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» La Nacion
Fecha: 04/04/2026 15:23
En la televisión, el cine y las novelas populares, el contenido sexual es más abundante que nunca; ¿Qué pasa cuando nuestras pantallas son más ardientes que nuestros dormitorios? - 13 minutos de lectura' Victoria Park descubrió Más que rivales de la manera más inocente. TikTok le mostró un video con figuritas de Calico Critters vestidas con diminutas camisetas de hockey y hablando de ir a la cabaña. Seis episodios después, dedicó toda su sesión de terapia a hablar de la serie. No puedo deshacerme de esta sensación, dijo Park, una cantautora de 26 años de Chicago que actúa con el nombre artÃstico de Pictoria Vark. Hay un vacÃo que no sabÃa que existÃa. Es un anhelo. Anhelo esos momentos profundos de conexión. Más que rivales es una serie canadiense sobre dos jugadores profesionales de hockey que empiezan a tener sexo, tienen más sexo y luego se enamoran, todo mientras niegan sus sentimientos ante sus familias, sus compañeros de equipo y a sà mismos. Ahora el público anhela ese anhelo. Anhelan, suspiran y se devoran episodios sin parar. Ahora es la serie de ficción más vista que HBO haya adquirido jamás. Más que rivales llegó en un momento en el que se dice que la gente tiene menos sexo que nunca. Salimos menos, pedimos más comida a domicilio y nos quedamos dormidos mirando la luz azul de nuestros teléfonos. El fármaco de moda es Ozempic, que reduce el apetito en más de un sentido. El incel, o célibe involuntario, se ha convertido en un grupo de identidad masculina tan definitoria que ahora sirve de modelo para describir a cualquier tipo de persona. Sin embargo, estamos viviendo un renacimiento de la obscenidad, dijo Caroline Spiegel, fundadora de la aplicación de audio erótica Quinn. Los contenidos románticos se vuelven más atractivos en tiempos como estos. Si no estás teniendo sexo, si no estás en pareja, estás anhelando. El deseo se intensifica. La versión de Cumbres borrascosas, dirigida por Emerald Fennell, se siente como una ficción erótica de Brontë, con un vestido de látex para Cathy y algunas escenas de chuparse los dedos para Heathcliff. Las esposas cazadoras, que lideró las listas de Netflix durante un tiempo el año pasado, levantó las sábanas de una escena social conservadora para revelar un hervidero de deseo sáfico reprimido. Durante la última gira de la estrella del pop Sabrina Carpenter, los fans llenaron estadios para verla simular actos sexuales sobre el escenario cada noche. Nuestra obscenidad es personalizada, automatizada, a la carta: se puede entrenar a un novio de inteligencia artificial en ChatGPT, la experiencia de novia se puede pedir en OnlyFans. Interés por el anhelo masculino En un momento en que el sexo en el mundo real parece estar en declive, pero la obscenidad está al alcance de la mano, el material erótico puede adquirir una importancia casi totémica. Lo que nos excita puede volverse más personal y especÃfico. Park se identifica como bisexual y ha notado una tendencia deprimente en sus relaciones heterosexuales con los hombres, como dice ella. Están tan desconectados de sus propios deseos, dijo. No tienen ni idea de lo que realmente quieren. Más que rivales la impactó tanto porque es más que una simple obscenidad, dijo. La profundidad emocional del vÃnculo entre los personajes la hizo anhelar una forma de deseo masculino que no experimenta de primera mano. Es una sensación que muchas mujeres parecen compartir. Es interesante que muchas de las cosas que ahora resultan sexy para las mujeres heterosexuales no involucran a hombres heterosexuales, dijo Dorothy Fortenberry, guionista que trabajó en la adaptación de El cuento de la criada. Mencionó una escena de A cuatro patas, la novela de Miranda July de 2024, que sigue a su narradora bisexual cuando sale de su matrimonio (con un hombre) y se encapricha sexualmente (con otro hombre), solo para terminar teniendo sexo con una mujer mientras anhelan mutuamente la idea de un hombre ausente y caliente, destacó. En esta vida de fantasÃa, hablamos de hombres, pensamos en hombres, mantenemos conceptualmente a los hombres. ¿Pero el hombre está en la habitación contigo en este momento? No. En el romance de hockey, lo mostramos como una persona gay. En la audioerótica, lo hacemos desaparecer. Y en la fantasÃa romántica, el género que ha dominado el mundo editorial al inyectar tropos románticos en mundos de magos y reinos de hadas, lo despreciamos, consideró Fortenberry sobre el hombre heterosexual norteamericano. Mientras escribe escenas de sexo para sus propios guiones, Fortenberry intenta descifrar cómo reunir a hombres y mujeres heterosexuales de una manera que resulte verosÃmil. OlvÃdate de meterte en la cama. No creo que esas personas quieran estar en la misma habitación, dijo. Durante mucho tiempo, los detractores han acusado a las novelas románticas de fomentar expectativas poco realistas entre las mujeres, pero ahora las fantasÃas del género son cada vez más irreales. El romance siempre ha tenido que ver con el escapismo, dijo Leah Koch, copropietaria de The Ripped Bodice, una librerÃa de Brooklyn enfocada en novelas románticas. Para sus lectoras, el romance pintoresco sobre abrir una tienda de magdalenas en un pueblo pequeño ya no es lo suficientemente escapista. Quieren ir a otro planeta. Cuando la obscenidad es tan abundante y está tan personalizada según los gustos de cada uno, no necesariamente se produce una relación fÃsica con una persona real y autónoma. Me sorprendió un poco, francamente, hasta qué punto la ficción de fans sobre Harry Styles y Justin Bieber ha moldeado los gustos sexuales de los jóvenes, dijo Carter Sherman, autora de The Second Coming: Sex and the Next Generations Fight Over Its Future (La segunda venida: el sexo y la batalla de la próxima generación por su futuro, todavÃa no está disponible en español) que examina la vida sexual de la Generación Z. Crear y consumir escenarios sexuales idealizados desde una edad temprana, puede hacer que anheles cosas que no existen en la vida real. Y entonces puedes intentar llenar ese anhelo con representaciones del sexo, en lugar del sexo real o la conexión en sÃ. Exhibiciones públicas Si parece que la obscenidad está en todos lados, quizá sea en parte porque su consumo se ha vuelto tan público. El galán de las antiguas portadas de novelas románticas, con el pecho aceitado y el cabello al viento, ha sido remplazado por una figura de caricatura aparentemente no sexualizada que puede acompañarte a casi cualquier parte. Quinn, que ofrece audioerótica narrada por aficionados y famosos, publica videos de TikTok de mujeres escuchando susurros y gemidos en sus auriculares mientras hacen compras en la sección de verduras o viajan en un Uber. Si miras por encima del hombro de la mujer sentada a tu lado en el avión, leyendo un libro con una portada de caricatura aparentemente banal, quizá encuentres la frase más subida de tono que hayas leÃdo. Si le pides prestado un audÃfono, podrÃas escuchar a un par de galanes famosos interpretando a prÃncipes feéricos enamorados. SÃguela en TikTok y podrás verla reaccionar en tiempo real compartiendo sus deseos con todo el mundo, quizá, excepto con una pareja de la vida real. Tyler McCall, autora romántica que ha escrito guiones para Quinn, dijo que cuando leÃa fanfic erótico de Harry Potter en su juventud, era algo que se hacÃa en privado, en secreto, dijo. Ahora veo a la gente abrazar plenamente la obscenidad que está leyendo, con su nombre oficial y su rostro completo en internet. Incluso polÃticos astutos aprovechan ahora el poder de la obscenidad para sus mensajes. Recientemente, la estrella de Más que rivales Hudson Williams le regaló al primer ministro de Canadá, Mark Carney, una ya famosa chaqueta de la serie. Esto es poder blando, dijo Carney al ponérsela. Cuando Zohran Mamdani se dirigió a los neoyorquinos atrapados por la nieve recientemente, antes de una tormenta, les recomendó que vieran Más que rivales en la Biblioteca Pública de Nueva York. Cada dÃa parece que nuestras vidas eróticas y polÃticas se entrelazan más, a medida que las energÃas libidinales en pugna de un paÃs se reorientan hacia la guerra cultural. El estado de Utah prohibió las novelas románticas superventas de Sarah J. Maas en las bibliotecas escolares por su contenido sexual. A principios de este año, manifestantes en Minnesota sostenÃan carteles con mensajes como el único ICE que me gusta es el hielo en el que patinan mis dos novios gay de hockey, mientras que partidarios de ICE difundieron portadas ficticias de novelas románticas generadas con inteligencia artificial que imaginan a mujeres liberales seducidas por agentes enmascarados. Una se titula Detenida por el deseo. ¿Para quién es todo esto? Al reclutar a actores famosos para poner voz a sus picantes relatos entre ellos Andrew Scott, el hot priest de Fleabag, y Christopher Briney, el eterno enamorado de The Summer I Turned Pretty Quinn posiciona su erotismo como entretenimiento mainstream. Si el género romántico consiste en reunir a dos personas, publicar un video de reacción a un clip erótico es como convertirte en la protagonista femenina. AsÃ, fans de Cumbres borrascosas se graban a sà mismos colocando rostros delante del cartel de la pelÃcula con la precisión suficiente para que parezca que Jacob Elordi las mira a los ojos a ellas y no a Margot Robbie. Pero la verdadera relación que enciende este tipo de contenido es la que se establece entre la creadora de TikTok y su público. Incluso mientras escucha a un hombre alcanzar el clÃmax o se imagina en su lugar de deseo, está creando contenido para beneficio de otras mujeres. Hay una solidaridad que surge entre las mujeres que leen novelas románticas, dijo Nikki Payne, autora de novelas románticas y antropóloga. Aferrarse a un libro puede suscitar una conversación sobre un tema que antes era privado o tabú, añadió: Puedes decir: Oye, eso fue gaslighting. Eso me pasó a mÃ. ¿Tengo praise kink (fetiche de alabanza)? Empiezas a aprender sobre ti misma. Una dinámica similar se desarrolla en el drama Morir de placer, protagonizado por Michelle Williams en el papel de Molly, una mujer sexualmente reprimida que recibe un diagnóstico de cáncer terminal, deja a su marido y jura tener un orgasmo con otra persona antes de morir. Aunque en la serie Molly se enreda con nuevas parejas masculinas, su relación central es con su mejor amiga, Nikki (Jenny Slate), quien la ayuda a planear sus experimentos sexuales y se acurruca con ella después. La serie se basa en un podcast de la vida real en el que dos amigas compartÃan cada detalle Ãntimo con su audiencia. Elizabeth Meriwether, creadora de la serie, dijo que se propuso escribir y coreografiar escenas Ãntimas tan sexy, que transformaran a los personajes y impulsaran la trama. SentÃa que muchas escenas sexuales en comedias, últimamente, huÃan activamente del placer real de permitir que los personajes realmente lo disfruten y que resulte genuinamente excitante, dijo. Aunque la incidencia de las escenas de sexo en el cine ha disminuido desde los años 90, la televisión tomó el relevo, extendiendo el universo erótico de HBO a todo el panorama de las plataformas de transmisión en continuo. Después de las escenas de violación e incesto de Juego de tronos, la esclavitud sexual de los robots de Westworld, las depravaciones cómicas de Succession y los castigos del juego de poder de Industry, puede parecer que algunas series juegan a superarse unas a otras, mostrando sexo menos por placer que por provocar impacto, risas o el alcance orgánico que generan los debates en redes sociales. Los que dicen basta Con todo el erotismo en Kindle, todo el porno en Pornhub y todo el sexo en HBO, algunos jóvenes dicen que ya han tenido suficiente. En 2023, la Universidad de California Los Angeles (UCLA) publicó un estudio sobre las actitudes sexuales de los adolescentes de entre 13 y 24 años y encontró una división en torno a las representaciones de sexo y romance en la pantalla. Casi la mitad de los participantes dijeron que las escenas de sexo no son necesarias para la trama de una pelÃcula o serie, y muchos pidieron más situaciones no románticas y personajes asexuados. Jourdan, una creadora cristiana de TikTok, de 32 años, que publica contenido antipornográfico bajo el alias @thatsnotlove y no utiliza su apellido en internet, se volvió viral en 2023 después de publicar un video sobre cómo ella y su marido idearon una estrategia para taparse los ojos durante las escenas de sexo de Oppenheimer, la pelÃcula de Christopher Nolan de 2023, como si fueran el acontecimiento más nuclear de la pelÃcula. Jourdan dijo que, aunque antes sus videos contra lo que llama contenido de estilo libidinoso provocaban acusaciones de que era una mojigata, en los últimos años su audiencia creció. Tienen conversaciones mucho más serias sobre el consentimiento, comentó, acerca de su público de TikTok. Son conscientes de que se les cosifica en internet y de cómo se les pone en situaciones incómodas. Están cuestionando la intención de todo este contenido sexual en todos nuestros medios. La crÃtica de cine Jourdain Searles experimentó esa resistencia de primera mano cuando se sentó delante de una pelÃcula con su hermana menor y luego vio cómo su hermana adelantaba la escena de sexo. Me hace sentir como una rarita, con cuernos, dijo Searles, de 33 años, quien ha escrito sobre cómo fue descubriendo su propia identidad sexual mientras veÃa pelÃculas como Lazos ardientes y La secretaria. Fue viendo escenas de sexo que descubrà qué me gustaba y qué querÃa, continuó. Y era una pelÃcula, asà que no me pasó nada. Ahora puede sentirse demasiado que la pelÃcula está sucediendo. Tras las revelaciones del #MeToo incluidos los abusos sexuales y el acoso a actrices que a veces se manifestaba en los propios films , las escenas de sexo pueden sentirse como un momento arriesgado, sobre todo porque muchas pelÃculas y series explÃcitas han intentado recrear las dinámicas sexuales degradantes y traumáticas que dominan las noticias. Como dijo Fortenberry: Quizá sea como comer pollo después de ver un video de una granja industrial. Todo esto ha originado una especie de escepticismo generalizado hacia los medios sexuales. ¿Los creadores de podcast realmente están fascinados con el romance gay de hockey o simplemente suspiran por atención? ¿La serie de televisión de prestigio refleja la áspera realidad de las relaciones sexuales modernas o solo intenta dar asco? ¿La caricaturesca insinuación sexual de Carpenter remite a alguna experiencia real de placer humano? ¿Es el nuevo single de Hilary Duff performativo en su excitación? Asà que vemos sexo, lo escuchamos, lo leemos, y luego hablamos y hablamos y hablamos. Como lo expresó Searles: De algún modo, el discurso se ha interpuesto en la experiencia. Últimas Noticias Ahora para comentar debés tener Acceso Digital. Iniciar sesión o suscribite
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