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» Clarin
Fecha: 11/04/2026 11:05
El histórico boliche Pinar de Rocha fue desalojado y clausurado el 7 de abril por orden judicial, en medio de un fuerte operativo policial, por una presunta deuda en el alquiler del predio, lo que dejó en suspenso el futuro de uno de los símbolos de la noche del conurbano. Pero, además de las distintas pistas, las fiestas y las madrugadas eternas, el cierre también hizo reaparecer la historia de los artistas que pasaron por ese escenario cuando todavía estaban lejos de convertirse en figuras mundiales. Mucho antes de los estadios, los premios y los millones de reproducciones, varios cantantes hicieron escala en Ramos Mejía, barrio ubicado en La Matanza. Algunos llegaron cuando apenas eran una promesa del reggaetón. Otros, cuando todavía recorrían bares y boliches con una guitarra o una banda a cuestas. Hoy sus nombres parecen demasiado grandes para entrar en un boliche del oeste. Cuando todavía no eran estrellas: los artistas que pasaron por Pinar de Rocha antes de conquistar la música Uno de los nombres que más sorprende es el de Bad Bunny, que se presentó en 2017 cuando no había editado su primer disco y era conocido sobre todo entre los fanáticos del trap latino, el puertorriqueño se presentó en Pinar de Rocha. Esa noche cantó temas como Me acostumbré, Diles, Pa ti, No te hagas, Si tu novio te deja sola y Caile. El show fue frente a unas pocas cientos de personas, muy lejos de su espectáculo en el Super Bowl y las tres noches que agotó años después en River. La imagen hoy parece irreal. El artista, ahora el más escuchado del mundo, arriba del escenario con anteojos de sol y la camiseta de la Selección argentina durante un show de apenas 15 minutos. En aquella gira por el país llegó a hacer hasta tres presentaciones en una misma noche y una de esas paradas fue en el boliche que ocupa una manzana completa. Pero Pinar ya venía recibiendo a las futuras estrellas del reggaetón. Un año antes había pasado por ahí Ñengo Flow con canciones como Diles, 47 y Real G 4 Life. Con el tiempo terminaría compartiendo temas con el propio Bad Bunny y apareciendo en hits globales como Safaera que ya acumula 421 millones de reproducciones en YouTube. Video Ese mismo 2016 también tuvo la visita de Arcángel, otra de las figuras fuertes del reggaetón, con clásicos como Pa' que la pases bien, Me prefieres a mí y Hace mucho tiempo. Y como si eso fuera poco, ese mismo año también se presentó Ozuna vestido completamente de blanco. En aquel momento todavía era una promesa del género y cantó temas como No quiere enamorarse, Si te dejas llevar y Dile que tú me quieres. Aquel recital hoy parece de otra vida tras ganar varios Latin Grammy Awards, récords Guinness y grabar hits junto a Shakira, J Balvin, Rosalía y David Guetta. Video Pero Pinar de Rocha no fue solamente una parada para las figuras del reggaetón. También vio pasar a artistas argentinos cuando todavía estaban muy lejos de imaginar hasta dónde podían llegar. Uno de ellos fue Duki, que en 2018 se subió al escenario del boliche cuando todavía no tenía tatuajes en la cara, teñido de rubio y recién empezaba a hacerse conocido después de ser "el chico de El Quinto Escalón". Sin embargo, aun en esa versión inicial, la gente ya le coreaba She Don't Give a Fo. Años después, el cantante agotó dos fechas en el Estadio Monumental, se convirtió en el primer artista urbano en llenar el Estadio Santiago Bernabéu y terminó consolidándose como una de las figuras argentinas más importantes de la música en español. Julio Iglesia y rock argentino Pero la historia incluso se remonta mucho más atrás. Porque con más de 55 años desde su apertura en 1969, en Pinar de Rocha las leyendas sobran. Uno de esas leyendas fue Julio Iglesias. Antes de transformarse en uno de los artistas latinos más vendidos de todos los tiempos, el cantante español pasó por el boliche en 1980, en una etapa temprana de su carrera. En ese momento todavía no era la figura internacional que luego llenaría teatros y estadios en todo el mundo. También tocaron allí Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, cuando todavía no llenaban estadios y que mezclaban rock, poesía y una puesta en escena casi teatral liderada por Indio Solari. En 1989, con cuatro discos ya editados y en pleno crecimiento de convocatoria, empezaban a consolidarse como uno de los grupos más convocantes del país. En esos mismos años dorados también se presentó Spinetta Jade, el proyecto con el que Luis Alberto Spinetta exploró sonidos más cercanos al jazz y la fusión. Y si de leyendas se trata, también hay que mencionar el recital de Soda Stereo. En 1985, mucho antes de girar con éxito por toda América latina y de convertirse en la banda más grande del rock en español, Gustavo Cerati, Zeta Bosio y Charly Alberti tocaron en Pinar de Rocha, cuando todavía eran tres pibes con canciones nuevas como Sobredosis de TV y Te hacen falta vitaminas con ganas de hacerse un lugar ante 10.000 personas. "Les pagamos el flete de la combi que trajo los equipos y ese fue todo el gasto con tal de actuar, de que los vean", contaron desde Pinar sobre esa noche. La presencia de esa banda resume bastante bien lo que era Pinar de Rocha, un lugar donde podían convivir el rock, la música tropical, el reggaetón y el trap, entre otros géneros. Por eso, el posible cierre definitivo del boliche no sólo marca el final de una discoteca. También pone punto final a un escenario que fue testigo de los primeros pasos de algunas de las mayores estrellas de la música. Sobre la firma Newsletter Clarín
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