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» Clarin
Fecha: 03/04/2026 08:17
En Argentina, se estima que 4 de cada 10 personas presentan niveles de vitamina D por debajo de lo recomendable. Muchos ni siquiera lo saben. Es extraño que alguien no sepa algo de esta vitamina conocida históricamente por su rol en la salud ósea, pero que además cumple muchas otras funciones, desde inmunológicas hasta hormonales y en el metabolismo. Las vitaminas, en general, son esenciales para la salud y el funcionamiento celular, lo que las vuelve un micronutriente esencial. En el caso de la D en particular, hablamos de una vitamina liposoluble que se produce mayoritariamente en la piel humana. Existe en dos formas principales: la vitamina D2 y la D3, que es la forma activa y se forma en la piel cuando se expone a la luz ultravioleta (UV). ¿Para qué sirve la vitamina D? Tiene una doble función como nutriente y como hormona. Ejerce un papel crítico en la regulación del metabolismo del calcio y el fósforo mediante efectos sobre el intestino, el hueso y los riñones. ¿Y por qué hablamos de hormona? Porque su forma activa actúa regulando órganos a través de receptores específicos en el ADN de los cromosomas, similar a lo que ocurre con otras hormonas. Déficit de vitamina D: ¿qué pasa si falta? La vitamina D es esencial para promover la absorción de calcio, mantener los niveles de fosfato para una mineralización ósea saludable, es decir: es esencial para la calidad de nuestros huesos. Pero como contaba al principio, en Argentina, casi la mitad no alcanza los valores adecuados. En niños, la deficiencia de vitamina D puede causar raquitismo y deformidades esqueléticas. En adultos mayores, osteoporosis. La evidencia es cada vez amplia acerca del rol que ejerce en muchas enfermedades crónicas no transmisibles, como el cáncer, la diabetes, y las enfermedades cardiovasculares, entre otras además de algunas infecciosas como el COVID. Desempeña en cada una de ellas un papel directo y a veces indirecto en la progresión (cuando es deficiente) y la prevención (cuando es suficiente). ¿Por qué hoy es tan amplio el déficit? Dijimos que la principal fuente de vitamina D es la luz solar. Al recibir radiación UVB, el 80% de la vitamina D sintetizada por nuestro cuerpo se obtiene por este mecanismo. Sin embargo, el estilo de vida con poca exposición al aire libre es una barrera para la "producción" natural. Otros obstáculos son que, cuando estamos efectivamente al aire libre usamos ropa que cubre gran parte del cuerpo, el uso de pantallas solares (necesario y recomendable, por cierto) y vivir en climas generalmente nublados. La lista no termina ahí. Después viene el envejecimiento (la capacidad de síntesis declina con la edad), ciertas enfermedades crónicas de hígado, riñón y gastrointestinales, que también atentan contra la capacidad de alcanzar niveles adecuados. Y entre los medicamentos, el consumo de antiepilépticos y corticoides aumentan el riesgo de padecer déficit de esta sustancia tan relevante. Cómo prevenir El sol es un aliado, pero debe "usarse" con recaudos para protegernos de los efectos dañinos de la radiación UV. Se recomienda exponerse entre 5 y 15 minutos, dos o tres veces por semana, para asegurar la síntesis adecuada de vitamina D sin comprometer la salud de la piel. Aunque es mucho más complejo, la vitamina D también puede obtenerse de los alimentos. El salmón, la caballa, la yema de huevo, los lácteos están actualmente fortificados. Mientras que los hongos shiitake y portobello y el aceite de hígado de bacalao son algunas fuentes naturales, pero limitadas, de esta vitamina. ¿Cuánto debemos consumir por día? La ingesta diaria recomendada para personas de hasta 70 años es de 600 UI y 800 UI por día en mayores de 70 años. Se encuentran disponibles, además, varias formas de suplementos de vitamina D, que incluyen desde gomitas, gotas hasta tabletas y cápsulas. Quiénes deben usar suplementos Dicho todo lo anterior, vale una aclaración importante: consumir suplementos de lo que sea está de moda. Pero la indicación de suplementación debe ser realizada por un médico. En algunos grupos de alto riesgo de presentar déficit de esta vitamina como los adultos mayores, las embarazadas, las personas con obesidad y diabetes, se justifica chequear los niveles de este nutriente y, si corresponde, suplementar. Por el estilo de vida actual, la pandemia de deficiencia de vitamina D se encuentra en alza. Por eso es fundamental pasar más tiempo al aire libre (con los debidos recaudos), cuidar la calidad de la comida cada día para incorporar alimentos que aporten vitamina D y, como siempre, si tenés dudas, tu médico o nutricionista de confianza puede evaluar tus niveles de esta vitamina e indicarte un suplemento si es necesario. *** ¿Te perdiste alguna cita al consultorio? Encontrá las últimas acá: *** ¿Tenés alguna duda sobre salud y bienestar que te gustaría que abordemos en notas de la sección? Escribinos tu consulta a buenavida@clarin.com Sobre la firma Newsletter Clarín
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