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Concordia » 7paginas
Fecha: 07/04/2026 09:32
A medida que la investigación por la muerte de Luana la adolescente que permaneció un mes fallecida en una vivienda de Federación avanza, el pasado de su padre, Raúl Cabral, comienza a emerger como una crónica de violencia sistemática y perversión. Cronistas de 7Paginas se trasladaron a la ciudad de Gualeguaychú, donde reside Solange, una joven que mantuvo una relación con Cabral y con quien tiene una hija de apenas un año llamada Venecia. El testimonio recogido a través de su entorno más íntimo describe a un hombre capaz de las peores atrocidades emocionales y físicas. El intento de «deshacerse» de su hija Según relataron allegados a Solange quien no pudo hablar directamente por un estado de pánico total hacia su ex pareja, el desprecio de Cabral por la vida comenzó antes del nacimiento de su hija menor. «Él decía que no la quería porque esperaba un varón. Incluso llegó a buscar a una familia para dar a la bebé en adopción contra la voluntad de la madre», revelaron. La situación se tornó aún más oscura cuando la pequeña Venecia, a los cuatro meses, contrajo meningitis. Mientras la niña peleaba por su vida, Cabral habría pronunciado una frase que hoy, tras la muerte de Luana, resuena con un eco macabro: «Si va a quedar como Luana, prefiero que esté muerta». Violencia en el hospital y abusos denunciados La amiga de Solange, quien también pidió reserva de identidad por temor a represalias, detalló episodios de violencia física incluso durante la internación de la bebé. «Un día Solange dejó a la nena con él en el hospital y al volver la bebé tenía marcas. Ahí fue cuando ella les suplicó a las enfermeras que no lo dejaran entrar más». Tras la separación, el acoso no cesó. Cabral habría perseguido a la mujer en su nuevo domicilio, insultándola y llegando a golpear a los otros hijos de Solange. La joven asegura tener pruebas en su teléfono celular de los abusos físicos, psicológicos y sexuales a los que fue sometida. Si nunca realizó la denuncia formal anteriormente, fue por una razón concreta: «Me decía que me iba a matar si lo denunciaba». Perfil de un manipulador El control que Cabral ejercía era tal que, durante el embarazo, la propia obstetra de Solange debió derivarla a psicología al notar cómo el hombre la manipulaba. Según los registros de aquel entonces, Cabral insistía frente a los médicos en conseguir una familia para entregar a la bebé, ignorando el deseo de la madre. El pedido a la Justicia Este testimonio, que ya estaría en conocimiento de los abogados de la víctima en Gualeguaychú, refuerza la hipótesis de una personalidad violenta y peligrosa que ahora la justicia de Federación deberá sopesar. Mientras la fiscalía apela su reciente liberación, estos nuevos datos pintan a Raúl Cabral no solo como un padre negligente, sino como un hombre que ya había manifestado un profundo desprecio por la vida de sus propias hijas, especialmente ante la posibilidad de una discapacidad. «Solange tiene mucho miedo, pero no quiere que lo que le pasó a Luana quede impune ni que este hombre vuelva a acercarse a su hija», concluyeron sus allegados a 7Paginas.
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