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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 06/04/2026 12:44
El balance del Banco Central arrojó que la mayor parte del ingreso de divisas al país, derivado del superávit comercial y de los préstamos internacionales a empresas, se está utilizando para el atesoramiento y no para impulsar la actividad económica. Así surge de un análisis de Idesa que, en primer lugar, pone foco en la apreciación cambiaria, dado que el dólar se mantiene estable, mientras que la inflación persiste en torno al 3% mensual. Las dos fuentes más importantes de ingresos de dólares al país se están utilizando fundamentalmente para el atesoramiento de dólares por parte de la gente. Se trata de un proceso que se explica por la incertidumbre y malas experiencias del pasado, pero que no es deseable ni sostenible. La calma en el mercado se basa en cubrir la demanda de dólares para atesorar con las divisas que se generan gracias a la contracción de importaciones, que es lo que mantiene el superávit comercial, y al ingreso de dólares por endeudamiento en el exterior", señaló el informe de Idesa para explicar la tranquilidad que reina en el sistema cambiario. El informe destaca que de manera suave, pero sostenida el tipo de cambio de está atrasando. Para tener una idea de magnitud, el dólar oficial pasó la barrera de los $1.400 en octubre del 2025 mientras que en marzo del 2026 volvió a cruzarla hacia abajo ubicándose en $1.370. En ese período la inflación fue del 15%. Por lo tanto, para que el tipo de cambio real sea similar al de octubre del 2025, el dólar hoy debería estar por encima de los $1.600, señaló Idesa. Remarcó que la apreciación cambiaria, combinada con crédito escaso y caroen parte debido a la astringencia monetaria aplicada para apaciguar la inflacióny un cúmulo de distorsionesdonde se destacan las impositivasgeneran un entorno adverso para muchos sectores productivos". El centro de estudios consideró que esto explica que la producción total aumente pero con comportamientos disímiles entre sectores. En ese sentido, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) de enero de 2026 marca una caída de la industria, el comercio, hoteles y restaurantes respecto a enero del 2025, mientras que el campo, energía y minería se siguen expandiendo. La pregunta que se hace Idesa es cuán sostenible es esta tendencia a la apreciación del dólar. Según el último balance cambiario del Banco Central, tomando los principales flujos de divisas entre enero y febrero del 2026 se observa que: - La balanza comercial de bienes (exportaciones menos importaciones) fue positiva en 4.000 millones de dólares - Los préstamos internacionales a empresas privadas radicadas en el país fueron positivos en 3.800 millones de dólares - El atesoramiento por parte de las personas humanas fue de 4.900 millones de dólares En este marco, el informe resaltó: Estos datos muestran que las dos fuentes más importantes de ingresos de dólares al país se están utilizando fundamentalmente para el atesoramiento de dólares por parte de la gente. Se trata de un proceso que se explica por la incertidumbre y malas experiencias del pasado, pero que no es deseable ni sostenible. Otro dato relevante es que, según Analytica, el crecimiento de los depósitos en dólares experimentó una marcada desaceleración desde diciembre de 2025. Los depósitos en moneda extranjera del sector privado alcanzaron los USD 38.483 millones, lo que representa un aumento de solo USD 1.842 millones frente al 1° de diciembre del año pasado, cuando sumaban 36.641 millones de dólares. En tanto, Idesa también planteó que el actual esquema cambiario genera trabas al desarrollo de la actividad productiva, mientras que el dinamismo se concentra en el agro, energía y minería. Enfatizó que el desempeño de los sectores urbanos, que son los que más peso tienen en la generación de empleos, es negativo. Sucede que los indicadores laborales urbanos muestran aumento del desempleo, destrucción de puestos de trabajo asalariados formales, crecimiento del cuentapropismo informal y estancamiento del salario real, que se encuentra en niveles similares a los de finales de 2023, cuando el Índice de Precios al Consumidor (IPC) era de dos dígitos. Sin negar la importancia de seguir bajando la inflación, es vital que la gente sienta mejoras concretas de su situación laboral y de ingresos, subrayó Idesa. Resulta imprescindible acelerar el ritmo hacia el régimen cambiario, monetario y financiero definitivo. Es fundamental eliminar el remanente del cepo para que haya total libertad de transacciones cambiarias, darle curso legal al dólar y dejar que el tipo de cambio y la tasa de interés se determinen por el mercado, sostuvo el informe. En la misma línea, el banco de inversión Barclays advirtió que la apreciación del peso argentino está perjudicando la recuperación del empleo formal y los salarios reales, afectando sectores clave y el apoyo político al gobierno. Según su último reporte a clientes, la economía presenta un crecimiento modesto con desigualdad sectorial, y atribuye la débil creación de empleo y bajos salarios a una posible sobrevaluación del tipo de cambio real multilateral (TCRM), a pesar del superávit comercial. Barclays recomendó un tipo de cambio real más débil, aunque admitió que podría haber costos inflacionarios a corto plazo, por lo que idealmente la corrección debería estar alejada de las elecciones presidenciales de 2027.
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