10/04/2026 07:12
10/04/2026 07:12
10/04/2026 07:12
10/04/2026 07:12
10/04/2026 07:12
10/04/2026 07:11
10/04/2026 07:10
10/04/2026 07:10
10/04/2026 07:10
10/04/2026 07:10
» TN
Fecha: 10/04/2026 05:16
La misión Artemis II se acerca a su fin y, tras diez días de tripulación en el espacio, un acercamiento histórico a la Luna y cientos de hitos que marcaron precedente, los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen regresarán a la Tierra este viernes. El protocolo para que la nave Orion vuelva a la atmósfera terrestre comenzará a las 20:53 en la Argentina, mientras que 14 minutos después, ocurrirá el amerizaje previsto a las 21:07 en el océano Pacífico, frente a la costa de la ciudad de San Diego. Tanto la agencia espacial como la tripulación tienen grandes expectativas por ver cómo resultará la vuelta a la Tierra, en lo que fue el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna después de más de 50 años. Sobre todo, porque la misión ya cumplió todos los objetivos principales y, si efectivamente el regreso ocurre conforme al plan, el camino estaría prácticamente asegurado para el regreso del humano a la superficie lunar, con el fin de establecer una base para preparar futuras misiones hacia Marte. Sin embargo, aunque las mayores autoridades de la NASA confíen plenamente en sus ingenieros y en las múltiples pruebas que llevaron a cabo, reconocieron las preocupaciones lógicas de una operación de esta escala. Durante una rueda de prensa, Jared Isaacman, el jefe de la agencia espacial, indicó: No voy a dejar de pensar en ello hasta que estén en el agua. A esto se le sumó su mano derecha, que admitió el temor que sienten por el amerizaje: Es imposible decirles que no persiste ninguna aprensión irracional. Se trata de la parte más delicada de la misión, porque la cápsula tendrá que reingresar a la Tierra a más de 40.000 km/h, y la fricción a su vez elevará la temperatura a casi 2700°C. A esta dificultad se suman otros tantos puntos a tener en cuenta, como el hecho de que la nave está diseñada para entrar a la atmósfera con un ángulo de trayectoria de -5,8° respecto del horizonte, por lo que debe estar orientada de forma precisa en un ángulo de entrada muy pequeño. Además, mientras la tripulación vuelve a la Tierra, el escudo térmico de Orion estará expuesto, por lo que van a estar incomunicados durante seis minutos mientras la nave desciende unos 122 km. Finalmente, desplegará los paracaídas dos veces, para reducir la velocidad del vehículo. Por esta razón, el margen de error es prácticamente nulo y la expectativa crece junto a la tensión de ver cómo resultará este momento histórico. Aunque tanto la NASA como las Fuerzas Armadas de EE.UU. trabajaron intensamente en los planes de contingencia en caso de que la cápsula caiga fuera del parámetro esperado o que alguna de las etapas del descenso falle, la misión Artemis I sufrió un desperfecto técnico que preocupa a los expertos. En la primera misión del programa, que transportó la cápsula Orion no tripulada, se detectó una pérdida de material carbonizado en el escudo térmico que provocó grietas y daños. Sin embargo, la NASA aseguró que a pesar de eso, si hubieran habido astronautas a bordo, habrían estado seguros. Por esa razón, la agencia decidió no reemplazar el escudo para Artemis II, sino que modificaron la trayectoria de reingreso de la nave. A pesar de esto, la organización espacial declaró que aunque consideraron todos los aspectos, existe incertidumbre sobre los cambios que se hicieron en la fabricación del material que recubre el escudo térmico. Los momentos históricos de Artemis II Entre los tantos hitos que consolidan la vuelta de la humanidad a la Luna desde la misión Apolo 17 en 1972, Artemis II marcó varios momentos históricos inolvidables. La tripulación rompió el récord de mayor distancia alcanzada por seres humanos desde la Tierra con un máximo de 406.777 km que superó a la misión Apolo 13. Además, por primera vez en la historia, una mujer (Christina Koch), un afroamericano (Víctor Glover) y un canadiense (Jeremy Hansen) viajaron a la Luna. Durante la fase central de la misión, alcanzaron una distancia de 6550 km de la superficie lunar y lograron observar partes de la cara oculta que nunca habían sido vistas por el ser humano. También vivieron escenas dignas de ciencia ficción: presenciaron el Earthset (la Tierra desapareciendo detrás del horizonte lunar) mientras estaban incomunicados durante 40 minutos. Al emerger del lado lejano, vieron el Earthrise (la Tierra apareciendo detrás del horizonte lunar) y un impresionante eclipse solar total desde el espacio profundo. La Luna tapó completamente al Sol y dejaron ver su corona brillante como un halo, un espectáculo que solo pudieron observar gracias a unas gafas especiales. Leé también: Artemis II: cómo y cuándo será el reingreso de la nave Orion y cuáles son los riesgos que corre la tripulación Los cuatro astronautas también pusieron a prueba sistemas clave de la nave y, con el splashdown previsto para este viernes a la noche en el océano Pacífico, la misión no solo cierra una etapa de prueba exitosa, sino que abre el camino definitivo hacia Artemis III y el regreso sostenido de los humanos a la superficie lunar.
Ver noticia original