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» Clarin
Fecha: 10/04/2026 13:54
Por el salto de los precios de las tarifas, como combustibles, transporte, electricidad y los gastos en los colegios privados, en la Ciudad de Buenos Aires se encareció el costo para ser de clase media. Sin tener en cuenta el alquiler, una familia tipo (matrimonio y dos hijos menores) necesitó ganar 3,3% más el mes pasado: de $ 2.269.215 mensuales en febrero pasó a $ 2.342.860 el nuevo piso el mes pasado ($ 73.645 más) para ser de clase media, de acuerdo a los datos del Instituto de Estadística y Censos. La inflación promedio fue del 3%. Si se suma el costo de un alquiler, el umbral trepa a más de $ 3.450.000 mensuales. En tanto, la canasta familiar de indigencia pegó un salto en marzo con el 2,9% y la de pobreza el 3,5% por el incremento de los servicios, por encima de la inflación promedio que fue del 3%. Por su parte, para no ser pobre, los ingresos de una familia tipo debieron superar los $ 1.489.829 versus $1.440.147 en febrero. Y más de $ 814.709 versus $ 791.579 para no ser indigente. Entre los valores de pobreza y los de clase media se ubicaron los sectores vulnerables y medios frágiles. En promedio, los alquileres de departamentos usados en CABA, en el cuarto trimestre de 2025, fueron $ 484.985 (1 ambiente), $ 658.196 (2 ambientes) y $ 1.008.258 (3 ambientes), lo que eleva el valor de la canasta de pobreza entre los que deben afrontar un alquiler. En enero-marzo, los alquileres subieron en promedio el 8,3% y un 35,1% interanual. Así, con el alquiler de un departamento modesto (2 o 3 ambientes), esa misma familia tipo (dos adultos y dos hijos menores) tendría que haber recibido ingresos por encima de $ 2.400.000 para no ser considerada pobre y más de $ 3.450.000 mensuales para pertenecer a la clase media (alquiler de 3 ambientes). Estos valores promedio varían según los servicios que hayan adquirido las personas o familias, como medicina o colegios privados, automóviles o vivienda (propietario o inquilino). Se estima que el 35% de los que viven en los hogares porteños son inquilinos. La inflación porteña viene arrojando porcentajes más elevados en los rubros vinculados a los servicios porque se mide sobre una estructura de gastos más actualizada. Y muestra que, hacia el final de 2025, se estancó la reducción de la pobreza mientras creció la indigencia. Con estos nuevos datos del primer trimestre de 2026, se estima que la pobreza y la indigencia deberían haber aumentado. Estos ingresos corresponden a una pareja de mujer y varón de 35 años, ambos económicamente activos y propietarios de la vivienda, con dos hijos varones de 9 y 6 años. NE Sobre la firma Newsletter Clarín
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