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» Clarin
Fecha: 08/04/2026 16:29
El ex ministro de Economía y ex presidente del Banco Central, Alfonso Prat-Gay, planteó que el programa económico del Gobierno enfrenta "dos paradojas" que explican las tensiones actuales: la falta de acceso al crédito internacional pese a un pronunciado giro pro mercado, y una demanda sostenida de dólares incluso entre los votantes del oficialismo. Durante una exposición titulada Una Argentina en transición en el Rotary Club de Buenos Aires ante 140 socios, el economista sostuvo que lo realmente paradójico, después de casi 30 meses en el poder, es que un gobierno libertario que cumplió casi todo el decálogo que le hubiera pedido Wall Street aún no logró acceder al mercado internacional de deuda. En su opinión es un paso fundamental porque la Argentina necesita cubrir "muy altos vencimientos en moneda extranjera durante muchos años". Sin emisiones de bonos, esos pagos deberían hacerse en efectivo, "algo que no hace ningún país normal". Para Prat Gay, la permanencia del Gobierno fuera de Wall Street es un fenómeno difícil de explicar: Que un gobierno libertario no tenga acceso al mercado es paradojal, no tengo explicación. El riesgo país se desplomó este miércoles tras la distensión en el conflicto en Medio Oriente. La segunda paradoja, agregó, es doméstica: En su gran mayoría votaron a Milei en la segunda vuelta, pero cuando tienen que votar por la moneda de cambio, no votan por el peso. El BCRA informó recientemente que la demanda de dólares por parte de los ahorristas sigue en niveles altos y que repuntó luego de una caída post elecciones legislativas. Según explicó, no se observa un proceso de remonetización de la economía, condición clave para sostener la recuperación. Si no hay una remonetización, no hay aumento de reservas y no hay reacceso al mercado: es un perro que se muerde la cola, advirtió. Prat-Gay vinculó ambas tensiones con un problema más profundo de confianza. ¿Qué pasa que los argentinos no terminan de confiar en el peso y los extranjeros no terminan de confiar en la Argentina?, se preguntó. Y respondió que la combinación de falta de crédito, reservas negativas y déficit de cuenta corriente no es sostenible. En ese marco, consideró que el programa económico no genera la confianza que debería generar y alertó que sin una mayor demanda de dinero tampoco hay crédito ni actividad económica. El ex funcionario enmarcó este diagnóstico en un contexto más amplio de transición. Es bastante obvio que murió lo viejo () pero no sabemos si nació lo nuevo, ni si es lo que va a prevalecer, señaló. Esa incertidumbre, dijo, impacta tanto en el humor social como en la dinámica económica. También cuestionó la consistencia en el discurso oficial sobre la moral como guía para el plan de Gobierno, una idea que introdujo el jefe de Estado desde este año como eje de gestión. El que levanta la antorcha de 'lo nuevo' tiene que ser y parecer ético, afirmó, y deslizó críticas al jefe de gabinete Manuel Adorni. En el plano económico, subrayó que no puede estar bien la macro si la micro está mal y advirtió sobre la dispersión de resultados del ajuste, con sectores que mejoran y otros que se deterioran. El ex ministro es, desde mediados del año pasado, vicepresidente de Prestige Auto, firma que representa en la Argentina a Mercedes Benz. Prat Gay también apuntó contra la falta de diálogo y la dinámica comunicacional del oficialismo. Señaló que se trata de un Gobierno que necesita congratularse todo el tiempo en las redes y que reacciona de forma adversa ante debates técnicos, como el de la medición de la pobreza. Respecto a la polémica por la suspensión de la actualización de la canasta del IPC en el Indec, insistió en que si el Gobierno se plantea como "lo nuevo, debería evitar cualquier sospecha: "Una cosa que representaría 'lo nuevo' sería no volver siquiera a sospechar que hay alguna preocupación por lo que mida el Indec". En contraste, reconoció logros del programa, en particular la corrección fiscal. Es notable que se haya hecho sin demasiadas reacciones en contra, destacó. Sin embargo, insistió en que la clave hacia adelante pasa por generar un programa que enamore. A su juicio, eso implica crecimiento sostenido, empleo y expansión de exportaciones. No conozco ninguno que enamore sin generar empleo, producción o exportaciones, afirmó. Finalmente, planteó que la Argentina necesita pasar del pánico a lo viejo a la esperanza por lo nuevo y construir consensos para que las reformas perduren. Las que perduran son las que surgen del consenso, no de la polarización, concluyó. Sobre la firma Newsletter Clarín
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