11/04/2026 09:52
11/04/2026 09:50
11/04/2026 09:49
11/04/2026 09:48
11/04/2026 09:47
11/04/2026 09:44
11/04/2026 09:44
11/04/2026 09:42
11/04/2026 09:42
11/04/2026 09:42
» Nova Entre Rios
Fecha: 11/04/2026 08:14
Es un error ir cada día al supermercado. Parece que nos gastamos menos y es todo lo contrario, afirma María López, divulgadora económica y autora de «Ahorra como nunca» (Editorial Maluma) Identificar gastos superfluos, eliminar deudas, crear un colchón de emergencia e iniciarse en el arte de la inversión con criterio son algunas de las herramientas que encontrarás en «Ahorra como nunca», la nueva obra de esta experta en finanzas personales. Unos consejos cruciales ahora que está todo por las nubes. ¿Es realmente posible ahorrar en la cesta de la compra sin comprometer la alimentación saludable? Por supuesto, planificando con antelación la compra, elaborando una lista y previendo los menús semanales, y comprando productos de más calidad en el mercado. Comprar cantidad y congelar carne o pescado es muy buena opción; también comprar productos de temporada y calcular cantidades, aprovechar restos e ir con tiempo a hacer una compra semanal. ¿Qué errores se cometen al intentar comer barato? Ofertas de 2×1, que no necesitamos , ir a productos procesados y de tamaño individual y evitar el cocinar es un grave error, como también lo es bajar a diario al supermercado porque parece que nos gastamos menos de poco en poco y es todo lo contrario. ¿Es un mito que comer sano es más caro? Según la OCU priorizar alimentos saludables incrementa 35 euros la cesta de la compra, pero tengo la sensación de que la bollería, las pizzas, los refrescos, pueden disparar el gasto mucho más. Es mucho más caro el picoteo de snacks, refrescos y dulces de despensa que comer un guiso de toda la vida y un filete con ensalada. El comer sano no está reñido con ahorrar. Pero hay que adquirir rutinas sanas como cocinar y aprovechar bien cada uno de los alimentos, como hacían nuestras abuelas. Hablando de refrescos. Hoy, una lata de cola es más cara que una de cerveza con alcohol. ¿No sería mejor rebajar el IVA de la fruta y verdura que poner impuestos que encarecen los productos? Los impuestos junto con la inflación en España son uno de los peores enemigos de la economía doméstica. Pagamos impuestos por comprar, vender, morirnos o donar. Una locura que enriquece al Estado y nos empobrece a la población. ¿Cuándo tiene sentido plantearse un seguro médico? Siempre que se requiera rapidez en los procesos médicos. Hay que tener en cuenta que las listas de espera en la sanidad pública pueden rozar los meses e incluso años y cada día está más desbordada por la falta de médicos y las condiciones que tienen. En muchas ocasiones requerimos un seguro privado para poder hacernos pruebas al instante o acudir al ginecólogo o al dermatólogo sin tener que esperar meses. ¿Cómo debería una persona evaluar si el coste de un seguro compensa realmente? Comparando precios con más entidades, y analizando las causas y necesidades que le lleva a contratar un seguro, y realmente el uso que se le va a dar. En España pagamos seguros para todo, y muchas veces la mayoría no le damos uso. ¿Puede el estrés financiero terminar generando gastos médicos a largo plazo? Por supuesto, el estrés financiero causa ansiedad, insomnio, depresión y aislamiento social y muchas desavenencias tanto en la pareja como en el núcleo familiar. La falta de tranquilidad financiera puede provocar problemas de corazón, y muchos problemas de salud en general. Dicen que el dinero no da la felicidad, pero el estrés que provoca la falta de dinero es letal para nuestra salud. ¿Cómo equilibrar el objetivo de ahorrar con la necesidad de invertir en bienestar? Priorizando el ahorro como un gasto más y eligiendo para el ocio o deporte actividades gratuitas que nos pueden proporcionar la misma satisfacción y menos impacto para nuestro bolsillo. El problema de la sociedad que tenemos ahora es un consumismo animal en el que si no tienes el último modelo de móvil o las últimas zapatillas es como si estuvieras fuera de la sociedad. Hay muchas actividades mucho más enriquecedoras que comprar. Leer, caminar,charlar con un amigo o escuchar música por ejemplo. Fuente: La Razón.
Ver noticia original