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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 09/04/2026 21:15
En el Parque Nacional de Kibale, en Uganda, ocurrió un hecho sin precedentes: un feroz enfrentamiento entre chimpancés que vivían en libertad. Un equipo de científicos, dirigido por Aaron Sandel de la Universidad de Texas en Austin, estudió durante tres décadas a la comunidad de chimpancés conocida como Ngogo. En 2015, los investigadores notaron que el grupo, unido por años, comenzó a dividirse en dos bandos. Para 2018, la separación era definitiva. Los lazos sociales que antes los mantenían juntos se rompieron y esto desencadenó una serie de conflictos internos. El estudio, publicado en la revista Science, reveló que la violencia no fue resultado de diferencias culturales, sino de la ruptura de los lazos sociales. Este tipo de disputa interna es extremadamente rara y se estima que sucede solo una vez cada quinientos años en chimpancés salvajes. La comunidad Ngogo llegó a tener cerca de 200 individuos y más de 30 machos adultos, convirtiéndose en una de las más grandes estudiadas. Este tamaño generó una competencia intensa por recursos como el alimento, el territorio y el liderazgo. Tras la división, el grupo Central quedó con 30 machos y 39 hembras, mientras que el grupo Oeste reunió a 10 machos y 22 hembras. La rivalidad llevó al grupo Oeste a organizar patrullas y lanzar 24 ataques contra el grupo Central entre 2015 y 2024. Como resultado de estos enfrentamientos, murieron al menos siete machos adultos y diecisiete crías. Además, catorce adolescentes y adultos del grupo Central murieron o desaparecieron sin explicación, lo que indica que la cantidad real de víctimas podría ser mayor. La ruptura no fue inmediata. Los científicos describen que primero hubo un cambio abrupto en la manera de relacionarse, luego se observaron dos años de evitación entre subgrupos y, finalmente, comenzaron los ataques letales. Entre los factores que contribuyeron a la división, los expertos identificaron la muerte de cinco machos adultos y una hembra en 2014, el cambio del macho alfa en 2015 y una epidemia respiratoria en 2017. Todos estos eventos alteraron el equilibrio interno de la comunidad. Dinámica de la violencia en Ngogo Los ataques letales siempre ocurrieron después de patrullas territoriales del grupo Oeste en el área ocupada por el grupo Central. Los investigadores creen que la competencia por el territorio y por la reproducción fue clave en la escalada de violencia. El estudio señala que la estructura social de los chimpancés permite que la identidad de grupo cambie, incluso entre individuos que convivieron durante años. La hostilidad puede surgir cuando los lazos se debilitan, sin que sea necesario que existan diferencias culturales. El caso Ngogo se compara con el famoso conflicto de chimpancés en Gombe, registrado en los años setenta. Ambos episodios ayudan a entender cómo pueden surgir guerras en grupos de animales con estructuras sociales complejas. Sandel y su equipo concluyeron que la convivencia previa no siempre evita los conflictos más graves. Incluso entre antiguos compañeros, la violencia puede aparecer si los lazos sociales se rompen. Reacciones y significado del hallazgo El estudio afirma que los chimpancés pueden organizar disputas, aunque no tengan cultura como los humanos. Este tipo de dinámica puede surgir incluso entre familiares o miembros del mismo grupo. El etólogo James Brooks opinó que estas divisiones en chimpancés recuerdan los peligros de los conflictos grupales también en sociedades humanas. Destacó el valor de los estudios de largo plazo para comprender y proteger a las especies. El caso de Ngogo es considerado único y poco frecuente. Según los científicos, algo así sucede, en promedio, una vez cada cinco siglos en el mundo de los chimpancés salvajes.
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