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  • Gustavo Sáenz: El peronismo tiene que ser de centro, ahora parece el Partido Obrero

    » La Nacion

    Fecha: 05/04/2026 07:52

    Gustavo Sáenz: El peronismo tiene que ser de centro, ahora parece el Partido Obrero CÓRDOBA.- Con buen diálogo con la Rosada, es uno de los aliados que tiene el oficialismo en el Congreso, el salteño Gustavo Sáenz busca ser un factor aglutinante de otros gobernadores. A nivel partidario, es crítico de la conducción nacional del PJ y acusa a Cristina Kirchner de ejercer una dictadura del pensamiento en el peronismo. Enfatiza que pelea por el federalismo, que la administración de Javier Milei, con su programa, debe tener en cuenta también el mientras tanto, la transición, para que el equilibrio social que acompañe al equilibrio fiscal. Con equilibrio fiscal, que es muy importante, solo no se come, no se educa. Soy uno, junto con otros gobernadores, de los que le dimos gobernabilidad a la administración nacional, a pesar de haber soportado estoicamente insultos y una serie de cuestiones que no eran adecuadas por parte del Presidente. Entendimos que era su forma de ser y que teníamos que dejar de lado esos aspectos y pensar en la Argentina, antes que en nada, dice Sáenz a LA NACION. En ese contexto también remarca que la situación, en general, de las provincias en lo económico-financiero es muy complicada. Está persuadido de que los funcionarios nacionales deberían hacer un esfuerzo por comprender las diversas realidades del país. Hay que sentarse provincia por provincia. Los gobernadores atendemos y entendemos la agenda nacional. Acompañamos cuando hay que acompañar y nos oponemos cuando afecta intereses provinciales. Pero ellos deben entender que también tenemos agendas provinciales, deben escucharlas, atenderlas. Hay realidades muy diversas. Una parte de la charla estuvo dedica al PJ. Sin mencionar directamente a Cristina Fernández de Kirchner, cuestiona la conducción actual del partido y afirma que se ha convertido en una Pyme familiar. Reclama una renovación profunda, más apertura interna y un corrimiento hacia posiciones de centro, al tiempo que denuncia intentos de disciplinamiento sobre gobernadores y dirigentes que no se alinean con la conducción nacional. -Es uno de los gobernadores aliados de la Rosada, ¿cómo ve la situación? -Como lo hicimos desde el primer momento, entendiéndolo como una responsabilidad cívica, decidimos acompaña al Gobierno elegido legítimamente, darle las herramientas necesarias para que gobierne. Se planteó varias veces que los gobernadores, a través de los legisladores en el Congreso, impedían que llevara adelante sus proyectos. Soy uno que, junto con otros, le dimos gobernabilidad, a pesar de haber soportado estoicamente insultos y una serie de cuestiones que no eran adecuadas por parte del Presidente. Entendimos que era su forma de ser y que teníamos que dejar de lado esos aspectos y pensar en la Argentina, antes que en nada. -¿Hubo un cambio en ese trato? -Noté un cambio en una reunión -y lo dije claramente- en la actitud del Presidente. Fue cuando habló de diálogo y consenso. Veníamos de un diálogo fluido con los ministros y con distintos actores, pero sin resultados. Destaco la labor de (Guillermo) Francos y de muchos de ese momento que se comprometían pero después no se cumplían las cosas porque no tenían las herramientas. Las cosas no se resolvían. Los acuerdos no se respetaban, la situación se agravaba. -¿Las herramientas es la billetera? -No solo billetera, sino otros aspectos, gestiones. Hubo cosas que se fueron quitando por parte de Nación; algunas de a poco, otras de golpe y eso impactó en las arcas provinciales. Son temas federales que se venían reclamando desde hacía tiempo, no solo en esta gestión. Pasó con los subsidios al transporte, con programas de salud y educativos que estaban a cargo de Nación y dejaron de cumplirse. Pasa con las rutas; su estado sigue siendo una pelea. Hay un impuesto que es coparticipable, el que todos pagamos con los combustibles, y los arreglos, las obras, no se hacen. Hoy están en muy mal estado, sobre todo las del norte están absolutamente deterioradas. Hay que resolverlo. No existe competitividad sin infraestructura; lo hemos planteado en la gira en Nueva York. Lo venimos diciendo los gobernadores que vamos recorriendo el mundo contando las potencialidades de nuestras provincias para atraer inversiones. Hay que brindar servicios, contar con conectividad, con rutas, tren, energía, gasoductos. Todos son factores necesarios, imprescindibles, para la competitividad. -En las últimas semanas se profundizaron los reclamos de las provincias por recursos, ¿hasta cuándo pueden con sus cajas? -Hay provincias que están en una situación mucho más compleja. En Salta hace seis años que gobernamos con equilibrio fiscal, que es nada más y nada menos que no gastar más que lo que ingresa. Pero la situación está peor para todos; también para los intendentes que viven de la coparticipación y acuden a los gobernadores para tener acompañamiento y ayuda. Es un problema de todas, no hay ninguna que no esté pasando por un momento crítico. La recaudación nacional lleva ocho meses de baja, cae la coparticipaciónNos hemos hecho cargo de todo lo que hemos tenido que hacernos cargo y también de lo que en Nación cortaron de un día para el otro. Todos queremos que a Milei le vaya bien, que el plan funcione. La macro funciona, pero la micro está mal. No hay consumo, las inversiones no llegan y eso no es culpa de los gobernadores. Eso tiene que quedar claro. El consumo bajó muchísimo por falta de dinero; las inversiones no llegan como se esperaban a pesar de que hay herramientas como el Rigi. Todavía prima la opinión que la Argentina no es un país serio y no por este gobierno sino por todos. Tenemos que trabajar en la posibilidad de hacerlo serio, pero hay dudas porque siempre es un péndulo que va de un lado al otro. Tenemos que ponernos de acuerdo para dar previsibilidad, tranquilidad, establecer reglas de juego claras. Tenemos la obligación de hacerlo. Aristóteles hablaba del justo medio y acá pasamos del fundamentalismo de derecha al de izquierda, de discursos con retórica fundamentalista, con posturas intransigentes que no dan seguridad. Las políticas de Estado pasan por mostrar al mundo que hay normas que no se tocan. Tenemos que demostrar que hemos encontrado esa virtud. -¿Ve riesgos para la paz social? ¿En Salta hay riesgos de rebelión policial como se registraron en otras provincias? -En tanto y en cuanto los funcionarios a nivel nacional vean solo una parte de la película es un problema; tienen que tener más conocimiento de las realidades de las distintas provincias. La inflación le ha ganado a los sueldos, la plata no alcanza y los gobernadores no podemos dar lo que no tenemos. Las tasas de interés están altas; hay ecuaciones que no cierran. Los consumidores pagan el mínimo de las tarjetas de crédito, crece la cantidad de cheques rechazados. La gente no la está pasando bien, tiene esperanza de que pueda cambiar y ojalá que así sea. No le importa quién tiene la culpa, quiere la solución que todavía no aparece. Lamentablemente en algún mes deja de pagar la obra social y acude a la salud pública y eso también nos genera más gasto; el colectivo sube, el combustible sube Se debe tener en cuenta también el mientras tanto, la transición, para que el equilibrio social que acompañe al equilibrio fiscal. Con equilibrio fiscal, que es muy importante, solo no se come, no se educa. Tampoco se genera trabajo, muchos lo han perdido; la apertura indiscriminada tampoco tuvo en cuenta las realidades de muchas provincias, de muchas Pymes como las textiles. Hay que sentarse provincia por provincia. Los gobernadores atendemos y entendemos la agenda nacional. Acompañamos cuando hay que acompañar y nos oponemos cuando afecta intereses provinciales. Pero ellos deben entender que también tenemos agendas provinciales, deben escucharlas, atenderlas. Hay realidades muy diversas; en CABA alguien pierde el trabajo y es terrible, pero agarra un auto y trabaja para una aplicación. En un pueblo del interior esa posibilidad ni siquiera existe. -Es muy crítico de Cristina Kirchner frente al PJ, ¿qué futuro le ve al partido? -Lo vengo planteando hace mucho, desde que tomé la decisión de un frente provincialista que venimos manteniendo con el PJ incluido. Lamentablemente, el partido se ha convertido en una Pyme familiar, un juguete del hijo para poder manejarlo con sus amigos, y hay un ensañamiento con algunas provincias como Salta, Jujuy, Misiones. Es notario. Nos preocupa porque el PJ ha dejado de ser una alternativa; se pretende disciplinar con intervenciones; no dejan a los afiliados que elijanIntervienen, sancionan a los que votan lo que ellos no quieren. Tienen que renovar el partido, no reciclarlo, hacerlo más de centro ya que cada vez el PJ se parece más al Partido Obrero o al Partido Comunista. Alguna vez, Perón dijo que le habían llenado de comunistas el partido, hace tiempo que vemos más posturas intransigentes de izquierda, de decirle que no a todo. También tienen que entender a muchos gobernadores que tenemos que sobrevivir; los senadores y diputados no tienen que decidir todos los días, resolver problemas a diario en medio de una pandemia económica. No estamos pensamos en las elecciones, en qué candidato poner a dedo, en qué jueces que van a elegir, si amplían la Corte Suprema, quiénes van a la Auditoría. Esas son cuotitas de poder que pelean desde otros lugares, nosotros tenemos que gobernar para todos. Molesta mucho que desde un partido se pretenda disciplinar a los que opinamos distintos, a los no estamos de acuerdo en cómo se ha manejado; es momento de un paso al costado que demostraría grandeza, que los que estuvieron dejen que la historia los juzgue. Es momento de renovarse, de convertirse en una alternativa confiable y no veo voluntad de que se haga. Conmigo ha hecho la semejante canallada de mencionarme en la causa de los Cuadernos. Me he presentado en Comodoro Py, espontáneamente, para ponerme a disposición de la Justicia; he dejado un escrito para contar la verdad. Esa fue una forma más de pretender callarme o disciplinarme y no lo van a lograr. Digo lo que pienso, lo que siento y respeto al que opina distinto, para mí no es un enemigo, es un adversario. Con los que piensan distinto podemos sentamos a conversar y buscar un entendimiento, no necesitamos de latigazos. -¿Lo ve a Axel Kicillof candidato a Presidente? -Todos tienen derecho a ser candidato, lo dice la Constitución Nacional. Lo veo candidato como veo a muchos; tiene derecho a serlo, pero es muy anticipado hablar de eso. Creo que tiene que haber una interna; el partido no debe cerrarse, no debe ser sectario, excluyente. Tiene que dar la posibilidad a dirigentes políticos nacionales jóvenes que quieren una Argentina diferente, tienen que permitir que se elija libremente, que los candidatos no sean impuestos por una persona u otra. La gente no quiere ese. Hubo claros mensajes en las ultimas elecciones y esos mensajes son para todos; todas las elecciones son diferentes y eso hay que tenerlo en claro. Dependen del humor social, del cansancio de la gente de los políticos. -¿Encabezará una tercera vía? -Busco gobernar la provincia y hacerlo lo mejor posible como lo hacen los otros gobernadores. Nunca he pensado o imaginado eso, pero sí tengo la obligación de decir lo que veo en el PJ. Hay que gobernar, ayudar, acompañar; hay muchos que ya están de campaña y vemos que, desde la tranquilidad de su casa, de las redes o de la televisión, hacen campaña, critican. Los gobernadores esperamos que a Nación le vaya bien, que se acomoden la macro y la micro. Falta más de un año para las elecciones y ya están todos en candidatos. No sería el caso mío ni de muchos gobernadores. Creo que eso le pasó a Provincias Unidas, que integraron muchos gobernadores que se veían candidatos. Hoy lo importante para cada uno es que en su gobernación le vaya lo mejor posible. -¿Libertarios y kichneristas apuestan de nuevo a la polarización? -En el caso de Salta, rompimos esa polarización y eso le hace bien al gobierno, al kirchnerismo. Y digo al kirchnerismo, no al peronismo. Los libertarios llegaron porque la gente estaba cansada de las políticas kirchneristas, incluso ya habían tenido la oportunidad de hacer cosas y llegó el cambio. Pero hoy pelean por una cuotita de poder y eso no les sirve a los argentinos, lo que les sirve es que tengamos un Presidente o Presidenta que represente a todos y no a un sector, que vivan peleando. Es preocupante lo que se ve. Por ejemplo, en la ley de Glaciares, un día votan una cosa y después se oponen. A la senadora Flavia Royan la denunciaron unos ambientalistas, pretenden involucrarla falsamente como asesora de empresas, decir que legisla y asesora mineras. Nada más alejado de la realidad. La senadora, cuando estuvo en la parte privada, tuvo la posibilidad de acompañar empresas, pero una vez en la parte pública renunció. De forma maliciosa se hizo esa acusación y son enviados por algo; ella trabaja, estudia y cuida el medio ambiente. Cuando fue secretaria de Ambiente en Salta nació el slogan de producir conservando y conservar produciendo. Por lo general los ambientalistas viven en CABA y no conocen el interior. Pasó con la ley de Bosques que no funcionó; hizo de Salta una gran reserva natural y la gente no puede trabajar su tierra y termina con la mano extendida pidiendo limosnas. Se ha limitado mucho a las provincias; hay que respetar el medio ambiente, la sustentabilidad, pero también dar la oportunidad de que las provincias crezcan y mucha gente no termine en el conurbano bonaerense. Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite

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