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» TN
Fecha: 04/04/2026 22:11
Desde que empezó la guerra en Medio Oriente, el precio del petróleo aumentó 51,3% y continúa operando cerca de los US$110 por barril. Esta situación impulsó a los gobiernos a reforzar las medidas de emergencia para evitar que se profundice el impacto económico y así contener una potencial crisis. En la Argentina, el Gobierno tomó en la última semana tres medidas para intentar contener los aumentos en los surtidores que incluyeron la postergación hasta mayo del aumento de los impuestos a los combustibles, el desacople temporal del precio internacional del Brent y el aumento de límites en la mezcla con biocombustibles. La última acción para contener los precios fue tomada por las petroleras y refinadoras. YPF, que anunció que implementará un esquema excepcional para estabilizar los precios de las naftas y el gasoil. La medida consiste en la creación de un buffer de precios que se extenderá por hasta 45 días. Shell y Axion decidieron sumarse a la medida. Hasta ahora, la nafta y el gasoil acumulan un aumento de 25% promedio desde el 28 de febrero. La situación hizo que en las últimas cuatro semanas los precios de los combustibles no pararan de subir y que por primera vez en gran parte del país, el litro de súper y el gasoil estén por encima de $2000. A nivel internacional, varios países implementaron una batería de medidas para amortiguar el impacto del encarecimiento del crudo y en algunos casos, fueron prorrogadas e ante la persistente escalada del Brent. Las decisiones van desde restricciones a la exportación de petróleo y derivados, rebajas impositivas hasta subsidios directos para contener los precios en los surtidores. Entre ellos se encuentran China, Italia, Estados Unidos y Brasil. Qué medidas tomaron los países para contener los precios del petróleo Antes del estallido del conflicto bélico, el precio del crudo internacional se ubicaba en torno a US$72 por barril. Un mes después cotizaba cerca de US$110, lo que implica un salto de 51,3% desde fines de febrero. Frente a este escenario, los distintos gobiernos buscan amortiguar el impacto que provocó el cierre del estrecho de Ormuz por donde transita la quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió levantar de manera temporal restricciones al comercio sobre el petróleo de Rusia y a los buques petroleros en tránsito de Irán. En Asia, los gobiernos se apuraron a contener el impacto del alza del crudo y el gas en sus economías. Por ejemplo, Filipinas declaró la emergencia energética. Corea del Sur limitó las compras de combustible mediante sistemas de registro en surtidores y lanzó campañas de ahorro. Como ocurrió durante la pandemia, Tailandia y Vietnam implementaron el trabajo remoto como una medida para reducir el consumo de combustible. Por su parte, Pakistán anunció el cierre de actividades económicas en determinados horarios. Japón que depende en gran medida del petróleo y del gas que transitan por el estrecho de Ormuz, también se vio afectado por las consecuencias del conflicto. El gobierno nipón comenzó a liberar reservas de petróleo que las refinerías privadas están obligadas a almacenar. También reactivó un plan de emergencia para limitar el precio minorista de los combustibles. Para proteger su mercado, China ordenó suspender de forma temporal la exportación de productos refinados como nafta y diésel. En los países europeos -como Alemania y Austria- limitaron a las petroleras la cantidad de veces que pueden subir los precios al consumidor mientras dure la guerra. Berlín permite hacerlo una vez por día, mientras los austríacos solo pueden aumentar los precios tres veces por semana. España dispuso una rebaja hasta el 30 de junio del IVA a los combustibles, que pasó de 21% a 10%, incluyendo carburantes, electricidad, gas natural y butano, que quedó con precio congelado. Italia prolongó hasta el 1° de mayo la reducción del precio de la nafta que vencía este 7 de abril. Además, el gobierno de ese país decidió destinar utilizar lo recaudado extra por IVA en los combustibles para subsidiar a los consumidores. Leé también: Aumentos de la nafta y el gasoil: el objetivo detrás de las últimas decisiones del Gobierno y de YPF En América Latina, por su parte, el gobierno de México pactó con las estaciones de servicio para establecer límites al precio de la nafta. Brasil, en tanto, suspendió hasta fines de 2026 la aplicación de los impuestos PIS y Cofins sobre la importación y venta de gasoil. El presidente brasileño, Lula da Silva, decidió subsidiar el diésel para los productores e importadores del combustible. En Chile, el Gobierno avanzó con un paquete de medidas que incluye el congelamiento del precio del kerosene, la suspensión de créditos diferenciados para la compra de combustibles y la fijación de tarifas en el transporte público.
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