Contacto

×
  • +54 343 4178845

  • bcuadra@examedia.com.ar

  • Entre Ríos, Argentina

  • Mundial 2026: por qué el factor Messi profundizaría el déficit de divisas del turismo

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 05/04/2026 15:20

    Entre el deseo de ver el último baile de Lionel Messi y la fragilidad de las reservas del Banco Central, el Mundial 2026 se perfila como un evento de riesgo para la balanza de pagos argentina. Luego de un 2025 que dejó un desequilibrio histórico en la balanza turística y si bien se espera que en el segundo trimestre del año la liquidación de agroexportaciones y las ventas externas de petróleo a un precio aumentado por la guerra en Medio Oriente ensanchen sustancialmente el ingreso de divisas, el posterior impacto de un viaje masivo de argentinos hacia América del Norte (Estados Unidos, México y Canadá) se perfila como una potencial amenaza para la estabilidad de las reservas del Banco Central este año. De acuerdo con un informe del Ieral de la Fundación Mediterránea, el turismo emisivo ha mostrado una persistencia que condiciona la cuenta de servicios. El déficit de divisas en turismo llegó en 2025 a cerca de USD 7.200 millones, señala el documento, producto de egresos por USD 12.072 millones frente a ingresos de apenas USD 4.852 millones. En este escenario, la cita mundialista funciona como un catalizador de la demanda de dólares en un momento de fragilidad para las arcas públicas. De Qatar a Miami, pasando por Cancún A diferencia de lo ocurrido en Qatar 2022, donde la distancia geográfica y los elevados costos de vida en el Golfo Pérsico actuaron como un filtro natural, el Mundial 2026 presenta condiciones que favorecen un desplazamiento mucho más masivo. En la última cita mundialista, se estima que viajaron entre 30.000 y 40.000 argentinos; sin embargo, para 2026, las proyecciones sugieren que esa cifra podría duplicarse o triplicarse debido a la mayor oferta de vuelos y la familiaridad de los destinos en Estados Unidos. El informe del Ieral subraya que existen sedes mucho más cercanas a nivel geográfico y cultural, así como una conectividad más económica por mayor oferta de vuelos. A esto se suma el componente emocional y deportivo: la posibilidad de presenciar el último torneo oficial de Lionel Messi con la Selección Argentina. Este factor Messi impulsa decisiones de consumo que priorizan el viaje al exterior por sobre el ahorro o el gasto interno, tensionando la balanza de pagos. Un dato no menor, es que el tipo de cambio es más favorable en comparación con el último Mundial (en ese momento el tipo de cambio para hacer turismo era muy elevado, cercano al doble del actual en términos reales, con alta brecha cambiaria). Las proyecciones Al comparar la situación actual con años de gran salida de divisas, como el 2017, los especialistas observan que el desequilibrio actual ocurre en un contexto de menores reservas internacionales. Mientras que en mundiales previos el impacto podía ser absorbido por una cuenta de capital abierta o mayores ingresos de exportaciones, en 2026 la presión se siente de forma inmediata en la cotización de los dólares financieros y en la capacidad de pago del Estado. El complejo panorama se completa con la evolución de los precios de los servicios en las sedes mundialistas. Estados Unidos, que albergará la mayor cantidad de partidos, presenta niveles de precios significativamente altos en comparación con la región, lo que incrementará el gasto promedio por turista argentino. De consolidarse la tendencia actual, la balanza de servicios continuará operando bajo una fuerte presión. Según el Ieral, este flujo de divisas por motivos de viajes resulta un elemento más de presión sobre las reservas, en un contexto donde el déficit acumulado en las últimas tres décadas por esta vía ya asciende a USD 52.192 millones. En definitiva, el Mundial 2026 se presenta para la administración económica como un evento de doble filo: mientras la sociedad se prepara para una nueva gesta deportiva, el Banco Central deberá gestionar una demanda de divisas que amenaza con erosionar los esfuerzos de estabilización monetaria realizados en los últimos meses. El desafío consistirá en equilibrar la pasión de miles de hinchas con la necesidad imperiosa de retener los dólares necesarios para el funcionamiento del aparato productivo nacional. La balanza de servicios bajo presión La dinámica del turismo internacional en Argentina ha mostrado signos de rigidez durante el inicio de 2026. En lo que va del año, por cada turista extranjero que ingresó a la Argentina, aproximadamente 2,8 residentes viajaron al extranjero. Aunque este indicador es levemente inferior al récord de 3,2 registrado en 2025, el volumen de salida de divisas continúa en niveles de alerta. El análisis de Marcos Cohen Arazi, especialista del Ieral, puntualiza que la salida de dólares por turismo emisivo en el primer trimestre de este año se mantendría por encima de los USD 4.000 millones. Este flujo de divisas compite directamente con otras necesidades de la macroeconomía, como el pago de importaciones de insumos industriales y los vencimientos de deuda externa. En 2025, el déficit de la cuenta de viajes fue casi el triple del año anterior, lo que deja un margen de maniobra escaso para absorber un shock de demanda adicional como el que supone un Mundial. Reservas y restricciones La acumulación de reservas netas por parte del BCRA es uno de los pilares del programa económico vigente, pero la fuga por la vía turística dificulta el cumplimiento de las metas. Durante el primer trimestre de 2026, el organismo monetario logró compras netas por más de USD 4.000 millones en el mercado de cambios; no obstante, las reservas brutas mostraron un crecimiento mucho más acotado debido a los pagos de compromisos financieros. El informe advierte que el gasto en el exterior no se limita únicamente a pasajes y hotelería, sino que incluye un fuerte componente de consumo con tarjeta de crédito que se liquida al tipo de cambio oficial más impuestos. El turismo de los argentinos al exterior se mueve al compás de la brecha cambiaria y el encarecimiento de los precios internos, destaca el Ieral, sugiriendo que la pérdida de competitividad de los destinos locales frente a opciones internacionales es un factor que exacerba el déficit.

    Ver noticia original

    También te puede interesar

  • Examedia © 2024

    Desarrollado por