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» tn24
Fecha: 06/04/2026 14:06
La guerra en Medio Oriente sigue sin señales de un alto el fuego en el corto plazo y ya empieza a mostrar consecuencias concretas en la economía mundial, con efectos que también alcanzan a la Argentina. El principal impacto se da en el mercado energético: el conflicto afecta zonas clave como el Estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo global, lo que genera subas en el precio del crudo y una fuerte volatilidad. Esta situación ya provocó aumentos en los costos de producción a nivel mundial. Sectores industriales advierten subas en insumos básicos y anticipan que esos incrementos terminarán trasladándose a los precios finales, alimentando la inflación. Además, la incertidumbre geopolítica impacta en los mercados financieros: sube el riesgo, se encarece el financiamiento y crece la cautela de los inversores, lo que puede frenar proyectos y afectar el crecimiento económico. En el caso de Argentina, el efecto es doble. Por un lado, un petróleo más caro puede generar mayores ingresos por exportaciones energéticas. Pero al mismo tiempo, presiona sobre los precios internos de combustibles, el transporte y la inflación en general. Los analistas coinciden en que la clave será la duración del conflicto: si se prolonga, el impacto negativo podría profundizarse a nivel global. Sin un alto el fuego cercano, el escenario sigue marcado por la incertidumbre y el riesgo de un nuevo shock económico internacional.
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