07/04/2026 16:40
07/04/2026 16:40
07/04/2026 16:40
07/04/2026 16:40
07/04/2026 16:40
07/04/2026 16:40
07/04/2026 16:40
07/04/2026 16:40
07/04/2026 16:40
07/04/2026 16:40
Buenos Aires » Infobae
Fecha: 07/04/2026 14:56
La industria textil experimentó en enero el mayor retroceso de actividad desde el inicio de la serie estadística en 2016, con una utilización de solo el 24% de su capacidad instalada y una caída interanual del 23,9% en su índice de producción. Según datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), el sector textil, que comprende confección, cuero y calzado, afronta un escenario de fuerte contracción, muy por encima de la baja del 3,2% registrada por la industria general, que operó al 53,6% de su capacidad durante el mismo periodo. En el frente externo, Argentina importó en febrero 12.800 toneladas de productos textiles por un valor de 32 millones de dólares. El informe destaca que el incremento en las importaciones de productos finales, como confecciones y prendas, se contrapone a la reducción en la compra de insumos básicos para el sector, principalmente hilados y tejidos. Entre los factores que inciden en la crisis, la federación señala el crecimiento de la importación de artículos a precios que no alcanzan a cubrir el costo de la materia prima, lo que genera distorsiones en el mercado y una competencia desleal para la industria local. De acuerdo con la FITA, más del 70% de los productos textiles importados ingresaron al país a valores históricamente bajos. Se han registrado operaciones con remeras de algodón por menos de 0,01 dólar, toallas por debajo de 0,30 dólar el kilo y pantalones de jean por menos de 1 dólar. Estas prácticas han profundizado el deterioro del sector, que enfrenta dificultades para competir con esos valores. El impacto en el empleo resulta contundente. Según FITA, en diciembre de 2025 los sectores de textil, confección, cuero y calzado registraron 100.000 puestos de trabajo formales, lo que representa una disminución de 12.000 empleos respecto al mismo mes del año anterior. Desde fines de 2023, la caída acumulada supera los 20.000 puestos, con pérdidas interanuales ininterrumpidas desde febrero de 2024. En cuanto a la inversión, en el primer bimestre del año el sector textil realizó compras de maquinaria importada por USD 22 millones, un 11% menos que el año anterior pero un 39% más que 2024. En este contexto, la gerenta general de la entidad, Celina Pena, afirmó: En un contexto de caída de la actividad y el empleo, la existencia de un patrón recurrente de importaciones a precios llamativamente bajos demanda acciones que eviten distorsiones en las condiciones de competencia. Nuestra legislación prevé herramientas para estas situaciones. Su correcta aplicación resguardará la recaudación impositiva y posibilitará la recuperación del valor agregado y del empleo en un sector presente a lo largo de todo el país. Por su parte, la Fundación Pro Tejer señaló que las ventas de indumentaria, prendas y marroquinería en shoppings crecieron 4,3% interanual en enero y 3,3% si se compara contra igual mes de 2023. La entidad destacó que gran parte de estas ventas se están haciendo a precios por debajo de los costos, con rentabilidad negativa. A su vez, gran parte del consumo se orienta a productos importados. En otro orden, afirmaron la mayor caída en las cantidades importadas respecto de los valores se explica por un cambio en la composición de las compras externas: crecieron las importaciones de bienes finales, mientras que se redujeron las de los primeros eslabones de la cadena, indicó Pro Tejer. Y remarcó: La industria textil marcó el peor enero de la historia, con un nivel de utilización de la capacidad instalada del 23,7%. Esta cifra se ubica -10,2 puntos porcentuales por debajo de los niveles de uso de la capacidad de enero de 2025 y, si comparamos con 2023, la caída es aun más alarmante (-17,3 p.p por debajo). Así, se agrava la tendencia negativa registrada desde principios de 2024: casi 8 de cada 10 máquinas están paradas en las fábricas textiles.
Ver noticia original