04/04/2026 17:57
04/04/2026 17:57
04/04/2026 17:57
04/04/2026 17:57
04/04/2026 17:53
04/04/2026 17:53
04/04/2026 17:53
04/04/2026 17:53
04/04/2026 17:53
04/04/2026 17:52
» La Nacion
Fecha: 04/04/2026 14:23
Masih Alinejad: El objetivo de EE.UU. tiene que ser la liberación de Irán y no su destrucción Lo primero que salta a la vista cuando se mira de frente a Masih Alinejad es una enorme cabellera de rulos desorganizados que dan a esta mujer iraní una imagen moderna y descontracturada. Pero, lejos de una cuestión de estilo, esa cabellera simboliza la lucha que esta periodista y activista lleva hace más de 20 años por los derechos de su pueblo. En particular, por los derechos de las mujeres iraníes obligadas a cubrirse la cabeza y no exponer siquiera un mechón de cabello en público, bajo la amenaza de ser apresadas, torturadas e incluso asesinadas, como ocurrió con Mahsa Amini en 2022, una joven kurda de 22 años que fue golpeada hasta perder la vida por tener presuntamente mal colocado el hiyab. Su muerte desató protestas en todo el país, que se conocieron como el movimiento Women, Life, Freedom. Los gobiernos autoritarios pueden parecer fuertes, pero internamente son frágiles. Sobreviven a través de la censura y la violencia Masih Alinejad se ha transformado en una referente ineludible de la lucha por la libertad en Irán. Aparece en los medios más importantes de Occidente, más aún desde el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, que el 28 de febrero inició la guerra en Medio Oriente. Invitada frecuente a presentar sus ideas en foros internacionales, en enero habló ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, donde denunció a los representantes de su país, presentes en la sala. Y ha tenido múltiples contactos directos con lideres europeos, tales como Emmanuel Macron de Francia con quien se ha reunido en dos oportunidades. Desde el inicio de la guerra, ha estado en contra de los ataques a infraestructura iraní que pudieran afectar la vida de los ciudadanos, pero ahora la preocupa que un final abrupto de la guerra acabe dando un aval al gobierno islámico de su país. Si terminar esta guerra significa legitimar un gobierno que ha estado en guerra contra su propio pueblo por décadas, es una terrible noticia para nosotros. Los iraníes no necesitan que el mundo cierre un nuevo acuerdo con sus opresores, dice, en una videoconferencia con este diario. Fue nombrada Mujer del Año por la revista Time en 2023 y este año ganó el premio al coraje del Geneva Summit for Human Rights and Democracy, una coalición de 25 ONGs dedicada a la situación de los derechos humanos en el mundo. Tanta notoriedad no cayó bien en el gobierno de Irán, que intentó asesinarla en tres oportunidades. Alinejad debió mudarse decenas de veces en los últimos años por orden de los agentes del FBI que la cuidan y que han desbaratado varios planes para acabar con su vida. A fines del año último, un juez americano sentenció a tres mercenarios rusos a 25 años de prisión por intento de asesinato. Ella ha dicho que vivir amenazada es una pesadilla y también una insignia de honor. Alinejad comenzó su carrera periodística en Irán a los 20 años, como cronista parlamentaria. Sus investigaciones y denuncias de corrupción en el gobierno la dejaron fuera de los medios para los que trabajaba. En 2009 debió exiliarse, ante el riesgo de ser apresada por sus posiciones políticas. Este régimen no es solo una amenaza para la gente de Irán, sino también para Europa y para la seguridad global; exporta terrorismo Su familia continúa en Irán y padece las consecuencias del activismo que ella realiza en Occidente. Su hermano fue encarcelado durante dos años, un método de presión para intentar callarla. Hoy no tiene forma de comunicarse con ellos por la inhabilitación de los servicios de internet en Irán. Ni siquiera se si están vivos, cuenta. Alinejad dice que, así como no cesan en su activismo mujeres que han quedado ciegas por las balas de la represión gubernamental o que han perdido a sus hijos en las recientes protestas, ella no resignará la oportunidad que tiene de amplificar las voces de millones de mujeres que viven sojuzgadas por el régimen de los ayatollahs. Entre sus iniciativas más destacadas está el sitio web My Stealthy Freedom (Mi Libertad Sigilosa), donde cientos de miles de mujeres iraníes postean fotos sin el hiyab, en protesta por el control que se ejerce sobre sus atuendos y sus conciencias. Es la campaña de desobediencia civil más grande en la historia de Irán. Ha conseguido más de un millón de seguidoras iraníes y concitado el interés de medios en todo el mundo. Alinejad desafía a los líderes de Occidente que no se posicionan en contra del régimen iraní en el conflicto actual. Recientemente denostó en Madrid, ante legisladores españoles, al presidente Pedro Sanchez por encolumnarse con lo que ella define como los asesinos y terroristas que gobiernan su país. Ahora observa con temor la posibilidad de que el presidente Donald Trump confirme en los hechos sus declaraciones de dar por terminada la guerra en las próximas semanas, pese a no haber alcanzado un cambio de régimen en su país. Eso podría dejar en una posición de máxima vulnerabilidad a toda la oposición iraní frente a las venganzas de la Guardia Revolucionaria, dice. Alinejad reclama a los Estados Unidos que termine su tarea de liberar a Irán, pero también advierte contra el bombardeo de objetivos civiles como las centrales eléctricas. Le pido que siga con el objetivo de liberar a Irán, no de destruirlo. -Entiendo que las últimas declaraciones de Trump sobre terminar unilateralmente las acciones militares en la región la tienen preocupada. -Si terminar esta guerra significa legitimar un gobierno que ha estado en guerra contra su propio pueblo por décadas, esto es una terrible noticia para nosotros. Los iraníes no necesitan que el mundo cierre un nuevo acuerdo con sus opresores. Lo que necesitan es no ser abandonados a su suerte. La paz sin la libertad solo augura más represión y muerte. Esto no es paz, es abandono. Y seamos claros. Abandonar la presión sobre este gobierno es entregarle una victoria a aquellos que han estados sojuzgando a su propio pueblo durante 45 años. -El problema es que la guerra es muy impopular en los Estados Unidos y eso evidentemente debe pesar en el presidente Trump. -Mire, yo escucho en Estados Unidos a mucha gente que dice que Irán no era una amenaza para los estadounidenses. ¿De veras se puede pensar eso? Ali Khamenei había prometido matar al presidente de los Estados Unidos y atacar bases en toda la región. ¿Realmente crees que puede haber seguridad en el mundo con un Irán fuerte y armado? Negociar con la república islámica y llegar a algún acuerdo no va a ayudar al pueblo de Irán ni ayudará al pueblo de los Estados Unidos. Este no es un régimen que se puede reformar. No hay nadie en la república islámica que entienda el lenguaje de la diplomacia. Solo entienden el lenguaje de la fuerza. Y no es que no tuvieron tiempo para negociar. Nunca les interesó. Cuando la gente se enteró de la muerte de Khamenei salió a las calles a festejar, pese a saber que podía ser arrestada -¿Su preocupación radica en las posibles venganzas para con la gente de Irán que no tiene cómo defenderse? - Asi es. Estados Unidos tiene que escuchar la voz de los iraníes y tiene que terminar la tarea que comenzó. El gobierno de Irán sabe cómo ganar tiempo. Los guardias revolucionarios y su maquinaria de terror se reconstruirán y volverán a ser una enorme amenaza para el mundo. Además se vengarán de los iraníes, de la gente del Medio Oriente y de los ciudadanos estadounidenses. Un Irán que persista en este camino será una amenaza eterna para los Estados Unidos. Eso no se puede permitir. La historia los está mirando. Esto es por un Medio Oriente pacífico y por la seguridad global. -Si bien aboga por mantener la presión militar sobre Irán, se ha manifestado contraria a las amenazas de Trump sobre bombardeos a la infraestructura civil. -Considero que es mi deber moral advertir contra la posibilidad de un bombardeo que deje a mi país en la oscuridad, lo que pondría en peligro a millones de mis compatriotas, obligando a cerrar hospitales y sistemas de provisión de agua potable. Dejar a los iraníes luchando por su supervivencia los debilitaría y reduciría las chances de que los iraníes puedan organizarse para luchar contra el régimen. Lo que tiene que hacer Estados Unidos es atacar sin piedad la infraestructura militar, los centros de comando de los Guardias Revolucionarios y el aparato criminal de seguridad de Irán. El objetivo tiene que ser la liberación de Irán y no su destrucción. -¿Cómo evalúa la situación del régimen islámico luego de todos estas semanas de guerra? -Los régimenes autoritarios pueden parecer fuertes desde afuera, pero internamente son frágiles. La república islámica esta sobreviviendo a través del miedo, la censura y la violencia. Hemos visto en enero cómo usaron sus armas para masacrar a miles de personas. Pero un gobierno que necesita asesinar a sus mujeres y dispararles en los ojos por mostrar su cabellera es un gobierno que está aterrorizado por esas mujeres. Un gobierno que ejecuta a los hombres por demandar libertad está atemorizado de su propia gente. -Los ejércitos paramilitares que financia Irán también se ven muy reducidos. -Efectivamente. El sistema está muy debilitado. Los proxies como Hamas y Hezbollah están destruidos y Siria ya no está bajo su control. El gobierno no tiene legitimidad en el país. La cuestión no es si va a caer, sino cuándo ocurrirá y cuántas vidas más se deberán sacrificar antes de que ello ocurra. -Usted ha dicho que para Irán este es un momento similar al de la caída del Muro de Berlín para Europa. -Creo que este el momento Muro de Berlín para los iraníes. Y Occidente tiene que tomar una posición y crear una coalición para ayudar a los iraníes para que podamos tener una transición de esta dictadura a una democracia secular. Este régimen no es solo una amenaza para la gente de Irán. Es una amenaza para Europa y para la seguridad global. Pararse del lado de la gente de Irán para terminar con este régimen terrorista no es un acto de caridad o generosidad. Es el deber de los países democráticos de proteger su propia seguridad nacional. -Es interesante la analogía con el Muro de Berlín. -Muchas veces les recuerdo a los líderes europeos su propia historia. Saben muy bien lo que es caer bajo la dictadura y lo que cuesta salir de allí. Cuando cayó el Muro no solo cambió Alemania. Se reconstituyó toda Europa y también el mundo. La caída del Muro de Berlín iraní cambiaría la faz del Medio Oriente y reduciría la amenaza terrorista en toda la región. La república islámica es el mayor sponsor de terrorismo en el mundo. Su influencia alcanza mucho mas allá de sus fronteras. Por eso, cuando estoy en Europa les recuerdo a los lideres su responsabilidad histórica. Pararse ante los dictadores y proteger los valores de la democracia y la seguridad de largo plazo. -Usted celebró los asesinatos de la cúpula del poder iraní, incluyendo al líder Ali Khamenei. -Así es. Y pedí que a nadie se le ocurra llorar por la muerte de un terrorista. Porque la muerte de un terrorista no es una tragedia, sino un signo de justicia. Ningún americano lloró la muerte de Osama Bin Laden y nadie debería llorar la muerte de estos asesinos. En lo personal, es un hombre que intentó asesinarme en tres oportunidades, así que para mi fue un momento celebratorio. -¿Le preocupa la penetración de ideologías afines al régimen islámico en Europa? -Desde ya que sí. En realidad, esa es mi lucha. Las ideologías extremistas deben ser una preocupación para todos los que defendemos la democracia. La república islámica es como ISIS o los talibanes. Quieren expandir su ideología por el mundo. Quiero ser clara. Si el mundo libre no se solidariza con las mujeres de Irán y de Afganistán, que estan luchando contra estas dictaduras, esta ideología no va a quedar circunscripta a estos países. Lo que sucede en Kabul o en Teherán va a ser exportado a través de milicias, propaganda, terrorismo y redes de intimidación. Esto es como un cáncer. Si no se lo enfrenta, se esparce e infecta al resto del cuerpo. -Esto seguramente le acarrea acusaciones de promover la islamofobia. -Algunas personas en Occidente nos acusan de ser islamofóbicos cuando hablamos de estas amenazas. Pero la fobia significa un temor irracional y nuestros miedos de los talibanes y los ayatollahs de Irán son perfectamente racionales. Son miedos basados en nuestra experiencia. Hemos vivido con estos regímenes. Hemos visto a nuestros amigos ejecutados, nuestras hermanas torturadas y nuestras hijas forzadas a utilizar el velo. Cuando, como mujeres, advertimos sobre el islamismo, no estamos difundiendo odio. Estamos compartiendo lecciones aprendidas por la fuerza. Y por eso, pararse del lado de estas mujeres en Irán y Afganistán no es solo solidaridad. Es un acto en defensa de las libertades en todos lados. -¿Cree que Europa es consciente de estos problemas? -En Europa he visto actitudes que me alentaron. Hay un lenguaje más severo en relación a la república islámica. Eso muestra que las instituciones europeas comienzan a comprender la naturaleza real del problema y el coraje del pueblo iraní. Pero a su vez me siguen frustrando algunos lideres europeos, como Pedro Sánchez, que no se paran del lado correcto de la historia y siguen dando la mano a un régimen barbárico. Los derechos humanos no son negociables. Cuando lideres democráticos mantienen silencio ante el sufrimiento de los iraníes, refuerzan la propaganda del régimen y la represión. Los guardias revolucionarios son una organización terrorista y a los europeos les costó llegar a esa conclusión. Financian milicias, oprimen y exportan sus redes de terror. Y demorar una respuesta fuerte a esto tiene consecuencias graves. Cada año mas gente muere en Irán y mas allá de sus fronteras. -Por último, ¿cómo ve a la gente de Irán, que usted conoce tan bien. - En este momento la gente de Irán tiene una combinación de dolor, preocupación y esperanza. Esperanza porque Estados Unidos finalmente tomó acción contra sus asesinos, en vez de seguir con condenas vacías. Y preocupación por que no se vayan antes de terminar la tarea. Y a su vez están exhaustos. Imagínese vivir bajo arrestos masivos, vigilancia y apagones. Pero incluso ahora hay un espíritu de resistencia. Cuando la gente se enteró de la muerte de Alí Khamenei salió a la calle a festejar, pese a saber que podrían ser arrestados. Niñas y jóvenes llenan mi sitio con mensajes de que ya no tienen miedo. UNA VOZ POR LAS MUJERES IRANÍES PERFIL. Masij Alinejad Masih Alinejad nació en la aldea de Ghomi Kola, Irán, el 16 de septiembre de 1976. Vive en Estados Unidos. Periodista de profesión, adquirió notoriedad global como activista y defensora de los derechos de las mujeres iraníes, sometidas a las estrictas leyes del régimen islámico Fue nombrada Mujer del Año por la revista Time en 2023 y, entre otras distinciones, ganó el premio al coraje del Geneva Summit for Human Rights and Democracy, una coalición de 25 ONGs dedicada a los derechos humanos en el mundo Entre otros libros, ha publicado El viento en mi cara. Mi lucha por la libertad del Irán moderno Ha tenido múltiples contactos directos con líderes europeos, tales como el presidente francés Emmanuel Macron Creó el sitio web My Stealthy Freedom (Mi libertad sigilosa) en el que cientos de miles de mujeres iraníes postean fotos sin el hiyab, en protesta contra el régimen. Tiene más de un millón de seguidoras iraníes
Ver noticia original