09/04/2026 11:51
09/04/2026 11:51
09/04/2026 11:51
09/04/2026 11:51
09/04/2026 11:48
09/04/2026 11:48
09/04/2026 11:48
09/04/2026 11:48
09/04/2026 11:48
09/04/2026 11:48
» Clarin
Fecha: 09/04/2026 06:19
Sin actividad hasta que el 1° de mayo comiencen las prácticas del Gran Premio de Miami, cuarta prueba de una temporada que domina Mercedes, la Fórmula 1 está en reposo pero no descansa: la Federación Internacional del Automóvil (FIA) empezará este jueves en Londres a discutir posibles cambios en el reglamento 2026 con los responsables técnicos de equipos y fabricantes de unidades de potencia. Estas charlas se darán en un contexto marcado por la preocupación creciente dentro del paddock, a raíz del fuerte accidente que protagonizaron Oliver Bearman y Franco Colapinto en el Gran Premio de Japón. El golpe en Suzuka dejó al descubierto una inquietud que ya circulaba en voz baja. No fue solo la maniobra fallida de Bearman en su intento de superar a Colapinto, sino lo que esa acción expuso: diferencias de velocidad difíciles de gestionar cuando los autos atraviesan distintas fases de uso de energía. Heres the moment Bearman went into the barriers at Spoon #F1 #JapaneseGP pic.twitter.com/XmurXApWkp Formula 1 (@F1) March 29, 2026 Sin embargo, nadie espera una solución rápida. Dentro de la categoría conviven intereses muy distintos. Lo que para algunos equipos es una mejora en seguridad, para otros puede implicar perder ventaja competitiva. Una de las alternativas que se pondrá sobre la mesa es elevar el denominado límite de super clip de 250 kW a 350 kW. La medida permitiría a los pilotos levantar menos el pie y reducir la necesidad de ahorro de energía en vuelta rápida, acortando así los momentos en los que los autos circulan más lento y generando menores diferencias de ritmo en pista. Desde los boxes reconocen que el tema es delicado. Admiten que los desequilibrios de velocidad no son nuevos, pero también que el reglamento próximo puede amplificarlos si no se ajusta a tiempo. Que las diferencias de velocidad puedan ser tan grandes cuando un coche levanta o ahorra energía y el otro la utiliza no es ninguna sorpresa. Ya lo dijimos durante las pruebas, explicó Andrea Stella, jefe de equipo en McLaren. Y agregó: Está en la agenda de la FIA como algo que debe mejorarse. No queremos esperar a que ocurran accidentes antes de intervenir. En la FIA buscan anticiparse. La intención es evitar que episodios como el de Japón se repitan o, peor aún, tengan consecuencias mayores. Y la cancelación de las carreras que debían disputarse en Bahrein y Arabia Saudita en los próximos dos fines de semana abrió una ventaja de tiempo para comenzar con diferentes reuniones. De la de este jueves en Londres no participarán nombres reconocidos, ya que el objetivo es hablar de los detalles más técnicos del reglamento y sacar en limpio los puntos más importantes que deberían modificarse. Por eso, no estarán ninguno de los los directores de los once equipos, ni tampoco el presidente de la FIA, Mohammed Ben Sulayem, o el director ejecutivo de la F1, Stefano Domenicali. Ellos sí se encontrarán, en cambio, en el cónclave previsto para el 20 de abril. Pero el proceso recién empieza. Habrá más reuniones, simulaciones y debates técnicos antes de cualquier definición, que incluso podría no aparecer en lo inmediato ni garantizar cambios concretos cuando los autos vuelvan a acelerar en mayo. Era cuestión de tiempo y hay que encontrar una solución Las palabras de Carlos Sainz, que afirmó que "un accidente así iba a pasar con este nuevo reglamento, era cuestión de tiempo", aún resuenan. Pero no fueron las únicas en el autódromo japonés. Lo hizo también, por ejemplo, el propio Franco Colapinto, quien según la FIA y Ayao Komatsu, jefe de equipo de Haas, no tuvo ninguna responsabilidad en el incidente. Es algo que habrá que revisar porque a veces es un poco peligroso. Especialmente cuando no tenés idea de cuánto más rápido es el otro auto, porque no hay forma de que lo sepamos. Mirás por el espejo una vez y de repente el otro coche ya te pasó. Te descoloca un poco eso, comentó. Y agregó: Una vez que miré por el espejo, Ollie estaba trompeando en el pasto, agregó. Es lo que pasa con estos motores. Un piloto está completamente atascado, sin potencia, y luego el otro usa el modo hongo (por el juego Mario Kart) y puede haber 50 o 60 km/h de diferencia. Es realmente mucho. Puede ser muy peligroso, comentó Max Verstappen. Tenés que tener mucho cuidado con cómo usas la batería. Es un poco complicado, confuso. Y no debería ser así, agregó el neerlandés. Lando Norris señaló: Simplemente no hay suficiente control para el piloto y quedás demasiado a merced de lo que entrega la unidad de potencia. No debería ser así. Algunas cosas se pueden mejorar, la FIA lo sabe. Espero que lo hagan, agregó, quizás apuntando a las reuniones que ese organismo comenzará este jueves, en las que se evaluará el funcionamiento del nuevo reglamento y se analizará si son necesarios ajustes. Newsletter Clarín
Ver noticia original