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  • Universidad Católica: el emblema argentino, la mano de Garnero y un estadio que se convirtió en una fortaleza

    » La Nacion

    Fecha: 07/04/2026 14:01

    Universidad Católica: el emblema argentino, la mano de Garnero y un estadio que se convirtió en una fortaleza El equipo chileno recibe a Boca esta noche, en el regreso de ambos a la Copa Libertadores - 5 minutos de lectura' La goleada por 6-1 sobre Palestino no fue solo un resultado: fue una señal de que Universidad Católica eligió el instante justo para acelerar. Justo antes de recibir a Boca esta noche en su regreso a la Copa Libertadores después de cuatro años. El Cruzado, dirigido por Daniel Garnero, construyó una identidad que mezcla pragmatismo con agresividad ofensiva y no necesita monopolizar la pelota para lastimar. De hecho, su mejor versión aparece cuando roba y sale rápido. En ese contexto, el partido ante Palestino fue elocuente: los dos goles del primer tiempo nacieron de transiciones punzantes y, ya con un hombre de más, el equipo directamente desbordó a su rival cuando se lo propuso. Pero hay otros dos factores estructurales a los cuales Boca debe prestar atención. El primero, la localía. El Claro Arena con césped sintético se transformó en un territorio incómodo para cualquiera: desde la reinauguración cosechó 10 triunfos en los últimos 12 partidos, lo que refleja una adaptación plena a una superficie que incomoda a aquellos equipos que no están habituados a ese suelo. Reinaugurado en agosto de 2025, la nueva casa de la Católica no para de recibir elogios. De hecho, el sitio especializado StadiumDB.com realizó la 16ª edición de su encuesta Estadio del año y el escenario chileno quedó tercero, detrás de los marroquíes Stade Prince Moulay Abdellah y Grad Stade de Tanger. Las otras dos fortalezas están en su poder de fuego. Y ahí emerge una figura que resume todo: Fernando Zampedri. A los 38 años, no solo es el máximo goleador histórico del club, sino que atraviesa un inicio de temporada demoledor, con 14 tantos en 11 partidos. Su lectura del área y su eficacia lo convierten en el principal foco de preocupación para la defensa boquense. La goleada de la Católica a Palestino, antes de recibir a Boca A su lado, otro argentino potencia el ataque: Justo Giani. El joven que viene de Aldosivi es un refuerzo reciente que se adaptó rapidísimo: suma 8 tantos en 13 encuentros y se consolidó como una segunda vía de gol, capaz de aparecer por fuera o por dentro. En relación al probable equipo, Garnero no es de cambiar por cambiar. Su idea es sostener una estructura y retocar piezas según el contexto. Según consignan medios trasandinos, para enfrentar a Boca planea dos modificaciones respecto del último partido. El regreso de Gary Medel, recuperado de un microdesgarro, le devuelve liderazgo, agresividad y experiencia internacional a la mitad de la cancha. Va a ser un partido muy especial, muy lindo. Sabemos de la importancia de estos partidos de la Copa Libertadores. Boca es un club muy importante a nivel mundial. Mis compañeros y yo estamos preparados para poder hacer de la mejor forma y empezar bien la copa, expresó el Pitbull en diálogo con la prensa. Y agregó: Estoy feliz de tener este encuentro contra Boca, pero en realidad soy hincha de la Católica de toda la vida. Llegué a este club a mis 8 años y espero que nos vaya bien. Su ingreso desplaza a Nicolás LHuillier. Además, Juan Ignacio Díaz aparece en lugar de Agustín Farías. Así, la probable formación sería con Vicente Bernedo; Daniel González, Branco Ampuero, Juan Ignacio Díaz y Cuevas; Jhojan Valencia, Medel y Matías Palavecino; Clemente Montes, Zampedri y Giani. Un equipo con equilibrio entre experiencia y renovación, con laterales que proyectan y con un tridente ofensivo que combina movilidad y área. Los seis argentinos: experiencia, jerarquía y conocimiento del rival El plantel de la Católica tiene una columna argentina que le aporta peso específico. El caso más emblemático es el de Zampedri, capitán y referencia absoluta, con 153 goles en 236 partidos en el club. Pero no está solo. Además del mencionado Giani como alternativa en el área, Juan Ignacio Díaz (surgido de Estudiantes de La Plata y en la Católica desde comienzos de este año) refuerza la zaga, mientras que en el mediocampo aparecen Matías Palavecino (del semillero de Rosario Central) y Agustín Farías (del semillero de Almagro) como opciones de equilibrio y circulación. A ellos se suma un nombre con pasado en Boca: Fernando Zuqui, que conoce el mundo xeneize desde adentro (jugó 17 partidos entre 2016 y 2017 y ganó la Superliga de esa temporada). La mano de Garnero, que llegó en julio del año pasado, es visible. Su equipo no es rígido, pero sí reconocible. Sabe cuándo acelerar, cuándo esperar y cómo aprovechar las debilidades del rival. En pocos meses logró algo clave: darle una identidad competitiva. La Católica no es solo un equipo que juega bien; es uno que entiende los partidos. Y eso, en la Copa Libertadores, suele ser determinante. Los debutantes: ilusión y desafío en el máximo escenario El regreso a la Libertadores trae consigo una renovación generacional. Hay al menos 13 jugadores del plantel que nunca disputaron este torneo. Entre ellos, nombres importantes dentro de la estructura actual como Bernedo, Daniel González, Giani y Jhojan Valencia. Para algunos será una prueba; para otros, una oportunidad. También aparecen jóvenes como Vicente Cárcamo o Juan Francisco Rossel, que empiezan a asomar en la rotación y que podrían sumar minutos en el certamen. El dato no es menor: la Católica mezcla futbolistas curtidos con otros que están dando sus primeros pasos en este nivel. Esa combinación puede ser una fortaleza o una incógnita, según cómo se desarrolle el partido.

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