09/04/2026 13:04
09/04/2026 13:04
09/04/2026 13:03
09/04/2026 13:03
09/04/2026 13:02
09/04/2026 13:02
09/04/2026 13:02
09/04/2026 13:02
09/04/2026 13:02
09/04/2026 13:02
Diamante » Diamantefm
Fecha: 09/04/2026 11:00
Entre Ríos cerró 2025 con 75 casos de intoxicación por monóxido de carbono, una cifra que refleja un crecimiento sostenido en los últimos años y que ubicó a la provincia por encima de la media nacional dentro de la región Centro. El dato refuerza la preocupación sanitaria ante la llegada del invierno, cuando suele incrementarse el uso de artefactos de calefacción en ambientes cerrados. El monóxido de carbono es un gas inodoro, incoloro e insípido, generado por la combustión incompleta de materiales como gas natural, leña, carbón, kerosén y otros combustibles. Su peligrosidad radica en que puede acumularse sin ser advertido y provocar intoxicaciones graves e incluso la muerte, sobre todo en viviendas o lugares de trabajo con ventilación deficiente. A nivel nacional, entre 2019 y 2025 se notificaron 9.693 eventos de intoxicación por monóxido de carbono en el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, de los cuales 8.700 fueron confirmados. En ese período también se reportaron 55 fallecimientos, y 2023 fue el año con mayor cantidad de muertes registradas. El comportamiento epidemiológico muestra además una suba estacional entre abril y septiembre, coincidiendo con los meses de bajas temperaturas. El pico más alto se dio en la semana epidemiológica 27 de 2025, con 487 casos en el país, un valor que fue 1,8 veces superior al máximo registrado durante 2024. En Entre Ríos, la evolución también fue en ascenso: se notificaron 20 casos en 2022, 35 en 2023, 59 en 2024 y 75 en 2025. En términos de tasa, la provincia pasó de 1,42 casos cada 100.000 habitantes en 2022 a 5,18 en 2025, superando el promedio nacional y posicionándose entre las jurisdicciones con mayor riesgo relativo de la región Centro. Las autoridades sanitarias advierten que la mayoría de los episodios ocurre por exposiciones no intencionales dentro del hogar, generalmente asociadas a artefactos en mal estado, uso inadecuado o falta de mantenimiento, además de la escasa ventilación de los ambientes. Frente a este escenario, se insiste en la necesidad de reforzar las medidas de prevención, especialmente durante el invierno. La revisión periódica de estufas, calefones, cocinas y calefactores, junto con la ventilación permanente de los espacios, aparece como una de las principales herramientas para reducir el riesgo y evitar nuevos casos. (Con información de UNO Entre Ríos)
Ver noticia original