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  • Reflexiones a 44 años de la recuperación de las Islas Malvinas

    Concordia » El Heraldo

    Fecha: 04/04/2026 18:36

    Reflexiones a 44 años de la recuperación de las Islas Malvinas El gobierno argentino de 1982 tuvo desde su asunción en 1981 el objetivo primario de recuperar las islas Malvinas antes de que se cumpliese el 150 aniversario de la usurpación británica en 1833. El mismo sería cumplido mediante fuertes negociones diplomáticas o por una acción militar directa. Para ello, un equipo de trabajo elaboró un plan minucioso para la captura de las islas en el caso de que fracasaran las negociaciones de febrero de 1982 en la ciudad de Nueva York. El planeamiento militar se realizó de manera inversa, la Comisión de Trabajo que elaboró el Plan Esquemático de Recuperación de las Islas, no siguió las instrucciones de la directiva superior (DEMIL), porque no estaba confeccionada. Se guiaron por la DENAC, con lo que se evidencia que, desde la génesis del plan, se estaba incurriendo en errores que desencadenarían en una cadena en los meses posteriores, con el agravamiento del conflicto. El factor tiempo fue un elemento decisivo en la elaboración de los planes correspondientes. La fuerza armada que estaba en condiciones de poder realizar acciones eficaces de acuerdo a su adiestramiento, estudios previos y condiciones de empleo en el ambiente geográfico particular eran los elementos de la Armada Nacional. El Ejército Argentino nunca tuvo entre sus planes de estudio, combatir en las islas del Atlántico Sur ante Gran Bretaña, ya que sus enemigos potenciales eran los países con quienes tenía una disputa por algún recurso o territorio en particular, es decir Chile y Brasil. El ambiente geográfico tuvo injerencia sobre la naturaleza de las fuerzas militares y no afectó en una alteración de la decisión política. Los condicionamientos que tuvieron los planificadores era que la operación debería ser incruenta para que no entorpecieran en la buena voluntad de las negociaciones, luego del nuevo statu quo. La operación militar a ejecutarse debería ajustarse a esas premisas limitantes que fueron consideradas clave para obtener la voluntad de los pobladores de las islas Malvinas. El factor social tuvo una alta valoración con el motivo de ganar la confianza y la voluntad de la población civil, y que no fueran un motivo de fracaso en la ronda de negociaciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Entre los factores del ambiente operacional analizados: la política interna y el factor militar, tuvieron un peso determinante que influenció en la toma de decisiones de la Junta Militar y adelantaran la fecha de desembarco en Malvinas y Georgias, luego del estancamiento de las negociones diplomáticas. La decisión política de reconquistar las islas estaba atada a la alteración de los factores militares, como lo fueron la información del despliegue de submarinos en la zona, sumado al reforzamiento de la guarnición militar en Puerto Stanley. La planificación tenía como condicionantes que fuese incruenta, para ello el enemigo no debería variar en lo previsto por la Comisión de Trabajo. Por lo tanto, el adelantamiento de la fecha de las operaciones militares no obedeció al análisis de un solo factor, sino que respondió a la valoración oportuna de la Junta Militar que creyó que tal empresa no tendría graves consecuencias diplomáticas ni militares y a la concatenación de hechos políticos internos, sociales y externos. En materia de política exterior la percepción sobre una neutralidad de los Estados Unidos, apoyada con la cooperación militar argentina en la lucha contra fuerzas guerrilleras en América Central y la sobrevaloración en la figura de Galtieri, fue otro factor que inclinó la balanza para que las operaciones militares se llevasen a cabo. El adelantamiento de la fecha de ocupación alteró los planes militares que afectaron a la estrategia nacional, desde el preaviso que deberían tener las tropas, hasta las posibilidades de defensa posterior. De haberse respetado la planificación dispuesta por la comisión de trabajo, nuestras fuerzas armadas hubiesen contado con nuevo equipamiento militar y las fuerzas enemigas carecerían de sus buques de superficie. La ejecución de la operación Rosario se realizó de manera exitosa, sin bajas enemigas, debido al pormenorizado estudio de los diferentes aspectos que formaban parte de las acciones militares. Mientras que la operación de recuperación de las islas Georgias no tuvo el detalle en la planificación, sumado a no contar con los medios humanos y materiales adecuados. Consecuencia de esa impericia, hubo 3 muertes y una decena de heridos. Luego de la rendición de los británicos, las fuerzas argentinas mostraron algunas desavenencias que luego tendrían un rol preponderante en el transcurso y desenlace de la guerra. La acción presentada como conjunta, fue tan solo una acción concurrente donde las fuerzas armadas aportaron medios y realizaron la operación de manera simultánea, ya que no existían procedimientos ni doctrina conjunta. La decisión militar de recuperar las islas Malvinas y Georgias fue enteramente política. El pensamiento de Clausewitz de que la guerra es la continuidad de la política por otros medios, es corroborada por las acciones llevadas a cabo por las autoridades políticas argentinas de solucionar un problema político mediante la ejecución de las operaciones militares. Sin la decisión de la estrategia nacional, el factor militar nunca hubiese sido empleado, ya que su empleo es voluntad irreductible de quienes llevan a cabo la política de un estado.

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