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Chajari » Chajari al dia
Fecha: 06/04/2026 12:40
La investigación por la muerte de Eduardo Bentancourt, el enfermero de 44 años hallado sin vida el pasado viernes en un departamento de Palermo, ha sumado en las últimas horas el testimonio de su entorno más cercano, que oscila entre el dolor de la pérdida y la sospecha de una trama oculta. Mientras la Justicia analiza el arsenal de fármacos secuestrados en la vivienda de Fray Justo Santa María de Oro al 2400, su círculo íntimo en Gualeguaychú se organiza para hacer retornar sus restos, al tiempo que una de sus amigas más cercanas denuncia públicamente que el fallecimiento no fue accidental ni una decisión voluntaria. Daniela, amiga de Eduardo desde hace aproximadamente diez años, habló con LA NACION y planteó serias dudas sobre la escena con la que se encontró la Policía de la Ciudad. Para ella, la hipótesis de una autoeliminación o una vinculación con fiestas de élite es inverosímil. Edu era la persona más empática y hermosa, y no por ser mi amigo, sino porque así vivía él. Sus compañeros de trabajo y sus pacientes lo amaban. Solo sé que él no quiso ser parte de algo; hay mucha gente de alto estatus, mucha plata involucrada. Sabía de más y armaron una escena de película, afirmó. En su relato, Daniela destacó la imposibilidad técnica de que Bentancourt se hubiera suministrado la medicación hallada por sus propios medios: El que conoce un poco sabe que es imposible autoadministrarse cuatro ampollas de propofol. ¡Cuatro! Cuando con la dosis mínima ya entrás en sedación profunda. Además, mostró su indignación ante las versiones que circulan sobre eventos privados de lujo: Cada vez salen más cosas y me indigna que lo relacionen con esas famosas fiestas de Propofol donde la entrada cuesta casi tres mil dólares. Eso representa como cuatro sueldos nuestros; es una locura. Necesitaban a alguien para desviar la tremenda trama que hay detrás de todo esto. Él no quiso ser parte, vio algo seguramente y, conociéndolo, no iba a estar de acuerdo. Pagó muy caro, pagó con su vida, sentenció su amiga. Por último, cuestionó el acceso a la gran cantidad de ampollas secuestradas, señalando que el enfermero llevaba apenas un mes en la Ciudad de Buenos Aires y se encontraba aún en la búsqueda activa de empleo.
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