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Parana » NSA
Fecha: 07/04/2026 17:57
La expectativa de vida ha superado en los últimos años varios límites, lo que ha impulsado la necesidad y el deseo de alcanzar el mayor bienestar posible. En este contexto, uno de los desafíos fundamentales es ralentizar el deterioro cognitivo relacionado con el envejecimiento. El doctor Sae Hwang Han, médico formado en la Universidad de Korea, realizó una investigación en la Universidad de Massachusetts para identificar las actividades que podrían tener un mayor impacto en la prevención del deterioro cognitivo. Según el medio de divulgación Infosalus, el estudio, publicado en la revista especializada Social Science & Medicine, analizó a más de 30,000 adultos estadounidenses de distintos rangos etarios. La investigación concluyó que las personas que destinaban algunas horas semanales a trabajos comunitarios reducían entre un 15 % y un 20 % la tasa de deterioro cognitivo asociada al envejecimiento. Además, los beneficios eran aún más evidentes en aquellos que dedicaban de dos a cuatro horas por semana a ayudar a otros, lo que sugiere que esta práctica puede ralentizar el deterioro cognitivo. Hwang Han destacó con optimismo los resultados: «Algo que me llamó positivamente la atención fue que las ventajas vinculadas con estas actividades solidarias y de cooperación social no solo representan mejoras a corto plazo, sino que son acumulables con el tiempo gracias a una participación sostenida». Añadió que los beneficios eran evidentes tanto en el voluntariado formal como en la ayuda informal. El médico señaló también que tan solo dos a cuatro horas semanales destinadas a estas tareas pueden generar beneficios significativos. La importancia de estos resultados radica en que se trata de una acción accesible, de bajo costo y flexible, adaptable a las posibilidades de cada persona. El investigador subrayó que, si bien a veces se asume que la ayuda informalcomo acompañar a una persona a un turno médico o hacer compras para alguienes menos provechosa para la salud debido a su menor reconocimiento social, su análisis reveló que proporciona impactos cognitivos comparables a los del voluntariado formal. Además, otro estudio realizado por el mismo especialista indica que el trabajo voluntario atenúa los efectos adversos del estrés crónico, que produce inflamación general y constituye un factor de riesgo para el deterioro cognitivo y la demencia. En consecuencia, hacer algo por los demás, más allá del impacto social, puede mejorar la salud cerebral, reducir el desgaste fisiológico asociado al estrés excesivo y fortalecer las conexiones sociales que contribuyen al bienestar emocional, concluyó el doctor Sae Hwang Han.
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