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» La Nacion
Fecha: 09/04/2026 10:34
Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo. Cavani, a 20 años del debut: entre la lesión que lo marcó en Boca y la ilusión de despedirse en la cancha En Boca, ya nadie se pregunta por Edinson Cavani. Los goles de Adam Bareiro, sumados al buen andar del equipo en el ámbito local e internacional, lo relegaron a un segundo plano y corrieron el foco de su presente. A 20 años de su debut profesional, el 9 de abril de 2006, en una derrota 4 a 0 de Danubio ante Defensor Sporting, el Matador, que en febrero cumplió 39, no se resigna a que su última imagen como futbolista sea lejos de las canchas. Y, si bien en el club manejan con cautela los tiempos de su regreso, tras haber pasado más de un mes desde el último bloqueo en la columna, el 10 apunta a reaparecer en mayo, aun cuando hoy esté relegado. De los 24 partidos del ciclo de Claudio Ubeda como DT -iniciado en septiembre de 2025-, Cavani apenas estuvo en cinco: tres en 2025, frente a Tigre (15 minutos, un gol de penal), Talleres (13) y Argentinos Juniors (27); y otros dos en 2026, con 25 minutos ante Platense y 79 frente a Racing, en su única titularidad. Más allá del bajo aporte de goles -cinco tantos entre 2025 y 2026-, su salida del equipo no respondió a cuestiones futbolísticas, sino a un problema mayor: una hernia de disco originada a partir de un golpe sufrido hace 14 meses, que desde entonces le impidió entrenarse con normalidad y lo obligó a dosificar esfuerzos, regulando cargas durante la semana, recurriendo a infiltraciones y con participaciones esporádicas. En sus primeros tiempos en Boca atravesó una serie de inconvenientes musculares, pero los contratiempos más severos comenzaron en febrero, en la previa del repechaje ante Alianza Lima por la Copa Libertadores. El 2 de febrero de 2025, en un partido frente a Huracán en la Bombonera, que terminó con victoria 2-1 con goles de Cavani -de tiro libre- y Carlos Palacios, el uruguayo recibió un golpe involuntario de Tomás Guidara que derivó en una dolencia que se fue agravando con el tiempo. Ensayó una pirueta en el área y el defensor, en su intento por bloquear el remate, terminó impactándolo en la espalda, por encima de la cadera izquierda. La jugada pasó inadvertida para la mayoría -Silvio Trucco, de hecho, ni siquiera la consideró falta, y el propio delantero tampoco reclamó penal-, pero marcó un quiebre: a partir de ese momento, Cavani inició una batalla silenciosa y cruel contra sus propias limitaciones físicas. En un principio, el parte médico oficial precisó un edema óseo postraumático asociado a trazo de fractura en apófisis transversa izquierda de L3 sin desplazamiento. En otras palabras: un golpe en la zona lumbar que generó inflamación en el hueso y una pequeña fisura en una parte lateral de la vértebra, pero sin que se hubiera corrido ni desacomodado. Sin embargo, aquella lesión desembocó en algo más complejo: para evitar el dolor, Cavani empezó a compensar con el lado derecho y el cuadro se fue agravando, lo que propició la aparición de una hernia de disco que condicionó su continuidad. Al mismo tiempo, y por el mismo motivo, comenzaron las inflamaciones en la bursa del psoas derecho, un músculo profundo de la zona lumbar que conecta la columna con la pierna. Así, tras más de un año de tratamientos kinesiológicos sin los resultados esperados, debió someterse a dos bloqueos: infiltraciones con anestésicos aplicadas en la zona comprometida que permiten, de manera transitoria, entrenarse sin dolor. Pero tampoco alcanzó. El primero, realizado el 12 de enero, le dio la posibilidad de jugar dos partidos, aunque luego volvió a parar. El segundo, a comienzos de marzo, aún es una incógnita: sigue entrenándose de manera diferenciada y todavía no realiza tareas con roce, como prácticas de fútbol o trabajos tácticos. En los últimos días, y tras varias semanas en las que optó por mantener un perfil bajo, Cavani empezó a mostrar en sus redes imágenes de su rehabilitación: ejercicios de movilidad de cadera y columna, estiramientos de isquiotibiales, rutinas de tren superior con polea y tareas con pelota en el campo. Incluso, una de las publicaciones la compartió mientras Boca jugaba ante Talleres, en Córdoba: algunos lo interpretaron como una señal de su apuro por volver, y otros como un mensaje a destiempo, que lo dejó expuesto por fuera del foco del equipo. En 20 años de recorrido, es la primera vez que Cavani pasa más de un mes y medio sin jugar en plena competencia. En su historial sobresalen más de 400 goles, 23 títulos a nivel de clubes, una Copa América con la selección -a la que renunció en mayo de 2024, un año después de su llegada a Boca- y cuatro Mundiales disputados. Cerca del delantero cuentan que su intención es volver a las canchas durante el próximo mes, con la mira puesta en los playoffs del Apertura y en las fechas finales de la fase de grupos de la Copa, aunque su evolución se evaluará día a día. Si no logra recuperarse, deberá pasar por el quirófano, lo que implicaría una recuperación más extensa que lo obligaría a replantear su futuro, ya que su contrato vence en diciembre. En el mejor de los casos, deberá competir por un lugar con Bareiro, Miguel Merentiel y Milton Giménez: actualmente, Boca juega con dos nueves, pero si Ubeda decide el regreso de Exequiel Zeballos, el esquema podría pasar a un solo centrodelantero. Sebastián Abreu, con quien compartió ataque en la Celeste, se refirió al sacrificio del delantero para volver: Está haciendo hasta lo imposible para ponerse en condiciones de rendir en un club como Boca. Está exprimiendo su cuerpo al límite por el orgullo competitivo que tiene. A la hora de irse, quiere que su paso deje un balance positivo. Lo va a lograr porque lo conozco bien; no es de los que tiran la toalla, expresó en Radio La Red. Y agregó: Pasará por sufrimiento, por dolores y apretará los dientes, pero se va a querer ir con la frente en alto, demostrando la jerarquía que realmente tiene y que lo acompañó durante toda su carrera. A diferencia de Agustín Marchesín y Exequiel Zeballos, otros dos jugadores que no estaban disponibles, Cavani no viajó a Chile para acompañar al plantel en el debut ante Católica ni para entrenarse a la mañana siguiente en el predio de Palestino. Tampoco este jueves se movió con el grupo en la previa del clásico ante Independiente, este sábado en la Bombonera. Hoy, tal vez, Cavani, que tiene contrato hasta el 31 de diciembre, requiere más de Boca de lo que el equipo precisa de él, pero no contempla otra posibilidad que volver, aunque sea tarde, para ponerle el broche a una trayectoria que no merece un final tan opaco.
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