03/04/2026 17:46
03/04/2026 17:42
03/04/2026 17:41
03/04/2026 17:41
03/04/2026 17:41
03/04/2026 17:41
03/04/2026 17:40
03/04/2026 17:35
03/04/2026 17:35
03/04/2026 17:35
Concepcion del Uruguay » Miercoles Digital
Fecha: 03/04/2026 16:07
El martes 31 de marzo en la tórrida tarde-noche de Concepción del Uruguay, militantes y simpatizantes de la Unión Cívica Radical realizaron un nuevo acto al cumplirse un nuevo aniversario del fallecimiento del expresidente constitucional Raúl Ricardo Alfonsín. Fue al pie del busto que lo recuerda en la plaza principal de Concepción del Uruguay. Entre quienes hicieron el uso de la palabra estuvo el dirigente Oscar Treppo. Su discurso fue el siguiente: Vecinas y vecinos uruguayenses, correligionarios: Nos convoca hoy algo más profundo que un aniversario. Nos convoca una responsabilidad histórica. Recordar a Raúl Alfonsín no es nostalgia: es conciencia. Es preguntarnos quiénes fuimos, quiénes somos y quiénes queremos ser. Hubo un momento en nuestra historia en que la Argentina debía elegir entre el miedo o la democracia. Y en ese momento apareció Alfonsín, con una convicción clara: que la democracia no era solo votar, sino vivir con derechos, con instituciones y con dignidad. En 1983 salíamos de la noche más oscura. Y él no eligió el olvido. Eligió la verdad, la justicia y la memoria. Impulsó el juicio a las Juntas, marcando un camino único en el mundo. Lo hizo con coraje, sabiendo los riesgos, porque entendía que sin justicia no hay democracia. Ese es su primer gran legado: el Nunca Más como pacto moral de toda la sociedad. Un pacto que hoy debemos cuidar. Alfonsín nos enseñó que la democracia no se negocia. Que es diálogo, respeto y construcción colectiva. Y también nos enseñó el valor de un Estado presente, que garantice derechos y proteja a los más vulnerables. Hoy, muchas veces, se desprecia lo público, se cuestiona la política y se debilita el Estado. Pero cuando eso ocurre, los problemas no desaparecen: se agrandan. En tiempos de crisis, es fácil caer en soluciones simples. Pero nuestra historia nos enseña que los atajos suelen ser peligrosos. Frente a los desafíos actuales, no podemos responder con odio ni resignación. La democracia se defiende con más democracia: con participación, ideas y esperanza activa. El desafío de nuestra generación es estar a la altura. Reconstruir una ética de la política, defender la educación, la salud y la justicia social. Construir consensos. Alfonsín hablaba de una democracia con la gente adentro. Si hoy no están todos adentro, la tarea sigue pendiente. Desde la Unión Cívica Radical tenemos una responsabilidad especial. Ese legado no es un símbolo: es una guía de acción. Nos exige coherencia, coraje y compromiso. Nos exige no resignarnos. Porque si algo caracterizó a Alfonsín fue su capacidad de creer. Esa es la fe que hoy necesitamos. A 17 años de su partida, Alfonsín no es pasado. Es presente. Es camino. Y la mejor manera de homenajearlo es seguir adelante. Con convicción, con coraje y con esperanza. Porque la democracia es una construcción permanente. Y empieza todos los días. Muchas gracias. Fotos: Facebook de la UCR de CdelU. Esta nota es posible gracias al aporte de nuestros lectoresSumate a la comunidad El Miércoles mediante un aporte económico mensual para que podamos seguir haciendo periodismo libre, cooperativo, sin condicionantes y autogestivo. |
Ver noticia original