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» La Nacion
Fecha: 08/04/2026 09:31
Propofest: allanaron dos domicilios vinculados a Tati en la causa por la muerte del anestesista Alejandro Zalazar La causa que investiga la muerte del anestesista Alejandro Zalazar sumó en las últimas horas nuevas medidas de prueba. Por orden judicial, se realizaron dos allanamientos en domicilios vinculados a Chantal Tati Leclercq, en el marco del expediente que tramita como averiguación de muerte dudosa por el fallecimiento del médico, hallado sin vida el 20 de febrero en su departamento del barrio de Palermo. De manera paralela, esas diligencias se producen mientras avanza otra investigación judicial, separada, que indaga la sustracción y el presunto consumo recreativo de propofol y otros anestésicos que salieron de manera irregular del Hospital Italiano. Aunque se trata de expedientes distintos, ambos procesos comenzaron a cruzarse a partir de los vínculos personales entre algunos de sus protagonistas y del hallazgo de medicamentos de uso intrahospitalario en el lugar donde fue encontrado el cuerpo de Zalazar. Según confirmaron fuentes con acceso al expediente, uno de los procedimientos se realizó en un departamento situado sobre la avenida Santa Fe al 5300, piso 10, en la ciudad de Buenos Aires. El segundo allanamiento tuvo lugar en una vivienda situada en el country Santa Bárbara, en el partido bonaerense de Tigre. En ambos operativos, ordenados por la Justicia, se secuestraron un teléfono celular y una iPad, dispositivos que serán peritados para su incorporación como material probatorio a la investigación. En ninguno de los dos domicilios se encontraron ampollas o viales con fármacos de uso hospitalario. Las medidas se inscriben en el avance de una causa que, aunque tramita en expedientes separados, investiga dos ejes que comenzaron a cruzarse tras la muerte de Zalazar, ocurrida el 20 de febrero, y el posterior descubrimiento de un circuito de sustracción y consumo recreativo de drogas anestésicas que no se comercializan en farmacias y solo pueden utilizarse bajo estrictas condiciones médicas. Leclercq, residente del tercer año de anestesiología del Hospital General de Agudos Bernardino Rivadavia, no figura imputada en ninguno de los expedientes. Sin embargo, su nombre quedó incorporado formalmente a la investigación por la sustracción a partir de una ampliación de denuncia presentada por la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires (Aaarba), en la que relató vínculos personales y episodios de consumo que conectan a varios de los protagonistas de ambas causas. En esa presentación ante la Aaarba, Leclercq reconoció haber consumido drogas de uso quirúrgico y sustancias recreativas tanto con Zalazar como con Delfina Lanusse, en encuentros distintos. Según dejó asentada la Asociación en la ampliación de la denuncia, Tati aseguró que nunca existieron reuniones en las que coincidieran los tres, y los episodios de consumo con cada uno de ellos se produjeron por separado y en momentos diferentes. La muerte de Zalazar continúa siendo investigada en una causa por averiguación de muerte dudosa, con intervención de una fiscalía distinta a la que conduce la pesquisa por la sustracción de los medicamentos. En el departamento de la calle Juncal al 4622 donde fue hallado el cuerpo se encontraron insumos vinculados a la administración intravenosa de sustancias y anestésicos cuya procedencia se busca determinar. Las pericias médicas y toxicológicas aún se encuentran en análisis para confirmar qué sustancias habría utilizado Zalazar y que derivaron en su muerte. En paralelo, la investigación por el robo de propofol logró reconstruir un primer trayecto concreto que une al Hospital Italiano con al menos dos domicilios particulares de la ciudad de Buenos Aires donde se hallaron medicamentos de uso intrahospitalario. En esa causa están imputados Hernán Boveri, anestesiólogo de planta, y Lanusse, quienes fueron apartados de sus cargos y alcanzados por medidas restrictivas dispuestas por la Justicia. Aunque se trata de expedientes distintos, los investigadores evalúan desde hace semanas distintos puntos de contacto entre ambos hechos. En ese contexto, los allanamientos realizados en domicilios vinculados a Leclercq apuntan a incorporar información complementaria a la pesquisa, en particular a partir del análisis de los dispositivos electrónicos secuestrados. Por fuera del plano judicial, también se activaron instancias institucionales. Según pudo saber LA NACION, Leclercq es la única de las médicas mencionadas en la investigación que aún no fue expulsada de la asociación profesional de anestesiólogos. Fuentes de esa entidad explicaron que, para disponer una medida de ese tipo sin riesgo de una eventual nulidad, resulta necesario instruir un sumario interno previo, trámite que todavía no concluyó. Ese procedimiento administrativo se diferencia de las decisiones ya adoptadas por otras instituciones. En el Hospital Italiano, los dos profesionales imputados [Hernán Boveri y Delfina Lanusse] fueron desvinculados apenas se conocieron los primeros elementos de la investigación. En el caso de Leclercq, su situación quedó supeditada a los pasos formales previstos por el estatuto de la asociación. Mientras tanto, la causa judicial continúa incorporando medidas de prueba. El análisis del contenido de los dispositivos secuestrados durante los allanamientos podría aportar datos sobre comunicaciones, vínculos y movimientos previos al fallecimiento de Zalazar o relacionados con el circuito de consumo de anestésicos que se investiga.
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