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Larroque » Surer
Fecha: 08/04/2026 21:34
Muy joven me asomé a la obra cumbre de Esteban Echeverría, donde el integrante de la «Generación del 37», detallaba los horrores que se vivían en los mataderos de Buenos Aires. Ya había leído con placer sus «Rimas», y particularmente «La cautiva», poema épico ambientado en la pampa, que consolidó el romanticismo en el Río de la Plata. El propósito del narrador argentino, nacido el 2 de septiembre de 1805, era contar la brutalidad de aquellos matarifes. Las crónicas desgarradoras concidían con los testimonios de los primeros cronistas, que ya en 1771 criticaban los precarios mataderos de Corrales o Miserere. En cada página del libro publicado en 1871, se describe la violencia que reinaba, cuando la riqueza ganadera se mezcló con la barbarie de «La mazorca», en épocas de la Confederación. Vale la pena señalar que recién en 1900 se inauguró el actual Barrio de Mataderos, sepultando para siempre aquellas imágenes sombrías que habían originado el asombro y la incertidumbre a vecinos y extraños, durante siglos. Recordemos que «El matadero», con escenas de 1841, se convirtió en una obra clásica, siendo leída y analizada por numerosas generaciones. Han pasado muchos años de aquellas primeras lecturas, sin embargo todavía aparece ante nuestros ojos la barbarie de los grupos crueles, «que viviendo por el cuchillo, disfrutaban de la tortura de los enemigos». ROBERTO ROMANI Imágenes: Pellegrini y MendozAntigua.
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