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  • Desconfianza, discusiones y gritos: las causas que aceleraron la salida de la fiscal general de la Casa Blanca

    » La Nacion

    Fecha: 02/04/2026 16:00

    Desconfianza, discusiones y gritos: las causas que aceleraron la salida de la fiscal general de la Casa Blanca El manejo del caso Epstein, un escándalo espinoso para la administración republicana, terminó por expulsar del gobierno a Bondi; después de Noem y la procuradora, la mira está puesta en la secretaria de Inteligencia Nacional - 6 minutos de lectura' WASHINGTON.- Hace menos de un mes la caída en desgracia fue Kristi Noem, desplazada por Donald Trump de su cargo como secretaria de Seguridad Nacional. Hoy la destituida fue la fiscal general Pam Bondi, en una sonora decisión del presidente que pone fin a un turbulento mandato de 14 meses marcado por su gestión de los archivos del caso Epstein. Y pronto podría haber más: el líder republicano tiene entre ceja y ceja a la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, a quien podría reemplazar pronto. Para el mandatario norteamericano son tiempos turbulentos, en momentos en que se multiplican las críticas -internas y externas- a su gestión por la operación militar contra el régimen iraní, que llevaron a Trump a tener los peores índices de desaprobación en lo que va de su segundo mandato, con las cruciales elecciones de medio término asomando en el horizonte. La posibilidad de la salida de Bondi -una leal partidaria de Trump desde hace mucho tiempo- como fiscal general había cobrado fuerza en las últimas horas, con el magnate cada vez más frustrado por su tarea al frente del Departamento de Justicia y el manejo del caso del criminal sexual convicto Jeffrey Epstein, según habían señalado fuentes de la Casa Blanca. Y añadieron que, si bien ella le caía bien en el plano personal, el presidente no consideraba que hubiera ejecutado su visión de la manera que él pretendía. Eso, por lo bajo. En público, Trump dio a conocer la decisión a través de las redes sociales, en las que calificó a Bondi como una gran patriota estadounidense y una amiga leal. Elogió su gestión al frente del Departamento de Justicia y señaló que pasaría a ocupar un nuevo e importante cargo en el sector privado. Pam Bondi is a Great American Patriot and a loyal friend, who faithfully served as my Attorney General over the past year. Pam did a tremendous job overseeing a massive crackdown in Crime across our Country, with Murders plummeting to their lowest level since 1900. We love Pam, Commentary: Trump Truth Social Posts On X (@TrumpTruthOnX) April 2, 2026 En el mensaje en Truth Social, Trump anunció que el fiscal general adjunto, Todd Blanche, exabogado personal del magnate, ejercerá como fiscal general interino. La decisión del líder republicano pone fin abruptamente a la tumultuosa gestión de Bondi al frente del Departamento de Justicia, en la que no pudo escapar a la persistente frustración de Trump respecto a su gestión de los expedientes relacionados con Epstein y a las dificultades para procesar a los enemigos percibidos del presidente, incluso cuando los fiscales advertían que no había pruebas para hacerlo. La medida convierte a Bondi en la segunda secretaria del gabinete que Trump destituye en cuestión de semanas, tras su decisión del 5 de marzo pasado de remover a Noem. La funcionaria fue designada como enviada especial para el Escudo de las Américas, la iniciativa con países aliados de la región -entre ellos la Argentina- para combatir el narcotráfico y contrarrestar la creciente influencia de China en América Latina. Dos funcionarios de la administración republicana habían dicho ayer a NBC News que Trump y Bondi habían mantenido una acalorada discusión en la Casa Blanca la semana pasada, aunque no especificaron sobre qué motivos. Según las fuentes, en los últimos días Trump había conversado con sus aliados sobre la posibilidad de destituirla, y el miércoles habló personalmente con ella acerca de la probabilidad de que esto ocurriera. En esa conversación -que una fuente describió como dura, según la CNN, Trump dio a entender que a Bondi no le quedaba mucho tiempo en su cargo y que la reemplazaría en un futuro cercano. El miércoles Bondi se había mostrado con el presidente en su camino a la sede de la Corte Suprema, en Washington, para asistir a los argumentos orales en el caso de la ciudadanía por derecho de nacimiento, y asistió luego a su discurso en horario estelar en la Casa Blanca sobre la guerra con Irán. La fiscal general Bondi es una persona maravillosa y está haciendo un buen trabajo, había declarado Trump la semana pasada. Ese -presunto- entusiasmo le duró poco. El presidente, en realidad, llevaba meses perdiendo la paciencia con el trabajo de Bondi. Entre sus principales quejas figuraba la gestión que hizo la ahora ex fiscal general en los expedientes del caso Epstein, que se convirtieron en un lastre político para Trump, incluso ante sus propios partidarios. Cerca de la mitad de los republicanos cree que el gobierno federal todavía oculta información sobre la muerte de Epstein en prisión, según diversas encuestas, y cerca de un 40% desaprueba la gestión del caso. Trump, según revelan medios norteamericanos, también se ha quejado de las deficiencias de Bondi como comunicadora y ha manifestado su descontento por lo que considera una falta de agresividad del Departamento de Justicia a la hora de perseguir a sus adversarios. El despido llega en momentos en que Trump sufre en el frente en interno. De acuerdo al promedio de encuestas publicado por The New York Times, la desaprobación a su gestión es del 57% y la aprobación, de solo 39%. El ratio negativo de 18 puntos es el peor en lo que va de su segundo mandato, que empezó el 20 de enero del año pasado. Tras las salidas de Noem y Bondi, la siguiente funcionaria en la mira del presidente es Gabbard, cuyo ciclo como directora de Inteligencia Nacional podría estar llegando a su fin. En las últimas semanas, Trump les preguntó en privado a funcionarios de su gabinete si debería reemplazarla, al expresar su frustración por el hecho de que la directora protegiera a un exsubordinado que socavó su justificación para ir a la guerra con Irán, según dos personas al tanto de las conversaciones citadas por The Guardian. Las conversaciones de Trump constituyen un indicio preocupante para Gabbard, dado que el presidente suele consultar a sus asesores cuando comienza a considerar seriamente si es necesario realizar un cambio de alto nivel en la estructura de la Casa Blanca. Días atrás, Trump reconoció que él y Gabbard son un poco diferentes en la forma en que abordan el asunto de las capacidades nucleares de Irán, uno de los ejes del gobierno para justificar la intervención militar contra el régimen. Al ser consultado por los periodistas a bordo del Air Force One sobre si aún mantenía su confianza en Gabbard como su directora de Inteligencia Nacional, Trump respondió afirmativamente, pero a continuación detalló los puntos en los que diferían respecto a Irán. Ella tiene un proceso de pensamiento un poco diferente al mío, pero eso no la descalifica para ejercer el cargo, declaró el domingo. Yo diría que soy muy firme en mi postura de que no quiero que Irán posea un arma nuclear, porque si la tuvieran, la utilizarían de inmediato. Creo que ella probablemente tiene una postura un poco más blanda en ese asunto, pero eso está bien, añadió.

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