04/04/2026 19:14
04/04/2026 19:14
04/04/2026 19:09
04/04/2026 19:09
04/04/2026 19:09
04/04/2026 19:09
04/04/2026 19:03
04/04/2026 19:02
04/04/2026 19:02
04/04/2026 19:02
Parana » Regionlitoral
Fecha: 04/04/2026 15:18
Mitos y Leyendas de Misiones: El Caá Porá El Kaa-Porá Espíritu y guardián de la selva, custodio de los árboles sagrados asusta y persigue a los cazadores sin piedad, en ocasiones devora a sus víctimas. Su aparición tiene varias manifestaciones, puede ser como humano o animal. Kaa-porá disimula su verdadera esencia tomando forma de ramas de árbol de particular fisonomía, distinta a cualquier especie. Se muestra a muy pocos hombres, tan sólo a aquellos que ganaron su amistad por la vía del amor al bosque y el cariño a los animales. Estos privilegiados guardan el más absoluto secreto de sus relaciones con Kaa-porá; se los reconoce por su serenidad y parquedad en la cacería y por el especial cuidado con que apartan las ramas que les cierran el paso, en vez de romperlas o cortarlas. El cazador que no mata sino los animales necesarios a su alimento encuentra la protección espontánea de este genio de la selva. Kaa-porá le facilita la obtención de las mejores presas. Pero infeliz del depredador de árboles o del que se complace en la inútil muerte de los animales. Kaa-porá le hará sentir su acción protectora saliendo al paso de los perros cazadores, que chillarán como si hubieran recibido golpes, quedando tullidos para siempre. El talador inconsciente de los árboles quedará sordo por el fragoroso ruido de los golpes de su propia hacha. Algunos dicen que Kaa-porá devora los animales cazados que no logra hallar el victimario. Se tiene por verdad que éste duende de los bosques los recoge llevándolos al cementerio de los animales que nadie logrará nunca descubrir. Kaa-porá es implacable en su castigo justiciero y a la vez es genio amable que juega en los claros del bosque con mariposas multicolores. Salva de la muerte a los pequeños animales que han perdido a su madre por obra de algún cazador desalmado. Defiende los nidos de la furia de los vientos tormentosos, impide que se sequen los manantiales que alimentan a los arroyos donde sacian su sed por igual animales y plantas; gracias a ello es eterna la vida de la selva y los ríos pueden renovar sin tregua el caudal burbujeante de sus aguas. Muchas veces, los mensú de los obrajes se han topado con él, aprendiendo de esta suerte a respetar la vida vegetal que proporciona maderas útiles al hombre y refugio a los animales. Este duende protector de la floresta, es cíclope, su único ojo en la frente irradia luz en la noche. Su aspecto es de planta carnívora, los escasos dientes de su boca bastan para indicar la agresividad de su espíritu justiciero para lograr el equilibrio de la naturaleza en que se desarrolla la vida. Fuente: LEYENDAS DEL PARAGUAY. MITOLOGÍA GUARANÍ. Por TOMÁS L. MICÓ. Imprenta Salesiana. Asunción - Paraguay 199
Ver noticia original