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Crespo » Paralelo 32
Fecha: 07/04/2026 14:05
Un nuevo episodio de inseguridad rural se registró durante el fin de semana largo de Semana Santa en la zona de Colonia Merou, donde delincuentes ingresaron a una vivienda familiar en ausencia de sus propietarios y sustrajeron dinero, alhajas y armas de fuego. El hecho ocurrió el viernes 3 de abril por la noche, cuando Hernán Gross y su familia habían salido hacia Crespo para participar de un culto religioso por Viernes Santo. Salimos a las 19:10 y cuando volvimos, alrededor de las 21:45, ya había sucedido todo, relató el damnificado en declaraciones a Paralelo32. La vivienda está ubicada a unos 700 metros de la ruta, en un área con escasa densidad poblacional. Según contó Gross, no notaron movimientos sospechosos al retirarse, pero al regresar advirtieron una situación inusual: la ausencia de sus perros. Siempre nos esperan y ese día no estaban. Nos pareció raro, explicó. El hallazgo del robo fue inmediato. Mi señora y mis hijas entraron primero, prendieron la luz y comenzaron a gritar. Estaba todo revuelto, describió. Los delincuentes habrían ingresado por la puerta trasera, tras romper un vidrio, y revolvieron muebles, cajones y pertenencias, generando un importante desorden en el interior. El comportamiento de los animales también llamó la atención. El más chico estaba asustado dentro de la casa y los otros volvieron mucho después. No estaban lastimados, pero tardaron en reconocernos. Nos quedó la sensación de que pudieron haberles dado algo, sostuvo. Importantes pérdidas Entre los elementos sustraídos, el productor agropecuario detalló dinero en efectivo, ahorros en dólares de sus hijas, alhajas de oro y tres armas de fuego: una escopeta calibre 16, un rifle calibre .22 Magnum de origen estadounidense y un revólver calibre .38. También se llevaron la cartera de su esposa con documentación, dinero y anteojos recetados. El perjuicio ronda los 20 millones de pesos. Es dinero que uno necesita para el trabajo diario en la producción agropecuaria y ganadera. Desde afuera parece mucho, pero es capital de trabajo, explicó. No obstante, destacó que no se llevaron una computadora ni teléfonos celulares que quedaron a la vista. Gross indicó que radicó la denuncia principalmente por la sustracción de las armas, ante el riesgo que implica su posible utilización en otros hechos delictivos. Del resto no tengo muchas expectativas de recupero, lamentó. Sospechas e investigación en curso El damnificado considera que pudo haber existido un seguimiento previo de sus movimientos. Sabían que no quedaba nadie en la casa. Para mí hubo inteligencia previa o alguien que pasa datos, afirmó, aunque aclaró que no sospecha de vecinos. Un dato aportado por un testigo podría resultar clave: la presencia de un vehículo sospechoso en la zona durante el horario del robo. Un conocido vio un auto blanco, un Renault Fluence, con balizas prendidas y el capot abierto. Podría haber sido alguien haciendo de campana, señaló. Ante la falta de cámaras de seguridad en la vivienda, la investigación se apoya en este tipo de testimonios y en el relevamiento de cámaras ubicadas sobre rutas cercanas, particularmente en la zona de Aldea María Luisa. Dificultades y preocupación en la zona Gross también expuso complicaciones vinculadas a la jurisdicción policial tras cambios administrativos recientes. Tenemos una comisaría en Crespo a 10 kilómetros, pero ahora dependemos de otra en Seguí, a más de 20. En una emergencia eso se siente, remarcó. El caso se suma a otros hechos denunciados en áreas rurales de la región, donde según el productor los delincuentes buscan elementos de fácil traslado y rápida comercialización. Apuntan a dinero, oro o cosas chicas. Entran caminando y uno queda de campana, describió. Frente a este escenario, adelantó que evalúa reforzar la seguridad en su propiedad. Voy a tratar de volver a comprar un arma. Si pasa algo, voy a defender a mi familia, expresó con preocupación. Mientras tanto, intenta retomar la actividad productiva tras el golpe sufrido. El lunes tuve que empezar de nuevo, incluso pidiendo fiado en un comercio. Da mucha bronca y dolor, concluyó.
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