03/04/2026 11:51
03/04/2026 11:51
03/04/2026 11:51
03/04/2026 11:51
03/04/2026 11:51
03/04/2026 11:51
03/04/2026 11:51
03/04/2026 11:51
03/04/2026 11:51
03/04/2026 11:51
Concordia » Diario Junio
Fecha: 03/04/2026 09:52
Según los datos relevados, la imagen negativa de Adorni alcanza el 66%, mientras que apenas un 21,5% mantiene una valoración positiva. El resto se reparte entre quienes no saben (5,9%) o no lo conocen (6,6%). La evolución histórica que incluye el informe refleja un crecimiento sostenido de la imagen negativa desde 2024, cuando rondaba el 50%, hasta el pico actual. El impacto del denominado AdorniGate también se percibe en el nivel de conocimiento del caso: más del 70% de los encuestados afirma haber escuchado algo o bastante sobre las denuncias, con un 36,9% que asegura estar bien informado. Apenas una minoría declara no tener conocimiento del tema. En ese sentido, la exigencia de explicaciones es contundente. El 77,9% considera que Adorni, en su carácter de funcionario público, debe aclarar cómo financió sus viajes, frente a un escaso 8% que opina lo contrario. Más aún, el estudio revela que el 70,4% de los consultados está de acuerdo con la frase Adorni debería renunciar, mientras que solo un 18,2% se manifiesta en desacuerdo. Este dato marca un clima de opinión mayoritariamente crítico y con baja tolerancia frente a las sospechas. Al indagar sobre qué estrategia debería haber adoptado el funcionario, la opción más elegida (31,6%) fue mostrar documentos y comprobantes públicamente, seguida por dar un paso al costado hasta que se aclare (17,5%) y responder todas las preguntas sin confrontar (15,9%). En línea con esto, el 70,2% considera que la defensa del funcionario y del gobierno fue una maniobra para tapar, distraer o demorar el tema, mientras que apenas el 15,3% la percibió como una respuesta transparente. Este dato refuerza la idea de una crisis de credibilidad que trasciende al propio Adorni y alcanza a la estrategia comunicacional oficial. El informe, en definitiva, deja al descubierto no solo el desgaste de la figura del vocero presidencial, sino también un fuerte cuestionamiento social hacia la forma en que el gobierno gestionó la crisis. En un contexto de alta sensibilidad frente a los temas de corrupción, los números sugieren que la demanda de explicaciones no solo es masiva, sino también urgente. Fuente: con información de Zuban Córdoba
Ver noticia original