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  • Netflix: todas las producciones argentinas que llegan en 2026 y 2027

    » Clarin

    Fecha: 07/04/2026 17:36

    Paco Ramos es un hombre tan considerado como apreciado por la industria del audiovisual, aquí en la Argentina como en España y en el resto de Latinoamérica. Antes de ser nombrado Vicepresidente de Contenidos para Latinoamérica en Netflix en octubre de 2018, este mexicano alto y amable hasta lo indecible produjo series y películas y hasta distribuyó cine varios años en España películas de Woody Allen y de Jackie Chan), hasta que un día se dio cuenta de que quería producir lo mío, y no estrenar lo ajeno. Presente en Buenos Aires para el lanzamiento de lo que resta de la programación Hecho en Argentina para lo que resta de este año y de todo 2027, dio una entrevista de media hora a Clarín en las nuevas oficinas de Netflix para hablar de todo. Y para romper el hielo, Ramos arranca con Algo que me llama muchísimo la atención es la pasión de la gente en este país. -¿Cada cuánto venís a la Argentina? -Tres o cuatro veces al año, pero llevo muchos años viviendo aquí. Aún antes de trabajar en Netflix, porque he producido algunas películas aquí. Siempre me parecía que era un país especial. Pero en los últimos años advertí que tienen una resiliencia y un talento impresionante. Al hablar con amigos de otros países, les digo, aún con las vicisitudes económicas, la cultura resiste. Resiste. A lo mejor no crece, pero resiste. Los atletas y los científicos impresionantes que tienen Y la verdad que aquí me lo paso muy bien, tengo muy buenos amigos, por lo que vengo mucho y tengo una relación casi tan cercana con la Argentina como la que tengo con México, a nivel personal y profesional. Porque me fui a España muy pequeño. Entonces sí, es como mi segundo país. Ya ha reemplazado a España como mi segundo país. -¿Cuál creés que es el target que tiene Netflix en la Argentina? -Bueno, intentamos que sea lo más amplio posible por varias razones. Nuestra vocación es llegar y entretener a la gran mayoría de los argentinos y argentinas posibles. Hay una limitación, que es Internet. La penetración de Internet en Argentina es alta, pero es como nuestra principal barrera. Una vez que sorteamos el hecho de quiénes tienen Internet, intentamos que si tú tienes en tu casa Internet, tengas Netflix. Y si la mayoría de la gente que tiene Internet tiene Netflix, estamos haciendo bien nuestro trabajo. Y de ahí viene la estrategia de programación de la búsqueda de la amplitud y no de la búsqueda de nichos. Porque primero tenemos que crecer y luego encontrar los nichos. -¿Y cuál es el índice de penetración de Netflix en la Argentina? -Es muy elevado, hay un crecimiento constante. -Y con respecto a otros países de la región, ¿cómo está la Argentina? -Bien, muy bien. -Pero ¿cuál es el principal mercado latinoamericano para Netflix? ¿Es Brasil? ¿Es México? ¿Estamos mucho más abajo nosotros? -No, en penetración no, pero sí en número de miembros, pero eso es por razones obvias y por la dimensión del mercado. La penetración es muy parecida a Latinoamérica, porque empezamos en todo Latinoamérica a la vez. E Internet en general en Latinoamérica, excepto en algunos países más pequeños, está más o menos implantado en los mismos niveles. Bueno, Argentina tiene la ventaja sobre otros países de Latinoamérica que la provincia de Buenos Aires, y especialmente Buenos Aires, tiene la gran mayoría de su población. Entonces es más fácil llegar más a públicos de mainstream, a audiencias importantes, porque a diferencia de México y Brasil, que está muy expandida la población, en la Argentina está muy concentrada. -¿Y eso es un índice importante para poder llegar? -No lo pensamos así. Lo pensamos más en cómo hacemos series y películas que verdaderamente a los miembros los satisfagan. Porque nuestros ya miembros se convierten en nuestros principales promotores, más que defensores. La verdad es que llega un momento en que los miembros verdaderamente piensan que si no están con nosotros o con otros competidores, se pierden algo que es parte de la sociedad. Lo más importante para nosotros es encontrar que el contenido local complemente una oferta que le dé pertenencia y sensación de argentinidad al miembro, de tal manera que sienta que tiene que tener Netflix. Y por eso hacemos cosas que a lo mejor para unas personas no es relevante, pero para otras es muy importante. Lo que puede ser tu serie preferida para mí puede ser absolutamente irrelevante y viceversa. -¿Cuántas membresías hay de Netflix en la Argentina? -No tenemos unos números concretos. Tenemos un poco más de 50 millones a nivel regional. -No sabés exactamente cuántos, pero ¿hay mucho abandono de miembros Netflix? -No, en Latinoamérica en general tenemos una constancia muy normal. En Latinoamérica tenemos construido un vínculo más constante respecto de nuestros miembros. -¿Y la tasa de crecimiento es...? -Es constante también. Cuantos más años llevas, los crecimientos se vuelven menos concretos. Por qué una serie completa y no un episodio por semana -¿Por qué deciden, con las series, en vez de un episodio por semana, lanzar la temporada completa? ¿Hay un debate con respecto a eso? -Es parte de nuestra propuesta y fue desde la primera serie. La primera serie original que hicimos fue House of Cards y se lanzó toda. Lo que buscamos con esta estrategia es que sea el miembro el que decida cómo y cuándo ve las series. Evidentemente eso nos ha dado la capacidad además de entender que no todas las cosas son para todos. Y si tuviésemos una aprobación más convencional, sería distinta nuestra relación con nuestros miembros. A nosotros nos da muy buen resultado lanzar todos los episodios a la vez y dejar que cada uno elija cómo los ve. Hay competidores que lo hacen de forma distinta y les va igualmente bien que a nosotros. Nos satisface muchísimo ver que hay distintos modelos. Exploramos fórmulas en función de cómo podemos tener otros contenidos. -¿Cuál es la diferencia entre el público argentino y el resto del público latinoamericano? -Realmente el público donde percibo y vemos una relación más leal y apasionada y jugada con nuestras programaciones es en el argentino. -Y eso ¿cómo lo advierten? -Lo vemos en el ruedo social. Tenemos nuestras capas, nuestros tuiters, Instagram, por ejemplo. Y luego lo vemos en los listados de audiencia que publicamos todos los martes, donde ves verdaderamente la capacidad que tiene el contenido argentino de destacar inmediatamente. Y lo que también estamos viendo es que conforme la calidad y la variedad de contenidos va creciendo, empieza cada vez a encontrar no solo más audiencias dentro de la Argentina, sino que también más audiencias en otros países. -Eso quería preguntarte. ¿Cómo llegan las producciones argentinas al resto del mundo? Sé que a El Eternauta le ha ido muy bien -Sí, siempre tenemos la claridad de que hay muchísimo apetito por cosas argentinas en países más afines, como Latinoamérica o España, pero también empezamos a ver que con audiencias más específicas y más pequeñas empiezan a funcionar algunas cosas fuera de Latinoamérica y España. Y se va construyendo poco a poco una sensación de que la calidad de las cosas que se hacen en Argentina son relevantes para audiencias en otros países. -¿Qué ejemplo me podés dar? -Además de El Eternauta, curiosamente El Marginal siempre tuvo audiencias interesantes fuera de Argentina. En el barro hemos visto que fuera de Argentina ha empezado a viajar más. Eso lo perciben también los talentos, y son a través de ellos que me doy cuenta, porque lo ves en sus Instagrams, cuando empiezan a tener seguidores fuera de Latinoamérica. El Marginal anduvo bien en España, en Portugal y en Brasil, pero en Italia, por ejemplo, también. Y Envidiosa también encontró audiencias en otros países, y algunas series también han empezado a encontrar audiencias. Va creciendo. Y es curioso: una serie de repente puede poner lo argentino en el radar. Hemos notado que a partir de El Eternauta empieza a haber más interés por lo argentino fuera de Latinoamérica. En el caso de Envidiosa básicamente los directores son argentinos, los guionistas son argentinos, y desde luego la protagonista es argentina. Si productivamente los productores deciden armar parte de su producción en otros países para eficientizar (parte de Envidiosa se realizó en Uruguay), es una decisión de los productores. -¿Qué es lo mejor que encontrás del trabajador argentino? -Es muy riguroso, preparado. Tenemos la sensación de que hay un tesón y un orgullo por su trabajo. Estoy hablando desde el audiovisual, pero evidentemente esos son hábitos que se extienden a todos los oficios en un país. No creo que sea solo la gente que se dedica al cine y a la televisión la que tenga este amor por su oficio. En gran medida la capacidad que nosotros tenemos de llevar a cabo producciones con tanta continuidad y ambición en Argentina es por el talento detrás de las cámaras. Porque verdaderamente, por más guionistas y directores buenos que haya, si no hay unos equipos técnicos poderosos que lo puedan llevar a cabo. Esta semana que he estado aquí, he estado en dos sets de las cuatro producciones que tenemos en marcha, y veo equipos muy potentes. -¿Por ejemplo? -Acabamos de ver Felicidades (adaptación de la obra teatral, con Suar y Siciliani), que dirigió Alex de la Iglesia, un director español, y Alex me hablaba mucho de ese tesón y ese orgullo por su oficio que tienen los argentinos. Ya terminaron de filmar hace tres, cuatro semanas. Le llamó muchísimo la atención la agarra, y el oficio. -¿En qué sets estuviste? -En el de la película de Santiago Mitre, de Villaflor, y estuve en el de una serie distópica que estamos haciendo aquí, que se llama El futuro es nuestro, basada en una novela de Philip K. Dick. Y ahí tienes, estamos llevándola a cabo aquí precisamente porque todos nuestros equipos advertimos que éste es un país donde técnica, artística y creativamente podíamos hacerla con muchísima ambición y rigor. Originalmente se llama The World Jones Made. -¿Quién la dirige? -El showrunner es Mateo Gil, un español que ha sido el guionista, por ejemplo, de Amenábar. Y la dirige Jesús Braceras, el de Barrabrava y varias series. Y luego dos directores brasileños, Vicente Amorim (Senna) y Daniel Rezende. Y el propio Mateo dirige dos episodios, y hay otros cuatro directores, porque es una serie muy larga. Todo sobre el famoso algoritmo de Netflix -¿Qué sería de Netflix sin el famoso algoritmo? -Bueno, me parece que el sistema de recomendaciones es una de las grandes ventajas que tenemos respecto a nuestros competidores. En primer lugar, porque siempre estamos buscando mejorarlo y entender mejor a nuestras audiencias. Y, en segundo lugar, porque nos permite un nivel de personalización impresionante. Nos permite buscar las audiencias correctas para las series y las películas adecuadas. Ya sé que existe la percepción de que el algoritmo nos dice lo que hay que hacer y lo que no hay que hacer. No tiene nada que ver. El algoritmo es un sistema de recomendaciones de cara al espectador. Entonces, si abrimos tu Netflix y el mío, a mí me va a estar ofreciendo una serie completamente distinta a la tuya. Pero aún dentro de una propia cuenta, si la persona que comparte tu cuenta, tú no estás viendo el de tu pariente y tu pariente no está viendo el tuyo, ofrecería cosas absolutamente distintas. ¿Por qué? Porque vamos entendiendo qué es lo que te gusta. Pero en la búsqueda de mejorar la relación con nuestros miembros, también hemos descubierto que ofrecerle a un miembro cosas que teóricamente no le son absolutamente afines, son verdaderamente la gran capacidad que tiene de expandir audiencias para ciertos contenidos y para que el miembro perciba que le estamos poniendo adelante cosas que no son las esperadas, y descubrir que te ofrecemos algo que te es absolutamente sorprendente e inesperable, y te convierte en nuestro mejor promotor. -Mucho se habló cuando Mark Damon comentó esto de que desde Netflix le pedían que repitieran parte de la trama para que el espectador la entendiera... -Si escuchas todo el podcast, verdaderamente no dijo eso. Y la película que nos acaban de hacer Damon y Ben Affleck, El botín, si tú la ves, verdaderamente no repitieron más frases y es bastante austera en diálogos. De hecho, el diálogo no se repite Mira, a Juan Campanella, que ahora lanzamos Parque Lezama, le preguntaron y dijo que jamás le dimos una sola nota en ese sentido. Nosotros no pensamos en cómo puede funcionar una serie, porque verdaderamente eso no existe, no sabemos verdaderamente quién va a querer ver o no una serie. Entonces pensar eso me parece que es bastante reductivo. Por otro lado, yo soy verdaderamente lo contrario, soy como el policía de la antiexposición, que haya que explicar las cosas. No es una clase de matemáticas. Para nosotros nuestro vínculo es mucho más gramático que aritmético. El espectador verdaderamente lo que quiere es que lo sorprendamos y que lo subvirtamos, y creo que no existe cómo subvertir a alguien cuando le das algo absolutamente masticado, digerido y reducido al mismo común denominador. Todo lo que viene -De las producciones argentinas que vamos a ver este próximo semestre, ¿qué es lo que te parece imperdible? -Estoy muy ilusionado con la temporada final de Envidiosa, porque ha sido un viaje muy especial para nuestros miembros y para toda la gente que hace la serie, para Griselda. Pero de las series, hay dos con las que estoy porque me parece que van un poco más allá. Una es Gordon, que dirigen Pablo Trapero y Pablo Hendrick. Me parece que quedó muy hermosa. He visto tres capítulos y estoy muy impresionado con el trabajo que hicieron Trapero y Hendrick, y el de Rodrigo de la Serna y todo el cast. Rodrigo de la Serna es un actor descomunal. Es un tesoro nacional. Y estoy muy orgulloso y muy satisfecho con la serie que hizo el chileno Pablo Larraín, Mis muertos tristes. Es muy interesante traer a uno de los directores más importantes latinoamericanos, junto a Mercedes Morán, que también es otro tesoro nacional, con Dolores Fonzi, Alejandra Lechner, Carlos Portaluppi y una actriz que es un descubrimiento. Darín, Peretti, Mitre... -¿Y entre las películas? -Estoy muy contento con la que estamos filmando ahora, con (Santiago) Mitre. Me dolió muchísimo no haber tenido la película Argentina,1985. -¿Por qué no la tuviste? -Pues porque me la ganaron nuestros competidores, la hicieron con Amazon. A veces perdemos las películas, no siempre... Amazon ha hecho cosas muy interesantes en Argentina. Entonces, que tengamos la siguiente película de Mitre y que sea precisamente Villaflor, me parece muy interesante. Me gustó mucho cómo quedó una película muy especial y que tiene como un tono muy único que dirigió (Hernán) Goldfried con Ricardo Darín y Diego Peretti Peretti (Lo dejamos acá). Está muy divertida. Y no vi, pero estoy muy contento con haber visto la recepción que tuvo Risa y la cabina del viento, con Cazzu y Diego Peretti, donde somos solo compañeros de viaje porque va a los cines la próxima semana, y ahí solo tenemos la licencia para después de cines. -¿Cómo es eso? -Lo hicimos el año pasado con La mujer de la fila, de Benjamín Ávila, con Natalia Oreiro, que fue a cines y luego vino a Netflix, y entonces encontró una audiencia masiva. Esa me gustó mucho. Al final es una decisión del productor o de las condiciones del mercado que deciden, pero hay productores que a veces quieren que las hagamos como licencias, y a veces quieren que las hagamos como originales. Lo que yo busco es que las películas correctas estén en Netflix. El modelo se ajusta al contenido y no el contenido del modelo. Y me gustó muchísimo en su momento cuando fui a ver al teatro Felicidades, con Adrián (Suar) y Griselda (Siciliani), y por eso le dije a Adrián que la hagamos en cine, como pasó con Juan y Parque Lezama. Y vamos a tener un 2027 un poquito mejor que el 2026. -¿Por qué? -Pues porque ya vamos teniendo cada vez más series y películas. Pensemos que en marzo de 2018 lanzamos la primera serie que hicimos, Edha, de Daniel Burman, con Juana Viale y Pablo Echarri. -Se te fue Burman... (ahora es Director de Contenidos Originales de Disney+ en Latinoamérica). -Se me fue. Le tengo muchísimo aprecio y hablamos todo el tiempo. Y en siete años hemos pasado de que nuestra primera serie, Edha, a que la industria haya crecido, con nosotros y con nuestros competidores, que insisto, son muy buenos, a tales niveles que no solo se ha podido hacer El Eternauta, sino que en este país se han producido decenas de series, entre nosotros y nuestros competidores, muy interesantes. Lo que hemos logrado es que la industria, los productores y los técnicos tengan el convencimiento de que son capaces de hacer series que, a lo mejor hace 10 años, hubiesen pensado no, estas series solo las pueden hacer los americanos. Tiene que ver con darle la posibilidad a la gente de que desarrolle su talento. Entonces si en 7 años hemos pasado de hacer una serie al año a 5 o 6 series al año, imagínate dentro de 8 años dónde estaremos. Ahora hay que seguir apostando por el desarrollo de nuevas miradas y nuevos creadores, porque si no, también nos partimos. -¿Creés que hubiese cambiado mucho el panorama si Netflix hubiera comprado Warner? ¿Hubiese cambiado a nivel latinoamericano? -No, en Latinoamérica no creo que hubiese cambiado mucho, tengo poca información para analizarlo. Para nosotros hubiese sido distinto que para otras regiones, porque verdaderamente HBO Latinoamérica estaba haciendo pocas cosas, no como Amazon o de Disney a nivel latinoamericano. Hubiese sido interesante, lo reconozco, y hubiese dado acceso a IPs interesantes que a lo mejor pudiéramos haber considerado, pero también, business as usual, como dicen los americanos, y seguimos muy contentos. Tenemos que seguir haciendo las mejores series y las mejores películas. Los 19 títulos Entre series y películas, serán 19 las producciones de Hecho en Argentina que estrenará Netflix en este 2026 y 2027. Y no, El Eternauta no tiene pautada su segunda temporada (Está en preproducción avanzada, confió Ramos a Clarín). Son, por orden alfabético: Carísima, serie con Caro Pardíaco, Malena Pichot y Gastón Pauls. Este 2026. Crimen desorganizado, serie en producción. Con Celeste Cid, Marco Antonio Caponi, Matías Mayer, Benjamín Amadeo, Miguel Ángel Rodríguez, Soledad Silveyra y con la participación de Martín Bossi. Para 2027. Dibu Martínez: El pibe que ataja el tiempo. Película, escrita por Hernán Casciari, dirigida por Gustavo Cova e ilustrada por Ricardo Liniers. Este 2026. El futuro es nuestro, serie con Mateo Gil como showrunner, con Delfina Chaves, Fernán Mirás y Alfredo Castro. Basada en el relato de Philip K. Dick. Para 2027. En el barro. La tercera temporada se verá en 2027. Envidiosa. La cuarta y última temporada estrena este 29 de abril. Felicidades. La película sobre la obra de teatro homónima, dirigida por Alex De la Iglesia. Este 2026. Fito Páez: El mundo cabe en una canción. Película documental, dirigida por Matías Gueilburt. Este 2026. Gordon. Serie dirigida por Pablo Trapero y Pablo Fendrick, con Rodrigo de la Serna. Segundo semestre de 2026. Lo dejamos acá. Película con Rocardo Darín y Diego Peretti. Segundo semestre de 2026. Mafalda. Serie animada de Juan José Campanella. En 2027. Mis muertos tristes. Serie dirigida por Pablo Larraín, con Mercedes Morán y Dolores Fonzi. Segundo semestre de 2026. Moria. La serie con Cecilia Roth, Griselda Siciliani y Sofía Gala Castiglione. Estrena el 14 de agosto. Película sin título de Santiago Mitre. Con Peter Lanzani y Verónica Llinás. En 2027. Perfecta: La voz de Silvina Luna. Película documental, dirigida por Nico Petrich. En 2027. Serie sin título de Sebastián Borensztein. Con el Chino Darín. Serán 5 episodios. En 2027. Tiempo al tiempo. Serie, con Carla Peterson, Jerónimo Bosia, Valentina Zenere, Luciano Castro. En 2027. Risa y la cabina del tiempo. Película con Cazzu, Diego Peretti y Joaquín Furriel. Estrena luego de que estrene en cines el 16 de abril. Yiya Murano: Muerte a la hora del té. Película documental de Alejandro Hartmann. Sobre la firma Newsletter Clarín

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