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  • La salud materna: la última de la fila en la agenda del cuidado

    Parana » AIM Digital

    Fecha: 10/04/2026 17:30

    La maternidad exige ser una heroína 24/7, pero el costo de "poder con todo" lo pagan las mujeres con su propia salud. Un análisis sobre la negligencia autoimpuesta y por qué el mejor proyecto de una madre debería ser ella misma. Es una escena repetida en miles de hogares: una madre cancela su turno médico porque "se complicó" con los horarios de los chicos. O toma un ibuprofeno al vuelo porque, sencillamente, "no hay tiempo para enfermarse". En el universo de la maternidad real ese que no tiene filtros de Instagram, donde las ojeras llegan al piso y la culpa respira en la nuca las mujeres pasan, casi por arte de magia, a ser la última prioridad de sus propias vidas. La exigencia de maternar sin fisuras ha convertido al autocuidado en un premio que parece exclusivo para las "madres perfectas" (un espécimen que, a estas alturas, ya sabemos que no existe). En esta dinámica de sobreexigencia, la salud propia se convierte en la principal víctima de una negligencia autoimpuesta. La negligencia autoimpuesta: un deporte extremo maternal Las mujeres se han convertido en expertas en agendar turnos para el pediatra, el dentista de los hijos, la vacuna de la mascota y hasta la revisión técnica del auto. Pero cuando se trata de su propia salud, la agenda siempre está llena. Frases como "la semana que viene saco turno", "seguro es estrés" o "ya se me va a pasar" son el mantra diario que permite que los síntomas se acumulen como juguetes olvidados en el living. En el plano de lo cotidiano, la carga es aplastante. Un estudio reciente publicado en el Journal of Marriage & Family (Universidad de Bath) reveló que las madres asumen el 71% de las tareas domésticas que requieren esfuerzo mental. Si el foco se pone exclusivamente en la limpieza y el cuidado de los niños, la cifra trepa al 79%, más del doble que la de los padres. Esta "carga mental" es la mochila invisible que las mujeres llevan todos los días, la que las deja exhaustas y sin energía para siquiera registrar sus propias necesidades. El altísimo costo de "poder con todo" Esta dinámica de postergación constante tiene un precio altísimo. Las mujeres normalizan dolores persistentes, cambios bruscos de peso, alteraciones hormonales y hasta signos tempranos de enfermedades cardiovasculares bajo la excusa omnipresente de que "es por el estrés" o "es la edad". Desde la trinchera de la consulta médica, expertos en salud coinciden en que: muchas mujeres llegan tarde a atenderse precisamente porque cargan con múltiples responsabilidades familiares y laborales que no les permiten frenar. Y si la salud física queda en segundo plano, la salud mental ni siquiera entra en la ecuación. El famoso burnout materno está lejos de ser un mito urbano; se traduce en ansiedad, depresión, problemas digestivos y una desconexión emocional brutal. Es la sensación física y mental de estar "quemada" porque el tanque de reserva se vació hace kilómetros. Las voces que visibilizan la #maternidadreal "Una de las cosas más importantes que nadie te cuenta es que tu salud va a quedar en segundo plano si vos no la priorizás. No es egoísmo, es supervivencia básica", alerta Victoria Pardo, psicóloga y cofundadora de MamiTasking, la comunidad que ha generado un movimiento alrededor de la maternidad real, se insiste en que esta dinámica debe cambiar. Para Johanna Gambardella, la otra cara de la dupla creadora de MamiTasking, el problema radica en la culpa sistemática que acompaña a toda madre. "Como madres nos exigen que no nos quejemos de nada, que todo sea fácil, que podamos con todo. Y cuando llegamos a nuestro turno en la fila, ya no hay energía. Ya no hay tiempo. Ya no hay ganas. Y eso es lo que queremos cambiar", señala Gambardella. "Tu mejor proyecto sos vos. Si vos no estás bien, nadie está bien". La perspectiva de MamiTasking es contundente: la postergación de la salud propia no es un acto de sacrificio noble, sino una trampa sistémica que afecta a toda la familia. "Cuando una madre posterga su salud, no solo se daña a sí misma. Daña a sus hijos, a su pareja, a su trabajo. Es un efecto dominó", reflexiona Pardo. "Por eso desde MamiTasking promovemos la 'detox maternal': frenar, respirar, y entender que cuidarte es cuidar a los tuyos". El mejor proyecto La maternidad puede ser el rol más importante en la vida de una mujer, pero para ejercerlo es fundamental entender una premisa básica: el mejor proyecto de una madre es ella misma. No se puede maternar desde el agotamiento absoluto. Ninguna mujer es mejor madre por dejarse para el final de la lista. Al contrario, cuando una madre posterga su salud, no solo compromete su bienestar individual, sino también el equilibrio de toda su familia. Es imperativo promover una "detox maternal". Frenar la pelota y comprender que el autocuidado no es un acto de egoísmo, sino de supervivencia básica. Agendar ese turno médico postergado, pedir ayuda (porque sí, se puede y se debe pedir ayuda), exigir que se comparta la carga mental y, sobre todo, desterrar la culpa por priorizarse. "Se trata de disfrutar más de nosotras mismas y de maternar con menos culpa. Porque la salud de las madres importa. Ellas importan. Y ya es hora de que pasen al frente de la fila", concluye Gambardella. Porque al final del día, la verdadera evolución de la maternidad pasa por animarse a disfrutar más de una misma y maternar con menos culpa. La salud de las madres importa. Ellas importan. Y ya es hora de que pasen al frente de la fila.

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