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» La Nacion
Fecha: 09/04/2026 07:39
La situación actual del mercado inmobiliario en España es compleja. Mientras en las grandes ciudades comprar una vivienda es difícil por la escasez y los altos precios, en pequeños pueblos y ciudades del interior las autoridades prácticamente regalan casonas para atraer nuevos habitantes. Dos caras que reflejan contradicciones que se viven en un mismo país con un marcado desequilibrio territorial. El mercado inmobiliario español vive un momento muy complicado ya que oferta y demanda nunca han funcionado a ritmos tan diferentes y con tan poca armonía, comenta a LA NACION Francisco Iñareta, portavoz de la plataforma de alquiler y compraventa Idealista. Según explica, el crecimiento acelerado de la población, sumado al aumento del ahorro de las familias durante la pandemia, impulsó la búsqueda de viviendas con mayor espacio y mejores prestaciones. Sin embargo, ese interés no encuentra respuesta en la oferta actual. Nos encontramos con un stock en mínimos en la mayoría de las principales regiones del país, advierte el especialista. En números, en los últimos años se realizaron entre 600.000 y 700.000 compraventas por año. Ese volumen genera un déficit estructural: las pocas viviendas que salen al mercado duran apenas unos días. Existe una falta total de acuerdo entre las administraciones públicas para facilitar suelo, sumado a procesos lentos y farragosos que desalientan la inversión privada, sostiene Iñareta. Según datos de la plataforma, el precio de la vivienda en España creció un 51% en los últimos cinco años. Algunos grandes mercados superaron ese incremento: Madrid registró una suba del 63%, Valencia del 81% y Málaga del 72%. En enero de 2026, el valor medio alcanzó un máximo histórico de 2650/m², con un aumento interanual del 18,4%. El mapa de precios revela fuertes disparidades regionales: por ejemplo mientras en las Baleares el metro cuadrado ronda los 5194; en Cataluña desciende a 2776. Si el análisis es por ciudades, el ranking de las más caras se compone así: - San Sebastián (País Vasco): 6480/m² - Madrid (Comunidad de Madrid): 5861/m² - Barcelona (Cataluña): 5148/m² - Palma de Mallorca (Baleares): 5131/m² - Bilbao (País Vasco): 3910/m² San Sebastián, la más cara de España La ciudad de San Sebastián, ubicada en el noreste del país, en la comunidad autónoma del País Vasco, ocupa el primer puesto como la más cara de España. Sorprende que una ciudad de apenas 189.000 habitantes, lejos del peso demográfico de Madrid o Barcelona, encabece el ranking nacional. Hay un desajuste total entre oferta y demanda y no hay miras de revertirlo a corto ni medio plazo, explica Marcos Areizaga, director de la inmobiliaria homónima especializada en esta ciudad. Según el profesional, si bien el fenómeno se repite en los principales núcleos urbanos, en San Sebastián confluyen otros factores: alto poder adquisitivo, fuerte atractivo residencial y una orografía entre mar y montaña que limita la posibilidad de expansión y que incrementa los precios. Hay zonas específicas -como las que tienen vista a la bahía de La Concha- que, por su escasez, elevan los valores de repercusión muchas veces marcando máximos en todo el mercado español, agrega. Barcelona: la tercera ciudad más costosa El caso de Barcelona merece un análisis aparte. Hoy el mercado está hipertensionado. Hay poca oferta real en zonas céntricas y muchísima demanda internacional, declara Santiago Fronza, socio fundador de Tecnofind, empresa que provee servicios tecnológicos para inmobiliarias, y especialista en esa plaza. El problema no es sencillo de resolver. Al igual que en San Sebastián, Barcelona está limitada geográficamente entre la montaña y el mar, lo que restringe el desarrollo de nuevo suelo urbano. A eso se suma la inmigración y la fuerte demanda extranjera, factores que presionan aún más el precio del m². El resultado es una crisis de acceso: hoy pueden comprar principalmente los inversores extranjeros y las parejas con doble ingreso y estabilidad económica. El comprador joven con un solo salario la tiene muy complicada, resume Fronza. Los atajos ante los altos precios de las grandes ciudades Con los precios del m² en máximos históricos, y la oferta en mínimos, muchos españoles deben explorar alternativas cada vez menos convencionales. 1. Comprar una habitación La posibilidad de adquirir una vivienda completa, sobre todo en las urbes más tensionadas, se volvió casi imposible para una parte de la población, especialmente para los jóvenes. Antes había muchos compradores de entre 28 y 30 años; hoy los más jóvenes están entre 35 y 40, señala Fronza. En este contexto, la compra de habitaciones se presenta como una opción emergente. La plataforma Habitacion.com permite adquirir una parte de un inmueble. El funcionamiento es el mismo que al comprar una vivienda completa, pero en este caso estás adquiriendo una parte: tu habitación y un porcentaje de las zonas comunes, explican desde la compañía. Las opciones disponibles se concentran en ocho ciudades. La alternativa más cara alcanza los 123.000 con una rentabilidad neta del 5%: un cuarto de 33 m² con baño privado, dentro de un departamento compartido con otras cuatro personas, en un municipio a 15 kilómetros de la ciudad de Madrid. Por otro lado, la opción más accesible cuesta 43.900 euros, con una rentabilidad neta del 6,7%: un dormitorio de 15 m², sin baño privado, en un piso compartido en Guadalajara, a 50 kilómetros de la capital. Desde la plataforma ofrecen financiación de hasta el 100% del valor, con un plazo máximo de 10 años. La compra de habitaciones es claramente un síntoma de crisis, como cualquier otra alternativa imaginativa que está saliendo, resume Areizaga 2. Vivir en ciudades más baratas Las zonas analizadas anteriormente alcanzan valores que triplican el promedio nacional del m². Sin embargo, no representan a todo el territorio. En otras comunidades autónomas los precios descienden considerablemente: - Extremadura: 1040/m² - Castilla-La Mancha: 1048/m² - Castilla y León: 1287/m² - La Rioja: 1451/m² - Galicia: 1505/m² La brecha también se replica a nivel urbano. Si se dejan de lado las grandes capitales y los principales polos económicos, el acceso a la vivienda cambia radicalmente. Es el caso de Miranda de Ebro, en Castilla y León. La ciudad, estratégicamente ubicada a 30 minutos de Vitoria -capital del País Vasco- y a 50 minutos de Logroño -capital de La Rioja- se convirtió en una alternativa para quienes trabajan en ciudades más caras pero buscan precios más accesibles. A diferencia de ciudades como Madrid o Barcelona, los jóvenes en Miranda sí pueden acceder a una vivienda de segunda mano, explica Rubén Puras Tolosana, dueño de la inmobiliaria M30. Según señala, cada vez reciben más consultas de compradores provenientes de Vitoria y otras localidades cercanas, que buscan reducir costos sin alejarse demasiado de sus lugares de trabajo. De acuerdo con el especialista, un departamento promedio en la ciudad ronda los 120.000, una cifra equivalente al valor de una habitación en un municipio cercano al centro de Madrid. Incluso se pueden encontrar opciones céntricas desde 75.000, para un departamento de 61 m², con dos habitaciones y un baño. Los pueblos también concentran opciones económicas, y con el teletrabajo, mudarse a zonas más alejadas se presenta como una opción atractiva. La mayor parte de las propiedades en los pueblos son casas grandes sin terreno que se consiguen a costos muy bajos, argumenta Puras Tolosana. Su inmobiliaria comercializa opciones en aldeas del norte del país que comienzan en los 20.000. Todavía hay grandes oportunidades en ese tipo de viviendas que suelen ser más económicas porque las reformas son costosas, explica el experto. La España vaciada es una gran oportunidad inmobiliaria para la gente que busca vivienda a precio asequible y en una zona tranquila, comenta, y agrega que en la mayoría de estos pueblos hay reducciones fiscales. 3. Alquilar: un mercado cada vez más tensionado El alquiler es la alternativa más extendida entre los que quieren vivir en las grandes ciudades. Sin embargo, la crisis también impacta en ese segmento. La enfermedad es la misma, señala Iñareta, quien compara la situación con un casting: las familias compiten por conseguir una vivienda para alquilar, y los primeros descartados son los jóvenes y las personas vulnerables. El especialista apunta a la regulación como uno de los factores centrales. Existe una legislación que arremete contra el propietario de la vivienda y no lo ve como un aliado que puede ayudar a sacar nuevas viviendas al mercado. Según explica, muchos dueños retiran sus propiedades del alquiler tradicional y lo destinan a contratos de temporada que tienen una regulación diferente. La normativa se centra principalmente en topar de manera artificial el precio de las rentas, pero está drenando el stock, concluye. Al igual que lo que ocurre con la compraventa, el alquiler también se encuentra en máximos históricos: 15/m², con un aumento interanual del 8%. Los alquileres más caros se concentran en las siguientes ciudades: - Barcelona (Cataluña): 24/m² - Madrid: 23,1/m² - Mallorca (Baleares): 18,4/m En Barcelona el mercado está extremadamente tensionado. Conseguir alquiler es una hazaña, comenta Fronza. Explica que los propietarios se muestran reticentes a alquilar debido a las limitaciones de los precios, el riesgo de ocupación ilegal y la percepción de que las garantías no alcanzan para cubrir posibles destrozos de los arrendatarios. Por otro lado, es cada vez más común el alquiler compartido, que antes solía verse únicamente en estudiantes y jóvenes profesionales. Personas de hasta 40 años continúan compartiendo piso, ya que hoy el 50% de un sueldo promedio se puede ir en alquiler, concluye Fronza. La situación actual del país La brecha inmobiliaria en España es cada vez más evidente: desde habitaciones que superan los 120.000 hasta casas en zonas despobladas por 20.000. Un mercado en el que pocos pueden comprar en las áreas más demandadas, mientras amplias regiones del interior buscan nuevos habitantes. Los especialistas coinciden en que el país enfrenta una situación crítica en materia de vivienda. La tensión no solo refleja un problema de precios, sino un desafío estructural sobre cómo y dónde se quiere vivir en España. Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite
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