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  • Cobra US$1200 por hora, la buscan las estrellas de Estados Unidos y creó un imperio

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    Fecha: 04/04/2026 06:42

    Los divorcios la han hecho famosa y multimillonaria. La aclaración necesaria: los divorcios ajenos. Muchos dicen que es lo único que ha arruinado a más personas en Hollywood que la droga. Laura Wasser es la abogada especialista en divorcios más reconocida y más temida de Estados Unidos. Tiene 57 años y hace más de dos décadas que cada pareja rota de celebridades la cuenta a ella como representante legal de una de las partes. Los divorcios no siempre son malos ni arruinan económicamente a las personas. Eso parece sostener, demostrar, la vida y la fortuna de Laura Wasser, la abogada más buscada por las estrellas cuando una pareja se rompe. Fue la abogada de Angelina Jolie en el divorcio con Billy Bob Thornton. Tiempo después también la representó cuando se separó de Brad Pitt (aunque en esa ocasión, Jolie terminó cambiando de abogado para destrabar un litigio que llevó casi ocho años). Otra que la contrató dos veces fue Kim Kardashian: con su primer marido y con Kanye West. Una enumeración no exhaustiva de sus clientes: Ashton Kutcher (en la separación con Demi Moore), Ryan Reynolds (con Scarlett Johansson), Nicole Kidman (con Tom Cruise), Jennifer Garner (con Ben Affleck), Melanie Griffith (con Antonio Banderas). También representó a Miley Cyrus, Christina Aguilera, Mariah Carey, Britney Spears, Ariana Grande y a Johnny Depp en su larguísimo y complejo conflicto con Amber Heard. Esta semana volvió a ser parte de la conversación pública porque representa a Luka Doncic, la estrella eslovena de Los Angeles Lakers en su divorcio y en una cruenta disputa por la tenencia de los hijos. La experiencia de Wasser le indica que su cliente está complicado para obtener su deseo (que los chicos se queden en Los Ángeles y que la ex pareja no se lleve decenas y decenas de misiones de dólares) por lo que intenta cambiar de jurisdicción y mudar la discusión legal a Eslovenia, para que sea decidido bajo las reglas de ese país y con el paragua protector de la fama inconmensurable de Luka en su tierra. Laura Wasser entiende las reglas del juego y los secretos de la celebridad, por eso congenia de inmediato con sus clientes. También conoce las reglas del ambiente y sus secretos. Y suele utilizarlos a favor más allá de su capacidad de negociación y de sus saberes jurídicos. Se dice que tiene línea directa con el sitio TMZ, la mayor web de chimentos de Hollywood, al que le asegura jugosos rumores y anticipos. TMZ consigue exclusivas, mientras Laura instala una imagen negativa de la contraparte o modifica la opinión sobre su cliente. Es amiga de paparazzis y periodistas. Muchas veces ha negociado la exclusiva sobre otro caso que involucra a celebridades para tapar el que viene ocupando a la prensa y de esa manera poder trabajar tranquila sin la presión mediática. Laura suele decir que su trabajo consiste en hacer todo lo necesario para arribar a un acuerdo. Pero a esa frase le falta un agregado: ella hace todo lo necesario para llegar a un acuerdo muy beneficioso para su representado. En una conversación con el New Yorker contó que al principio sus representados eran hombres. Asegura que ahora es 50 y 50. Aclara que habitualmente, ella y su estudio, representan al proveedor de la pareja, al que genera el dinero. Sus tarifas están entre las más caras de California. Un pago fijo de 30.000 dólares para empezar y 1.200 dólares por hora, más un generoso porcentaje de lo obtenido. Así y todo, son muchos los que afirman que contratarla es un gran negocio. Tengo fama de ser un pitbull, pero en realidad solo me enfoco en conseguir resultados. No me siento a gusto cuando el objetivo es arruinar a la otra persona, declaró. Jura que rechaza los casos en los que un cónyuge la contrata con la intención (o el deseo) de destrozar a su ex pareja. Los tabloides la bautizaron la Disso Queen (La Reina de la Disolución) jugando con el término Disco Queen. El físico trabajado, prendas exclusivas, zapatos Louboutin, los accesorios más deseados, la sonrisa perpetua, un caminar elegante y seductor. Su imagen es impactante, derrocha seguridad y una fingida docilidad, una amabilidad que puede desaparecer en cualquier momento y que, no por casualidad, se esfuma cuando comienzan las negociaciones por bienes o por el dinero. Si ella está siempre cuando finaliza un matrimonio de ricos y famosos, no se debe olvidar que también está presente antes de la boda. No hay casamiento de millonarios que antes no tenga un prenup (un acuerdo prenupcial) diseñado por Laura. Como si fuera un requisito básico, un elemento del kit básico de boda: vestido de novia, iglesia, gran salón para la fiesta y prenup de Laura Wasser. Tanto es así que el modelo madre de su prenup ya es una especie de leyenda en Hollywood y hasta fue parodiado en El Amor Cuesta Caro, una película de los Hermanos Coen sobre abogados divorcistas. Kim Kardashian, cliente de Laura en dos divorcios, se inspiró en ella para su papel de la serie All´s Fair. El personaje de la abogada de Historia de un Matrimonio que le dio a Laura Dern un Oscar a la mejor actriz también se basó en Laura Wasser. Creó un sitio web para divorcios veloces y no problemáticos (también escribió un libro con consejos maritales y de cómo conducirse ante un divorcio que se convirtió en best seller). Sostiene que uno de los problemas en la disolución legal de los vínculos es que muchos -los divorciados, sus abogados y los jueces- no tienen en cuenta el cambio de los tiempos y las nuevas maneras de vincularse. Wasser está convencida de que los divorcios pueden ser menos dolorosos de lo que son, que sin ser lo ideal hay que normalizar la posibilidad de la disolución del vínculo porque es algo que ocurre frecuentemente en la sociedad. Es algo que sucede, por lo tanto intentemos hacerlo mejor, dice. La extensión de la expectativa de vida es un factor a tener en cuenta: Antes la gente se moría antes de los cincuenta. Ahora se vive hasta los noventa. Entonces el Para toda la vida de las bodas es bastante más difícil de cumplir, afirma. Cuando le preguntan si es difícil trabajar con estrellas, ella lo niega. Dice que son personas que como cualquier otra, en medio de un divorcio se enojan, se entristecen, se les rompe el corazón. Ella misma es divorciada. Se casó a los 25 años y se separó en menos de un año. Tiene dos hijos de diferentes padres -con los que jura llevarse muy bien- pero no se ha vuelto a casar. En los inicios el estudio era de su padre y de dos socios. El padre representó a Clint Eastwood y también a Jennifer Lopez en sus divorcios. Pero Laura con su impronta y sus casos espectaculares tomó el mando muy rápidamente. Y comenzó la lluvia de estrellas. El primer caso mediático de Laura fue defendiendo a Stevie Wonder de una exnovia que lo acusaba de haberle contagiado un herpes y, por ende, de haberla engañado. Stevie salió indemne. Su destino profesional no estuvo signado solo por el ejemplo paterno. Parecía que ya estaba marcado desde el día del nacimiento. En esa familia hubiera sido muy complicada que siguiera otra carrera. Los padres la bautizaron Laura Allison Wasser. No casualmente, las iniciales conforman la palabra LAW, es decir Ley en inglés. Estas semanas Laura Wasser no fue solo noticia por su defensa de Doncic y su artilugio jurídico. Lanzó una nueva línea de ropa. Hay vestidos, joyas, zapatos, camisas. Todo muy caro y exclusivo. Pero la estrella de la colección es un buzo gris -más económico que el resto pero igualmente caro: 186 dólares- que en su frente con letras bien grandes dice: Dump Him. Dejalo. La colección, previsiblemente, se llama The Divorce Collection.

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