Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Gerard: Estamos hablando de chicos muy chiquitos y de un delito sumamente sensible

    Parana » Radio La Voz

    Fecha: 06/04/2026 22:51

    Denuncia por abusos sexuales en jardín maternal dependiente de la Municipalidad de Paraná, sigue sin avances en la Justicia entrerriana. La disponibilidad en el interior del mismo fue cambiada tiempo antes de un allanamiento. El abogado querellante Eduardo Gerard, dio detalles de la causa a RADIO LA VOZ. Las niñas y niños que eventualmente habrían sido víctimas, algunos o todos, son muy pequeños. En principio no participarían de una Cámara Gesell, la determinación de ello corresponde al equipo técnico. Hay algunos que inclusive no hablan o hablan muy poquito, por lo tanto no sería la forma idónea una Cámara Gesell. Esto se está trabajando a través de los interlocutores de la psicología, algunos están siendo tratados por particulares y son estos los que van brindando determinados informes a pedido de la Fiscalía o a propuesta nuestra, dijo Gerard. El abogado explicó que: Estoy representando a dos de las niñas que iban a ese jardín y estamos a la espera de los distintos informes que van presentando los psicólogos. No ha surgido de las entrevistas de las personas que estaban presentes en el lugar ese día algo concreto, determinante, que pueda precisar un hecho concreto de entidad penal; pero esto no quita ni que haya pasado el hecho ni que no se pueda seguir investigando, lo que pasa es que hay que ser sumamente cuidadoso y prolijo para las dos partes, primero porque estamos hablando de chicos muy chiquitos y también porque es un delito sumamente sensible que hay ser muy responsable a la hora de afirmar los hechos en uno o en otro sentido. Gerard relató que los papás se enteraron de los supuestos abusos porque empiezan con molestias, comportamientos, comentarios que luego los padres se van comunicando entre ellos y empieza una sospecha, empiezan a hacerse denuncias al respecto. La investigación es sumamente difusa, porque ni la supuesta víctima (los chiquitos) ni un eventual testigo directo existe, entonces, lo que puedan comunicar estas personas muy chiquitas hay que tomarla con la perspectiva amplia del interlocutor: son niños muy pequeños, no comunican la claridad de los adultos para entender bien a dónde van y qué es lo que quieren. Acá hay que tener mucho cuidado para ver qué es lo que dicen. Sobre el cambio del mobiliario de lugar el día que iba a realizarse un allanamiento, indicó: Desde la querella entiendo que hay algo que estamos nosotros motivando para que se lleve adelante esta investigación, porque sino primero no se hubiese hecho una denuncia por parte de la Fiscalía. El proceso y el poco esclarecimiento con precisión de los hechos deviene de la naturaleza del hecho y de las personas afectadas. Hay que tener en cuenta que los chicos, en los casos de abuso sexual infantil, muchas veces necesitan un tiempo, un espacio para que lo que eventualmente les haya pasado pueda tener un acomodamiento mental que les permita colocarlo en palabras y comunicarlo. No es poco común que en los casos de los chicos pequeños como estos las causas a veces se archivan inclusive por una cuestión de estrategia procesal, para no dar oportunidad a la prescripción, y a esperar el desarrollo de los chicos con un acompañamiento psicológico adecuado para que la madurez evolutiva permita poner en palabras aquello que han sufrido. Esto también es una cuestión que hay que tenerlo en cuenta en la investigación de estos hechos en concreto. A veces pretender apurar los tiempos es perjudicar la investigación, manifestó Gerard. Con respecto a la persona que habría abusado de los menores, señaló: Era una pasante que inmediatamente que se dio la noticia sobre este hecho fue apartada del cargo y de la función que cumplía. Cualquiera sea la motivación, por una cuestión aunque sea meramente preventiva, es lo correcto que se aparte del cargo. Acá tenés una causa penal abierta y se ha hecho una enorme cantidad de trabajo. Ante el cambio de muebles, agregó: Alterar una escena de un eventual hecho delictivo con una intención de perjudicar o evitar el esclarecimiento de la verdad podría constituir no solo una infracción administrativa sino también un delito. Tenemos que analizar en concreto de qué estamos hablando cuando se habla de modificación y cuál es la afectación que eso puede tener en la precisión del delito, concluyó.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por