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  • San Telmo étnico. El otro circuito foodie que convive con los bares notables y ofrece cocinas de todo el mundo

    » La Nacion

    Fecha: 02/04/2026 01:26

    Especialidades de culturas gastronómicas tan diferentes como un Bo Luc Lac vietnamita, un Magret de Canard galo o un curry al estilo inglés se pueden disfrutar en el más porteño de los barrios - 14 minutos de lectura' Es uno de los barrios más antiguos de la ciudad, donde abundan los monumentos, parroquias, museos, iglesias, conventos, conventillos, galerías y pasajes, algunos incluso de la época del virreinato. Allí el visitante puede descubrir casas y edificios que aún conservan el esplendor de los comienzos de la historia de la Reina del Plata, pero que se han transformado en bares y restaurantes. San Telmo siempre fue el barrio más porteño de Buenos Aires, pero hoy, con la globalización y los nuevos inmigrantes que llegaron a la Argentina desde diversas latitudes, se amplió su propuesta gastronómica y las cocinas étnicas se instalaron en la zona. Estas no solo atrapan al público de la ciudad, sino también a los que habitan en el interior del país y a los turistas extranjeros. Desde un sushi hasta un ajiaco, hoy es posible encontrar una diversidad cultural que se expresa en los platos y las callecitas empedradas. Casal de Catalunya Chacabuco 863 Dentro del impactante edificio que alberga la institución Casal de Catalunya en Buenos Aires, con más de 137 años de historia, funciona además del Teatro Xirgu y la Biblioteca Pompeu Fabra este restaurante de mismo nombre que ofrece sabores y platos típicos de la cocina catalana. Ubicado en el Salón Blanco, tiene entradas clásicas como el pan tumaca (2 o 4 unidades, pan con tomate, aceite de oliva, ajo, jamón serrano), los sabrosos caracoles al sofrito, las gambas al ajillo, huevos rotos con jamón serrano, pimientos de piquillo rellenos con brandada de salmón, entre otras opciones que nos deleitan solo con la lectura. Los principales son poderosos, muchos compartibles, consultar al momento de pedir y escuchar las sugerencias del personal. En la carta encontramos abadejo al vermut catalán con papas al natural y chipirones salteados, lenguado a la meuniere, trucha a la manteca de alcaparras, salmón rosado grillé con sanfaina (sofrito de verduras) y una lista de diferentes paellas: paella de la huerta, paella de campo, paella de arroz negro con chipirones y langostinos, paella marinera especial de la casa. No olvidemos la fideuá tradicional, un plato similar a la paella que reemplaza el arroz por pasta. Otra especialidad de la casa es el cochinillo de campo al horno: se requiere reservar con un mínimo de un día de anticipación, es la pieza entera del animal, viene con ensaladas, papas y batatas al horno, y se sirve a la vista contando con un plato como si fuese cuchillo. Durante la semana tiene muy buen menú ejecutivo de dos pasos con café, con muy buenos platos para elegir. De postre si van a pedir crema catalana, consultar primero por la textura, lo flambean en el acto. Estación Colombia Bolivar 814 Leo López Aguilar dejó su Colombia natal y su formación de ingeniero físico para venir a estudiar gastronomía en al Argentina. Empezó a trabajar en diferentes posiciones en hoteles y restaurantes, y un buen día se enamoró de una argentina y formaron una familia. Hoy, 18 años después, junto con su media naranja (también gastronómica) María Tebaldi, ofrece platos colombianos desde el pintoresco restaurante que tiene en el Casco Histórico. Durante el día se puede disfrutar un aromático café colombiano filtrado, agua panela fría o caliente, jugos naturales (guayaba, guanábana, mango, maracuyá), pan de bono, de yuca, buñuelos y arepas de diferentes opciones con acompañamientos varios. Las empanadas son muy elogiadas; la yuca frita con suero y picante, la mazorca asada con alioli de cilantro y queso costeño, y los patacones son ideales para hacer take away o para picar con amigos mientras se ubican en las mesas que están en la vereda. Tiene sopa todo el año, su ajiaco con toque de alcaparras y cúrcuma es muy sabrosa; consultar por los platos especiales y los fueras de carta. Los postres también son de elaboración propia: plátano maduro con queso y bocadillo, merengón con frutas tropicales. Hay que probar el flan de café o pedir el cheesecake de guayaba que es una verdadera delicia. Frecuentado por locales y extranjeros trotamundos, no olvidar su colección de tragos como el Sígase y se sienta, preparado con Cynar, Cold Brew, aguardiente, melaza de panela y agua tónica. Con muy buenos precios, a veces suelen demorar un poco, pero les aseguramos que vale la pena la espera. Je Suis Raclette Bolivar 954 El queso Raclette es originario de Suiza y para disfrutarlo ya no es necesario viajar 11.350 kilómetros (distancia Suiza-Argentina). Alejandro Tomatis es ingeniero agrónomo, vivió en ese país durante años, y tras dejar su vida corporativa volvió a su ciudad natal para abrir su primer local de esta tradicional comida callejera popular dentro del Mercado de San Telmo. Desde hace nueve años ofrece platos con queso raclette fundido de las más diversas formas, fusionando el sabor suizo junto con la comida criolla porteña. Para empezar, sugerimos el clásico Raclettin de papas rústicas doble cocción con queso Raclette fundido, o el Raclechori (chorizo mezcla casero con salsa criolla y queso Raclette fundido), que es uno de los más pedidos. Para compartir están las Rosti Pizza (pizza suiza hecha a base de papa rallada salteada con manteca): la Margarita con tomate, mozzarella y albahaca; el de Funchi con mozzarella, bacon y hongos, y también tienen una versión Veggie con vegetales salteados. Tiene platos más elaborados como la increíble ternera a la Zúrich con salsa de champiñones y vino blanco, acompañada de papa rosti; y opciones informales, como la colección de sándwiches, choripán, el Racleburger con papas y el Polloclette con guacamole y rúcula. Si van en grupo pueden pedir la tabla de quesos, fiambres y embutidos o la fondue de queso suizo acompañado con pan de masa madre, tomate cherry, chorizo casero y papas rústicas. Y la versión dulce: el fondue de chocolate con banana, frutillas, kiwi, vainillas y oreo (para 2 o 4 personas). Tienen menú del día tipo combo con bebida, cerveza tirada, tragos, vinos y la carta está en diferentes idiomas. No olvidar visitar su pequeño salón con banderas de las diferentes ciudades suizas. Lo Del Francés Av. San Juan 550 En una esquina donde alguna vez funcionaba una pizzería que no prosperó, el parisino Marc Eugene decidió apostar: tomó el local y abrió allí su bistró. Hoy ya con más de 10 años de existencia, el lugar sigue en pie ofreciendo platos de la cocina francesa con toda la tradición del país galo. Con dos pisos, con una mini torre Eiffel, frases célebres de personalidades franceses en las pizarras y una fuerte presencia de los colores Bleu-Blanc-Rouge en las paredes, muebles y decoraciones, el ambiente es íntimo, relajado. Cuenta con un espacio que dictan clases de idioma francés y actividades varias, que además es apto para reuniones y eventos privados. La carta es muy coqueta con expresiones y nombres en francés. Los sabores de sus platos son hermosos: el Camembert Au Four con miel es un deleite, la Soupe a l´Oignon (sopa de cebolla) tiene toda la elegancia, y el Magret de Canard (pechuga de pato) se presenta con una cocción perfecta. Consultar por los menú de mediodía (de martes a sábado) y de la noche (martes a jueves); traen plato + bebida + café, con principal a elección. Desayuno y merienda con pastelería francesa, carta de vino completa, y una variedad de aperitivos y digestivos franceses que te enamora: tienen Lillet Blanc, Ricard, Cointreau, Pineau Des Charentes, Chartreuse Verte, entre otras. Placer sublime. Mash Brittish Curry House Defensa 1338 Gustavo Lozano es argentino y Martyn Scource británico. El físico y el cocinero se conocieron de casualidad hace 30 años en un bar en Inglaterra y desde ese entonces están juntos. Y hace 18 años inauguraron la primer curry house de Argentina con un perfil tan bajo que muchos aún no lo descubrieron. Ubicado en el ala más tranquila de San Telmo, ofrece todas las noches de martes a sábado, platos únicos con una amplia variedad de curry del estilo británico. El lugar es simple, tranquilo, limpio, armonioso, sin pretensiones; pensado solo para el disfrute máximo de la comida sin brillos ni snobismo. Con 12 opciones diferentes que van desde el popular Chicken Tikka Marsala (con salsa de tomates, crema y Garam Masala), el Korma (tradicional, con salsa a base de crema, yogurt, especias y maní), el Beef Panang (curry de Malasia, leche de coco, maní, cilantro, comina y lemon grass) y el Cambodian Pork (curry de cerdo, con salsa de cítricos, tamarindo, pimientos, leche de coco), entre otros. En algunos se puede elegir la opción vegan, el grado de picor suave, medio o picante y el ingrediente principal (carne, pollo, cerdo, langostino). Todos los curries vienen acompañado con una porción de arroz basmati y pan Nann, y si quieren empezar con algo antes pueden pedir los Naan Roll con queso crema, tomate y jalea de pimientos o Papadums (galletas delgadas crocantes de harina de garbanzo) con chutney de mango y raita (yogur y pepino) y chutney de tomates y pimientos. Los postres son para compartir, tanto el Apple & Bluberry Crumble como el Chocolate Tart. Tienen una carta de vinos y cervezas artesanales. Atendido por sus propios dueños (uno en la cocina y el otro en el salón, no tienen empleados), solo con reservas. Para vivir una experiencia única. Nikkai Shokudo Av. Independencia 732 Con más de 25 años de existencia, este restaurante japonés sigue funcionando dentro de la Asociación Japonesa Argentina, ofreciendo creaciones niponas. Con diferentes salones y una barra para hasta 6 comensales, el espacio conserva una estética tradicional con fuerte presencia de la madera. Con la cocina a cargo de David Tomisaki, la carta es extensa (en versión papel está escrita también en idioma japonés; en digital solo en español), con propuestas clásicas del país del Sol Naciente como gyozas, harumaki (arrolladito primavera), sushi, sashimi, rolls y makis. En la sección de cocina tienen diferentes ramen y platos al wok como el Yakimeshi de carne, cerdo, pollo, salmón, además de curry japonés, frituras, domburi y ensaladas. Para los indecisos, los combinados de diferentes piezas suelen ser una buena elección, como el Makimono Surtido de 15 piezas (9 makis, 6 rolls) o alguno de los bentos (una especie de combo donde colocan diferentes comidas frías y calientes en una misma caja con compartimentos). El Makusnouchi Bento es completo y trae salmón a la plancha, pollo karoke, frituras, sashimi, sushi, arroz blanco y una sopa misoshiru. Los días hábiles tienen al mediodía 6 menúes ejecutivos diferentes. Postres japonesas y tortas varias, sake y cervezas japonesas, y vinos argentinos para maridar a gusto. Servicio atento, todo correcto. Saigón Noodle Bar Bolívar 986 Pioneros en ofrecer sabores de Vietnam en la Argentina, Saigon embarcó en San Telmo hace ya más de 6 años, convirtiéndose en un clásico para los vecinos y comensales habitués que concurren seguido. Con una cocina a la vista, mucho fuego, los tonos verde y rojo que reflejan la colorida esencia del país del sudeste asiático, el lugar es muy frecuentado por extranjeros de diferentes partes del mundo que llegan hasta nuestro barrio porteño. Tiene dos cartas: una con fotos, donde el visitante puede identificar con la simple mirada y elegir la propuesta que más le gusta, y la otra contiene el nombre y el apellido de cada plato. El más pedido sigue siendo los nems fritos de cerdo (puede ser por 4, 6 u 8 unidades), los famosos arrolladitos fritos de papel de arroz con cerdo, seitán, zanahoria, cebolla y fideos de poroto, que se come con las hojas de lechuga y menta y salsa de la casa y los diferentes arroces también son muy solicitados, al igual el Bo Luc Lac, ojo de bife salteado con cebolla, salsa, viene con arroz, pepino, cilantro y huevo frito. Las porciones son abundantes, compartibles en su mayoría. Ofrecen dos versiones de phó (la sopa con fideos de arroz y caldo de res y especias más famosa de Vietnam a nivel mundial), varios Xao Noodles (fideos de arroz ancho salteado) y curries picantes rojos y amarillos. Tienen cerveza artesanal propia, como el aromático APA con Hibiscus de notas florales y diferentes refrescos. Para el final, pedir un café vietnamita, así prueban algo bien diferente para terminar la velada. Nápoles Av. Caseros 449 El local no solo es un restaurante: es un multiespacio símil anticuario donde alberga antigüedades, motos y autos de colección, materiales escenográficas e instalaciones artísticas, entre otros objetos. Allí, la estética y el impacto visual nos atrapa desde el primer momento en que uno llega a su puerta. La propuesta gastronómica es cocina italiana; principalmente pasta y pizza además de otras opciones culinarias que muchos recordarán a sus nonnas. Los antipasti son abundantes, todos para compartir, los buñuelos que ofrecen son de tamaño berenjena a la parmigiana, rectangulares y levemente aplastadas, las pizzas viene en formato cuadrado-rectangular de 6 porciones y se puede pedir dos gustos diferentes. Otros platos? Pastas frescas y secas, rellenas o con salsa, ensaladas varias, paninos, pescado del día y ternera braseada. Amplia y extensa propuesta de tragos clásicos y de autor, como el Don Garibaldi versión Napoles que lleva mix de naranja siciliana, gin infusionado con romero y bitter. Ofrece muchas bebidas italianas como Strega, Sambuca, Martini, Gancia, etc., y una colección de cocteles con vinos y drinks con cognac. Con diferentes espacios para sentar que van desde impactante sillones de gran dimensión, barras antiguas, mesas redondas con sillas símil barbería y camas antiguas, en el piso superior hay venta garage de prendas vintage de segundo uso y objetos varios. Para ir en grupo, recorrer, sacar fotos y de paso comer/tomar algo rico. Servicio atento. Açai Brasil Defensa 949 De repente esta fruta originaria de Brasil se puso de moda gracias a los helados de Açai Brasil, reemplazando la presencia de la famosa maracuyá y captando público de todas las edades. Este nuevo local en San Telmo es espacioso, con cómodas sillas y sillones, y predominancia absoluta del color morado intenso que hace referencia a la fruta amazónica. Dulce y sabroso, se pueden pedir propuestas ya armadas como el Banoffe que viene con galletitas de leche y crema chantilly, o la Fortaleza que trae leche en polvo, leche condensada, frutillas y crema de nido. También tiene opciones más saludables servidas en bowl con cereales de todo tipo y frutas frescas. Además de las presentaciones estándar, lo más interesante es el formato hacelo vos mismo: el autoservice donde armás tu propio postre, eligiendo el helado de açai como base, agregando diferentes toppings (como frutas, chocolates, cereales, salsa de coco, Nutella, etc) a gusto y luego pesar y abonar en caja. Para disfrutar solo o en familia. De Lucía Bolívar 754 Uno de los pioneros dentro del Mercado de San Telmo, y uno de los primeros en ofrecer comida elaborada dentro del predio. Su propietario Pedro Diciervo además de ser cocinero también es guitarrista profesional de música flamenca (el nombre del lugar es un homenaje a Paco de Lucía) y vivió siempre en el barrio, conocía el lugar y decidió poner su primer restaurante en el mercado. Empezó hace 8 años con un pequeño puesto hasta ocupar hoy en día tres espacios con un sector VIP incluido, donde el comensal puede vivir la experiencia de disfrutar una buena comida sentado, con muy buen servicio, en medio del ruido urbano. Empezar con tapas ya es un ritual popular: de a una o tabla de a cinco; consultar por las especiales del día. Las tortilla de papas son un clásico (con jamón crudo, chorizo colorado, pimientos asados, boquerones o sola), las raciones de croquetas de gambas son impecables en sabor y textura, y los buñuelos de acelga con alioli son un placer. Imperdibles la paella con frutos de mar (también hay versión vegetariana) y el arroz negro con mollejas y alioli, o con morcilla y almendras tostadas. A pedido del público, crearon platos fusionando sabores de la madre patria con elementos bien argentos: el costillar con papas españolas y ensaladas es uno de los más pedidos y el ojo de bife con papines, tomatitos y hongos también ganó sus adeptos. Pedir tragos para acompañar la comida; tienen un vermut de elaboración propia con mix de bebidas que nos seduce con sus elegantes notas herbáceas. Uno de los mejores del barrio, lo recomendamos.

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