentación judicial, la firma describió una realidad que, según remarcó, perjudica a todo el sector de indumentaria textil: Muchos actores comercializan por debajo de sus costos con el solo objeto de mantenerse en el mercado, señalaron. La compañía enumeró entre los factores que la llevaron al concurso la avalancha de importaciones, los altos costos, los alquileres, los salarios, los servicios y la presión impositiva, un combo que terminó por hacer tambalear su estructura. Liquidaciones agresivas para poder pagar sueldos y alquileres Pese a la crisis, Fantome Group mantiene abierto su local multimarca. Ya en septiembre pasado, la empresa había expuesto en redes sociales la urgencia por vender para poder afrontar sus obligaciones. Llegó la primavera y nosotros necesitamos vender, antes las teníamos un poquito más caras pero ahora tenemos que pagar sueldos y alquileres y tenemos que bajarlas. Dos remeras por $25.000 y si pagás en efectivo tenés 20% de descuento, comunicaron entonces. Además, el local ofrece 3 y 6 cuotas sin interés como parte de la estrategia para atraer clientes y generar liquidez inmediata. Un nuevo caso en una industria en crisis El caso de Fantome Group se suma al de la reconocida marca de indumentaria Ted Bodin, que con 50 años en el mercado también ingresó recientemente en concurso preventivo. En el sector advierten que ningún eslabón de la cadena textil escapa a la crisis: primeras marcas, segundas líneas, productores de telas, talleres y locales minoristas se ven afectados por la caída del consumo y la presión de las importaciones.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por